Jurídico 


¿Cómo hacer que los administradores de las empresas respondan por una mala gestión?

En muchas ocasiones vemos en las noticias actuaciones de administradores, miembros de un Consejo de Administración (en las empresas en las que el órgano adopte tal forma) que contravienen las normas más elementales de lo que debería ser una adecuada gestión de una sociedad.

No voy a entrar a analizar en este pequeño artículo las responsabilidades penales, es decir, las posibles condenas a que pudieran hacer frente por los llamados delitos económicos, los más frecuentes son alzamiento de bienes, estafas, insolvencias punibles, etc. Será la responsabilidad prevista en la propia Ley de Sociedades de Capital, que puede ser una responsabilidad objetiva o subjetiva como veremos ahora y que puede ser instada en unos casos por la propia sociedad, en otros por una cantidad minoritaria de socios o incluso los propios acreedores que se hayan visto perjudicados por la gestión errónea.

De forma sucinta, podríamos hablar de tres tipos de acciones de responsabilidad:

La responsabilidad del art.367 LSC que es de carácter objetivo se produce desde el momento en el que se acredite que no convocaron Junta General en el plazo de 2 meses desde que existió causa de disolución y también desde que incumplieron su obligación de solicitar concurso de acreedores.

Esta responsabilidad, con base en el incumplimiento por parte de los administradores de los deberes más elementales, como son el deber de actuar como un diligente empresario, deber de lealtad para con la empresa… En el momento en que se acrediten las dos condiciones antes mencionadas procederá la demanda por responsabilidad de los administradores, que será solidaria. Desde el punto de vista procesal, ésta es la más sencilla de plasmar.

La acción social de responsabilidad que se entablar por la sociedad ex art.238 LSC. Requiere previo acuerdo de la Junta General, y es ciertamente complicada precisamente por el escaso poder que van a tener los socios de ir contra los administradores. Esto se intenta solucionar legitimando a una minoría de socios para que la ejerciten si no se convoca dicha Junta General en el plazo de 1 mes desde que se tomó el acuerdo que se quiere impugnar. También puede ser ejercitada por los acreedores si no se ejercitó por la sociedad y por los socios.

 -La acción individual de responsabilidad que pueden ejercitar acreedores perjudicados y socios con carácter individual. Art.241 LSC. Tanto ésta como la anterior son de carácter subjetivo.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha señalado los requisitos que tienen que darse para que prospere:

  • incumplimiento de una norma debido al comportamiento activo u omisivo de los administradores;
  • imputabilidad de tal conducta a los administradores, como órgano social;
  • que la conducta antijurídica, culposa o negligente, sea susceptible de producir un daño;
  • el daño que se infiere debe ser directo al tercero que contrata, en este caso, al acreedor, sin necesidad de lesionar los intereses de la sociedad y
  • relación de causalidad entre la conducta contraria a la ley y el daño directo ocasionado al tercero.

Precisamente por tener que acreditar la culpa o negligencia de los administradores es por lo que es más complicado que prospere en sede judicial. También, y por ser frecuentemente utilizada por acreedores para el cobro de sus deudas, es doctrina del TS que no puede ser un mecanismo de cierra para cobro de las deudas y no puede perderse de vista la distinción en la personalidad jurídica de la persona jurídica o los administradores como personas físicas.

 
* Vía|Blog Ius&Negotium
* Más información|Nuevo régimen responsabilidad administradores
* Imagen|Pixabay

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