Economía y Empresa 


¿Cómo liberarse de las deudas? Ley de Segunda oportunidad

Por desgracia no son pocas las aventuras empresariales que acaban mal, un fracaso profesional que los propios pequeños empresarios o trabajadores autónomos muchas veces acaban trasladando a su vida privada. Separar el ámbito profesional del privado nunca es fácil, y menos cuando vemos que las deudas nos ahogan, que no tenemos activos para pagarlos y el túnel es cada vez más estrecho y oscuro. Por suerte para todos esos emprendedores que quieren liberarse de las deudas tenemos la Ley de Segunda Oportunidad.

Así es como se conoce popularmente la Ley de mecanismo de Segunda Oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social, una medida que entró en vigor en la primavera de 2015 y que equipara a las personas físicas a las grandes corporaciones. Así, los beneficiarios de la ley puede liberarse de todas sus deudas los acreedores privados (todos salvo la Seguridad Social o Hacienda) y volver a empezar de 0 aunque no tengan una forma de hacer frente a las deudas.

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¿A quién se dirige la Ley de Segunda Oportunidad?

Esta ley se dirige principalmente a los ciudadanos particulares o profesionales por cuenta propia – los autónomos- que hasta ahora tenían que pagar sus deudas con el patrimonio actual y futuro, por lo que la deuda los acompañaba años y años. Para poder solicitar su beneficio el deudor debe estar en concurso de acreedores, pero antes de entrar en el concurso debe intentar alcanzar un acuerdo con sus acreedores de forma extrajudicial. Si la negociación fracasa ya puede solicitarla al juez primero el concurso y luego el amparo de esta ley.

Beneficios de la Ley de Segunda Oportunidad

El juez debe decidir si el deudor ha actuado de buena fe, para lo que se tiene en cuenta que no haya provocado deliberadamente el concurso (sería administración desleal), que en los 10 años anteriores no se haya acogido antes a esta ley o ni haya sido condenado por delitos socioeconómicos, que en los 4 años anteriores no haya rechazado una oferta de empleo… Por eso parece bastante importante contar con la ayuda de un equipo legal que conozca a fondo esta joven Ley, como puede ser Tu Segunda Oportunidad, pioneros en asumir casos de este tipo. Si el juez admite la solicitud y libera de sus deudas al deudor, este se olvidaría de ellas a no ser que actúe de mala fe y un acreedor lo denuncie por ello ante el juez. El magistrado deberá decidir si se ha actuado de mala fe, volviendo a asignar la deuda al deudor. Además, este debe estar dispuesto a permanecer durante cinco años inscrito en el Registro Público Concursal, al que tienen acceso los bancos siempre que sea necesario -por ejemplo, al pedir un crédito-, posibles clientes o proveedores del nuevo negocio del deudor.

Imágen|La Voz de Galicia

En QAH| Ley de Segunda Oportunidad: Objetivo y reformas principales.

 

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