Economía y Empresa, Jurídico 


¿Cómo interpretar la EPA?

Inicio mi andadura en “Que Aprendemos Hoy” con un artículo en el que trataré de arrojar luz sobre la EPA (Encuesta de Población Activa) del 3º trimestre. Y lo hago porque, no es tan sencillo como decir “el paro ha bajado” o “el paro ha subido”. Además, tampoco parecen haber ayudado mucho los análisis de tertulias de mediodía. Por ello, me propongo explicar de una manera sencilla y amena la composición del maltrecho mercado de trabajo español y los flujos que se producen dentro del mismo, para poder finalmente interpretar los datos.

1. Composición del mercado de trabajo

Para ello, el primer dato que debemos tener en cuenta es la población que reside en territorio español, que en este caso, asciende a 46.704.314 (≈47 millones).

Población en edad de trabajar

Población en edad de trabajar

Dentro de esa cifra, tenemos que diferenciar a las personas que están en edad de trabajar de las que no. Consideramos que no están en edad de trabajar los menores de 16 años (8.621.256), y los mayores de 64 años (8.079.028). Por lo que, restando esos 2 colectivos, nos quedamos con que las personas que pueden trabajar son alrededor de 30 millones.

Activos

Activos

Igualmente, es lógico pensar que hay personas que aun teniendo una edad comprendida entre 16 y 64 años no puede trabajar por diferentes causas. Son los que denominamos “Inactivos”. Estos pueden ser estudiantes que aún se están formando, prejubilados, personas incapacitadas para desarrollar tareas propias de un trabajador, o personas que no necesitan un trabajo porque disponen de otros recursos (viviendas en alquiler, acciones…). Debemos incluir en este apartado a personas que, desanimadas ante la falta de expectativas laborales, dejan de buscar trabajo. Por tanto, eliminando los “Inactivos”, nos quedamos con 22 millones de personas que se consideran “Activas”.

Desempleados

Desempleados

Finalmente, entre esos 22 millones, debemos distinguir a los que están trabajando, es decir, los 16,8 millones de personas que están cotizando a la Seguridad Social, de aquellos que buscan empleo de manera activa y no lo encuentran, que son los famosos 6 millones de desempleados.

2. Flujos de los desempleados

Una vez que hemos localizado el segmento de población que nos atañe, queda ver la dirección de los flujos de trabajadores en paro, la cual puede dirigirse en 4 sentidos:

Flujos

Flujos

  1. El desempleado ha encontrado un empleo y se traslada a la franja de “Ocupados”, de manera que empieza a cotizar a la Seguridad Social, paga impuestos y consume. Hay creación de empleo, y la tasa de desempleo disminuye.
  2. El desempleado se traslada a la franja “Inactivos” porque está desanimado ante la falta de perspectivas en el mercado laboral. Puede que sea para formarse, o simplemente, ha dejado de buscar. Sin embargo, también puede deberse a un accidente que le incapacita para trabajar o una prejubilación. En estos casos, no hay creación de empleo, pero la tasa de paro disminuye.
  3. El trabajador en paro ha alcanzado la edad legal para jubilarse y deja de computar como parado, pero tampoco hay creación de empleo, y sin embargo, la tasa de desempleo baja.
  4. La última opción es que la persona decida abandonar el país y trate de buscar empleo en un país más próspero. Este hecho lleva consigo una bajada del paro, sin que ello se traduzca en más trabajo. Esta posibilidad tiene efectos nocivos adicionales, puesto que supone que estamos perdiendo capital humano, en muchos casos, muy cualificado. Es lo que ha venido a llamarse “fuga de cerebros”.

3. La EPA 3º trimestre de 2013

Con los conocimientos adquiridos, podemos hacer una mejor valoración, al menos, mejor que las de las tertulias, de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. Según esta encuesta, durante los meses de Julio, Agosto y Septiembre, el desempleo descendió en 72.800 personas. El verano ha permitido que durante los meses estivales, las personas que engrosan las listas de desempleo, haya disminuido. Esta es una buena noticia.

Ahora toca ver la dirección de los flujos de desempleados. De las 72.800 personas, 39.500 habían encontrado trabajo, es decir, que cotizaron, pagaron IRPF y consumieron. Buena noticia. Corresponden al primer flujo mencionado en el apartado anterior. Pero, ¿qué ocurrió con los 33.000 trabajadores restantes? Pues bien, sabemos que dejaron de computar como población activa, y por tanto, dejaron de ser desempleados, sin que ello suponga que hayan conseguido trabajo. Podemos concluir que la dirección de este grupo de personas corresponde a cualquiera de los otros 3 flujos. Lo que cabe preguntarse ahora es, ¿hacía qué dirección se dirigirán los desempleados en España?, ¿pasarán a ser ocupados?, o ¿están condenados a la inactividad?

 

Vía| Expansión

Más información| INE (Instituto Nacional de Estadística)

Imagen| Desempleo

En QAH| El problema de estimar el paro, Tasa de desempleo y tasa de actividad, ¿Qué hago con mi primer sueldo?

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