Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Cómo es representado San Judas Tadeo, patrón de las causas imposibles?

San Judas Tadeo aparece con la llama de Pentecostés sobre su cabeza y portando el retrato de Cristo.

Dentro del santoral católico existen varios santos cuya devoción está vinculada a la consecución de causas imposibles. Algunos de ellos son santa Rita o san Expedito. Cada uno de ellos tiene su propia historia y sus atributos identificativos, pero en esta ocasión queremos hablaros del más conocido de ellos, san Judas Tadeo, a quien en ningún caso debe confundirse con Judas Iscariote, el discípulo que traicionó y entregó a Cristo.

Judas Tadeo es llamado en ocasiones el Trinomio (“el de los tres nombres”) pues se le conoce con tres nombres diferentes. A pesar de ser uno de los apóstoles menos mencionado en el Evangelio, se ha convertido en uno de los santos con más devoción y  es considerado, popularmente, como patrón de las causas imposibles. Es frecuente encontrarle representado con tres objetos diferentes que aluden a otros tantos aspectos de su vida.

En primer lugar, puede aparecer portando el supuesto retrato que Jesús envió al rey Abgaro V de Edessa, pues Judas Tadeo fue el encargado de llevar este retrato, actualmente perdido, a este monarca. La efigie de Cristo puede adoptar la forma de un medallón sobre su pecho o de una pequeña tabla. Además, en relación con el rey Abgaro, la Leyenda dorada de Santiago de la Vorágine (siglo XIII) recoge la leyenda de que este rey sufría lepra y que Judas consiguió curarle frotándole la cara con una carta que Jesús había escritó al rey.

Martirio de san Judas Tadeo según la Crónica de Nuremberg ddel siglo XV. Son empleadas la maza y la espada.

En segundo lugar, Judas puede portar una crisoprasa, un tipo de piedra dura y preciosa. Este atributo fue muy frecuente en la Edad Media, momento en que se extendió la relación de los doce apóstoles con los doce tipos de piedra preciosa que constituyen, según el Apocalipsis, la muralla de la Nueva Jerusalén.

En tercero, como es habitual en la mayor parte de los santos, Judas suele aparecer con sus instrumentos de martirio: una maza y una alabarda o hacha. Según la tradición, le aplastaron la cabeza con el mazo y después se la cortaron con la alabarda o una espada. Así puede verse en la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma.

En menor medida también puede aparecer con un rollo de pergamino, en alusión a su faceta de escritor: a él se le atribuye la carta de san Judas incluida en los Evangelios. Asimismo, al ser uno de los discípulos presente en Pentecostés, suele haber una pequeña llama sobre su cabeza. Incluso puede portar algún utensilio relacionado con la profesión de carpintero.

Más información| VORÁGINE, Santiago de la: Leyenda dorada. Madrid: Alianza Editorial. 2014.

Imagen| San Judas Tadeo; Crónica de Núremberg

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