Jurídico 


Opciones de financiación para start-ups

shutterstock_132181055

La buena noticia es que existen varias fórmulas para obtener financiación para tu start-up. La cuestión es estudiar cuál es la que mejor se ajusta a tu modelo de negocio y cuál requieres en las diferentes fases de crecimiento de tu empresa.

 

Business Angels

Los business angels son inversores especializados en start-ups en fase semilla (fase inicial del proyecto). Normalmente se agrupan formando sindicatos de inversores, dando lugar a las llamadas operaciones sindicadas. La fórmula de coinversión permite diversificar riesgos y financiar conjuntamente proyectos que requieren una inversión media demasiado elevada para ser asumida por un solo inversor.

Invierten desde 25.000 hasta los 250.000 euros a cambio de un porcentaje accionarial, con el objeto de revenderlo en 2 ó 3 años tras duplicar o triplicar su inversión.

Los emprendedores deberán estudiar muy bien que tipo de inversiones realizan los business angels y seguir a aquellos que puedan estar interesados en su proyecto. Además, los business angels ofrecen capital y también contactos con otros inversores.

 Entidades financieras de minicrédito

La alternativa al crédito bancario son las entidades financieras de crédito, que ofrecen pequeños préstamos o microcréditos de 50 a 600 euros aproximadamente, aunque algunas de estas entidades sirven hasta 1000 euros. Por ejemplo, los préstamos rápidos que ofrece sucredito.es sólo llegan hasta 600 euros, a devolver en 30 días y con unos honorarios del 30% del importe en este caso. Por ello, este tipo de financiación puede utilizarse para gastos puntuales e inesperados, o en ocasiones en los que necesitas un adelanto para comprar herramientas de trabajo nuevas o cuando tienes que sustituir alguna rápidamente pero no tienes liquidez. Lo mejor de este tipo de producto es la velocidad con el que podrás contar con el dinero. En una hora, lo tienes en la cuenta.

  

Crowdfunding

El crowdfunding hace referencia a la financiación colectiva o masiva. Los hay de varios tipos, de donativo, de recompensa, de inversión y de préstamo.

El primero es más común en proyectos solidarios o humanitarios y el segundo es el que lidera el mercado en volumen de recaudación. Las recompensas varían desde un agradecimiento personalizado, material de merchandising relacionado con el proyecto o el propio producto o servicio que se está creando –en función de la aportación–. En el fondo, esto no es más que una variante del bootstrapping, es decir, de financiarse a través de tus clientes.

Sin embargo, si lo que buscáis es capitalizar vuestra nueva empresa, deberéis elegir entre una de las dos últimas. Tanto una como otra no sólo sirven para levantar capital en las primeras fases, sino también para tantear el proyecto entre inversores no corporativos que te van a pedir un buen plan de negocio, una idea innovadora, un equipo adecuado, fiabilidad y escalabilidad.

La mayoría de estos financiadores piden entre un 10% y un 20% de participación en tu start-up, en el caso del equity, y un 15% de interés medio en el caso del lending –también conocidos como préstamos peer to peer (P2P) o entre particulares–. Asimismo, requieren una buena propuesta de inversión con un horizonte de salida de entre 3 y 5 años o bien una opción de recompra, entrada de otro grupo inversor o la venta de la compañía.

Por otro lado, el proyecto de ley de Fomento de la Financiación Empresarial pasará al Senado con una novedad significativa: la ampliación a 5 millones de euros (frente al millón inicialmente propuesto), del límite de recaudación permitido a las empresas que recurran al equity crowdfunding  o al crowdlending como métodos para financiar su proyecto empresarial.

Los expertos afirmas que de momento, en España, hay pocas plataformas que tengan suficiente masa crítica. Sin embargo, cada vez más particulares se lanzan a invertir en la economía real.

 

Aceleradoras

Las aceleradoras son otra buena manera de conseguir financiación y mentoring. Destacan por el asesoramiento y la facilidad para hacer networking. Así, en sus instalaciones se gestan varios proyectos al mismo tiempo y los profesionales que asesoran suelen tener contactos.

En los casos en los que los propios centros aportan capital, la inversión no suele superar los 150.000 euros. Por otro lado, no es habitual que tomen una parte de la empresa a cambio de esa inversión, pero se dan casos.

 

Venture capital

En España, esta fórmula va dirigida normalmente a empresas en fase de consolidación y expansión. Los fondos de capital riesgo suelen tomar una parte del accionariado y se instalan en la compañía por un período máximo de seis años, durante los cuales pretenden multiplicar su inversión por 10 y 20.

Suelen invertir como mínimo 150.000 euros y abarca hasta 1 millón de euros por compañía. Sin embargo, nunca suelen invertir todo en una sola ronda, sino que reservan capital para hacen inversiones sucesivas en rondas posteriores.

 Direct lending

Es un tipo de financiación gestionada generalmente por fondos de inversión, donde prestan el dinero de sus clientes institucionales o grandes patrimonios buscando una buena rentabilidad para su capital (superior al 7%). Al no estar  sometidos a supervisión, tienen mayor agilidad y conceden mayor flexibilidad en plazos y garantías que una entidad financiera. Por otro lado, en la mayoría de los casos, se implican en la evolución de la empresa y toman decisiones relevantes en la gestión.

 Mercado Alternativo de Renta Fija

Para aquellas empresas medianas, existe la posibilidad de financiarse a través de bonos en el nuevo Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), que es un tipo de capitalización directa a través de los mercados de capitales con la emisión de deuda.

 Subvenciones públicas

La Empresa Nacional de Innovación (ENISA) y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) son empresas públicas que ofrecen financiación a proyectos emprendedores.

Si bien los préstamos de ENISA abarcan todo tipo de proyectos empresariales, el objetivo de CDTI es el apoyo de proyectos vinculados con la tecnología o que ofrezcan un servicio o una mejora tecnológica aunque el sector al que se destine sea más tradicional.

En ambos casos no se exigen garantías para conceder la financiación pero sí será obligatorio que los emprendedores aporten una parte de los fondos necesarios para desarrollar el proyecto.

Vía | Expansión, Expansión, BBVA, El Confidencial

Imagen | Financiación start-ups

RELACIONADOS