Derecho Mercantil, Jurídico 


Cómo garantizarse el cobro ante el inminente concurso de acreedores de un cliente

Siguiendo el excelente artículo titulado La prenda de derechos de crédito futuros,  la ley concursal ha introducido una reforma en esta cuestión a través de la redacción dada al artículo 90.1.6 de la Ley Concursal por la Ley 38/2011 de 10 de Octubre.

Aunque la Ley Concursal no lo indica, la D.G.RyN. en recientes resoluciones indica que la prenda debe ser sin desplazamiento, es decir, que la posesión material del bien dado en garantía se lo queda el deudor, si bien se inscribe en el Registro de Bienes Muebles la prenda a favor del acreedor. La regulación de esta forma jurídica se recoge en el artículo 54 de la Ley sobre Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento.

¿Qué tiene de especial esta fórmula? Que garantiza el pago de deudas futuras nacederas de obligaciones no existentes pero determinables en su momento, aún en caso de concurso de acreedores, por lo que, ante una situación de riesgo de impago, si se constituye en legal forma, es posible dar crédito comercial a un cliente garantizándose el cobro.

Como requisitos podemos considerar:

  • La constitución de la prenda en escritura o póliza notarial. Existe un debate doctrinal sobre qué fórmula utilizar, si bien, el acreedor que desee curarse en salud debería optar por la escritura aún cuando su precio fuera superior.
  • Su inscripción en el Registro de Bienes Muebles,
  • estableciendo la causa del contrato
  • y los datos necesarios para individualizar el crédito.

Cabrían tomarse como ejemplos de prenda sin desplazamiento, entre otros, el futuro derecho de traspaso de un local de negocio, rentas procedentes de arrendamientos, créditos contra Hacienda y otras Administraciones Públicas, créditos contra clientes del deudor cuyo origen puede estar en contratos de suministro o de ejecución de obra para terceros (a través de las certificaciones), subvenciones, cobros a percibir de entidades de aseguramiento de pago – crédito y caución, cesce y similares-, etc.

Otra posibilidad es la utilización, para la venta de bienes perfectamente individualizables, de la clausula de reserva de dominio,  recogida en el artículo 10 de la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales.

Establece que en las relaciones internas entre vendedor y comprador, el primero conservará la propiedad de los bienes vendidos hasta el pago total del precio, siempre que se haya convenido expresamente una cláusula de reserva de dominio entre ambos, comprador y vendedor, antes de la entrega de los bienes.

Resulta útil en los supuestos en que el bien vendido sea claramente individulizable – maquinaria y vehículos principalmente-.  Puede incluso el vendedor retener la documentación acreditativa de la titularidad de los bienes en los que se ha establecido la reserva de dominio.

En caso de concurso de acreedores del deudor, el acreedor tiene el llamado privilegio especial, por lo que se garantiza el cobro mediante la ejecución del bien vendido y no cobrado. Para que tenga efectos frente a terceros es recomendable  que se inscriba en el correspondiente Registro de Bienes Muebles.

Imagen| Fábrica abandonada

En QAH| La prenda de derechos de crédito futuros, El concurso de acreedores en España

Vídeo| QAH: ¿Qué es el concurso de acreedores?

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