Cultura y Sociedad 


Cómo los coches autónomos harán más peligrosas las carreteras

Los vehículos sin conductor no son ciencia ficción. Son una realidad que saldrá a la carretera en los próximos años, convirtiéndose en una característica estándar en todos los vehículos para mediados de siglo. No hay escasez de la investigación que se desarrolla en la industria del automóvil autónomo. Google está trabajando en ellos, al igual que todo tipo de fabricantes de automóviles de lujo. La tecnología es tan refinada que creen ser más segura que los conductores humanos.

El atractivo de los coches de auto-conducción es evidente. Ellos van a mejorar la movilidad de las personas que actualmente no la tienen ono pueden conducir; también podrían minimizar las emisiones gracias a la reducción de la congestión y reducirían siniestros viales en base al conductor. Evitarán el 90% de las emisiones de efecto invernadero en comparación con los devoradores de gasolina que conducimos hoy. Incluso ofrecen la opción de poder actualizar su coche para que sea auto-conducción, siempre y cuando sea propietario de un modelo compatible. Ahora bien, debemos decir que entrañan peligros inesperados que sin duda van a surgir, por lo que procedamos a analizarlos.

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Los vehículos de auto-conducción (SDVs) pueden satisfacer una serie de normas de seguridad, debido a que la inteligencia artificial (IA) es la que controla el coche en ausencia de controles humanos.

Los defensores de los vehículos de auto-conducción (SDVs) señalan que estadísticamente, son mucho menos mortales que los vehículos de conductores humanos en las carreteras, pero las preocupaciones de seguridad van en otra dirección, la cual no entraña menos peligro. Aparte de la eficiencia de sus sistemas basados en Inteligencia Artificial, la cuestión de la seguridad se basa en la conexión de los vehículos a Internet, motivo importante de preocupación en lo que respecta a la piratería.

Según un estudio publicado por Michael Sivak y Brandon Schoettle de la Universidad Instituto de Investigación de Transporte de Michigan, nos muestra que el 37% de los pasajeros adultos en SDVs experimentará un aumento en la frecuencia y severidad de las enfermedades relacionadas con el movimiento. Es decir, mientras nos desplazamos en un coche autónomo podríamos leer, enviar mensajes de texto, ver películas, trabajar o jugar en el vehículo en lugar de conducir, por lo que la comodidad aumenta en detrimento de la salud.

El otro problema es que es difícil saber cuánto tiempo los vehículos de auto-conducción y vehículos convencionales compartirán la carretera durante la transición tecnológica. Cuando los vehículos convencionales y SDVs compartan la carretera durante el período transitorio hasta llegar a solo SDVs, el riesgo de accidentes para vehículos convencionales podría ser elevado, de acuerdo con el estudio anterior realizado por Sivak y Schoettle . Encontraron que SDVs puede no ser capaz de evitar siniestros que no son causados por los conductores.

La seguridad vial va a empeorar antes de mejorar. A medida que los coches se vuelven más conectados, los hackers podrían acceder a datos personales, incluyendo un recorrido tipo o la ubicación de una persona, lo que podría indicar a un ladrón que alguien no está en casa, según el informe que publicó el banco británico Lloyds hace más de un año. También existe un potencial para el terrorismo cibernético. Por ejemplo, una inmovilización a gran escala de vehículos en la vía pública podría lanzar a un país directamente al caos.

Los coches sin conductor podrían ser utilizados como armas letales, la Oficina Federal de Investigaciones de EE.UU. ya lo advirtió el verano pasado en un informe realizado por The Guardian. Los hackers pueden hacerse cargo de los vehículos autónomos y usarlos como armas letales. En un escenario de pesadilla, el coche podría ser programado para navegar de forma segura y evitar obstáculos mientras que los delincuentes en el coche podrían utilizar sus manos libres para disparar a los perseguidos. Los terroristas también podrían programar los coches repletos de explosivos para convertirse en bombas auto-conducción.

Esto contradice directamente el mensaje que muchos desarrolladores de vehículos autónomos están tratando de comunicar sobre los mismos, ensalzando los beneficios de la reducción del factor humano en los siniestros viales cómo por ejemplo ser inmunes al estrés, el cansancio y la falta de cuidado del conductor, llegando a ser más seguro que los operadores humanos.

Los autores añaden que el período de solapamiento podría durar indefinidamente si los humanos se niegan a renunciar a sus coches, aunque sin duda Google y los principales fabricantes de automóviles tendrán algo que decir al respecto, y no dudo ni un segundo que tendrán ya, más de un As guardado en su manga.
Miryam Moya

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