Tecnología y Social Media 


Cómo hacer streaming

El streaming es la transmisión regular y continua de una señal de vídeo o audio a través de la Red, que permite el consumo de contenidos en tiempo real y bajo demanda. Dicho de otra manera, gracias al streaming podemos seguir un evento en directo desde nuestro ordenador u otro dispositivo conectado a Internet. La gran ventaja de saber cómo hacer streaming es que se puede llegar a personas que, por cuestiones de distancia o de tiempo, no podrían de otra manera disfrutar del evento.

Consideraciones esenciales

Es importante que del streaming se ocupen profesionales expertos. Tengamos en cuenta que lo que se graban son momentos irrepetibles y ello significa que, si ocurre algún fallo y quedan escenas sin registrar, no va a ser posible recuperarlas. Vale la pena no arriesgarse.

Si se trata de un evento en vivo y en directo, el lugar es de vital importancia. Los requerimientos son muy distintos para una ubicación al aire libre que para un recinto cerrado. En el primer caso, la producción será más compleja: normalmente se necesitarán más cámaras y, si no es posible el cableado, harán falta conexiones móviles.

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Técnicamente, el proceso de streaming sigue varias etapas. En primer lugar, se crea u obtiene el contenido, es decir se captura la señal con una cámara conectada a una mesa de edición y a un ordenador. Esta señal se envía al servidor de streaming para su conversión a un formato determinado: es el transcoding. Por último, desde el servidor se realiza la reemisión de los datos, el delivery, a los usuarios en formato de audio y/o imagen, compatible con múltiples dispositivos.

En cuanto a la difusión, si se trata de llegar a una audiencia restringida a un grupo específico o, bien todo lo contrario, pretendemos alcanzar un público amplio son hechos que deben considerarse porque influirán en el streaming. Del mismo modo, si deseamos que el evento se retransmita a través de varios dispositivos es algo también a tener en cuenta. En cualquier caso y en función de las circunstancias concretas de cada evento, habrá que estar prevenidos y disponer de un plan de contingencias para el caso en que la audiencia sea finalmente muy superior a la prevista en un inicio.

El streaming permite una gran interacción con el público y ésta es una ventaja que podemos aprovechar para sacarle máximo jugo. Por ejemplo, importante será crear un hashtag para poder conversar y responder consultas a través de Twitter con las personas que están siguiendo el evento, presencialmente o desde otro lugar. Fomentar la comunicación resulta fundamental, por eso es clave que las personas se sientan cómodas y con ganas de participar.

Finalmente, otro punto esencial es el de supervisar con detalle y realizar un seguimiento de los resultados. Las estadísticas nos proveerán de valiosa información acerca del grado de éxito que ha obtenido nuestro evento, en relación a los objetivos fijados.

Preparación del evento

La adecuada preparación del evento es pieza clave para su éxito. Confluyen muchos factores–algunos ya enunciados en el anterior apartado– a tener en cuenta para su correcta realización y desarrollo: desde los equipos técnicos empleados o tipos de conexión a Internet disponibles hasta el diseño y posicionamiento del sitio web donde se emitirá el streaming, pasando por el público objetivo a quien va dirigido.

Monetización del streaming

Otra de las grandes ventajas del streaming es la posibilidad de ingresar dinero para obtener un retorno de la inversión realizada. Para rentabilizar los contenidos audiovisuales varias son las alternativas disponibles. Las más utilizadas son el pay per view y las suscripciones, con acceso restringido a personas previo registro y pago; o la publicidad incorporada en el streaming, cuando la audiencia es grande y está bien segmentada.

¿Plataforma gratuita o de pago?

Las plataformas de pago nos ofrecen una mayor flexibilidad, mayor control y, en consecuencia, más posibilidades de éxito. Si utilizamos plataformas gratuitas, como es el caso de YouTube por ejemplo, no tendremos ningún poder sobre la publicidad que se muestre en el streaming, no nos dejará personalizar el reproductor con nuestra imagen corporativa, ni podremos definir otro tipo de opciones o restricciones de visualización. Tampoco dispondremos de muchas de las funciones de las herramientas analíticas que nos ofrecen las herramientas de pago.

En definitiva, si contratamos una plataforma de pago las garantías de éxito van a ser muy superiores porque vamos a poder tener una solución a medida de nuestras necesidades y más acorde con los objetivos del proyecto. Además, contaremos con un servicio técnico in situ para resolver incidencias, una monitorización continua y la posibilidad de escalar el servicio, si se da un fuerte incremento de la audiencia en el último momento, además de una mejor respuesta a imprevistos.

Si quieres saber más sobre cómo hacer streaming para eventos, descarga la guía gratuita Cómo hacer streaming: guía paso a paso.

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