Economía y Empresa, Jurídico 


¿Cómo investiga la agencia tributaria el fraude fiscal?

Con este título, nos encontramos ante una de las cuestiones que más se pregunta la sociedad española en esta época. Por un lado, debido a los diversos casos de corrupción política y empresarial que se están aconteciendo junto a la actual amnistía fiscal concedida por el Gobierno recientemente, y por otro lado, porque está relacionada con la pregunta que se hacen todos los años algunos contribuyentes cuando presentan su declaración de la renta. ¿Me harán una paralela? O bien, sobre el futuro de dicha liquidación: no tienen por qué pillarme.

Pues bien, por el simple hecho de presentar la declaración de la Renta, Hacienda no puede determinar ni justificar si un contribuyente juega con su dinero ílicito o en negro. Pero si que este tipo de declaración, junto con la del Patrimonio, pueden convertirse en punto de referencia para comenzar una investigación, puesto que ofrece alguna de las claves para rastrear dónde se encuentran esas cantidades no declaradas. La discrepancia entre los datos declarados y los que llegan al fisco por otras vías le sirve a Hacienda para indagar dónde hay dinero negro.

La Agencia Tributaria se vale de las incoherencias, las discrepancias y la falta de coordinación que, casi siempre involuntariamente, muestran los contribuyentes en sus diferentes relaciones con la Administración, ya sea con Hacienda u otras. El temido cruce de datos es lo que realmente ofrece pistas significativas a los inspectores.Una de las dos técnicas principales en las que se basa el fisco para detectar focos de dinero negro es el cruce de datos.

Hacienda recurre a los datos internos del contribuyente, que dispone a través sus bases. Es decir, de las cifras reflejadas en las diferentes liquidaciones de impuestos que presentan los contribuyentes, como pueden ser IRPF, Impuesto de Sociedades o IVA, pero también otros tributos como el de Matriculación, Sucesiones y Donaciones, Transmisiones Patrimoniales o distintas tasas o contribuciones especiales. Además, también se verifica la contabilidad presentada en el Registro Mercantil, y mediante las facturas, se comprueban con la liquidación del Impuesto de Sociedades. Con todos estos datos sobre la mesa, también se casan diferentes tributos, como IRPF e IVA, y se comprueba si aparecen muchas diferencias.

En cualquier caso, es importante resaltar que no siempre una discrepancia entre Hacienda y un contribuyente tiene por qué implicar un fraude fiscal y a veces, aunque los datos que declare un ciudadano no coincidan con los que tenga la Agencia Tributaria, no habrá problemas siempre que el contribuyente justifique de dónde surge esta discrepancia.

La segunda técnica básica y más común que utiliza Hacienda para aclarar irregularidades es el nivel de vida sin justificación del contribuyente.
No puede descuadrar el nivel de vida de una persona con sus liquidaciones tributarias. Un caso común, que enciende las alarmas se da cuando un determinado contribuyente, declara una hipoteca muy elevada y  no dispone ingresos suficientes para cubrirla.

Además, en estos casos, Hacienda solicita los movimientos de una cuenta sospechosa a entidades financieras, dado que el fraude de algún contribuyente se puede encontrar siguiendo el rastro de algún producto bancario.

Para este año, una de las líneas prioritarias que Hacienda va a seguir en relación a los planes de control tributario, en los que marcan las actuaciones prioritarias de los inspectores, va a ser la comprobación y seguimiento de los contribuyentes que se hayan acogido a la amnistía fiscal y que presenten un mayor perfil de riesgo defraudador.

Más información|  El Fraude Fiscal Bárcenas y la amnistía

Imagen| Fraude Fiscal

En QAH|  El fraude, la amnistía y la filantropía , La nueva subida del IRPF y su posible inconstitucionalidad

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