Economía y Empresa, Jurídico 


¿Cómo es el sistema tributario alemán?

Como ya ocurriese en los años 60, Alemania se ha convertido en un destino atractivo para muchos trabajadores españoles que aspiran a mejorar sus condiciones laborales, y su decisión lleva camino de ser imitada por muchos otros; sin embargo, antes de hacer la maleta, conviene tener en cuenta factores tan importantes como el funcionamiento de su sistema impositivo para valorar las ventajas –y, sobre todo, los inconvenientes– de las condiciones fiscales del país germano.

En Alemania prácticamente no existe la evasión fiscal

 En Alemania existen tres niveles de gobierno previstos por la constitución: el gobierno federal o Bund, los gobiernos regionales o Länder, y las comunidades o Gemeinden. Las competencias para establecer y cobrar impuestos corresponden al Bund; los Länder también obtienen algunos tributos especiales, si bien requieren una autorización previa del Consejo Federal. Al sostenimiento del sistema fiscal alemán deben contribuir todos los ciudadanos y es muy importante señalar que apenas existe la evasión fiscal.

 La estructura del sistema tributario alemán, al igual que la española, presenta una distinción fundamental entre impuestos directos e indirectos. Entre los indirectos destacan el IVA, el impuesto sobre Primas de Seguros, el impuesto sobre Bienes Inmuebles y el impuesto sobre la Adquisición de Bienes Muebles. En cuanto a los impuestos directos aplicables, los más importantes son el impuesto de Sociedades, el IRPF y el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

 Uno de los impuestos más conocidos es el IVA (USt), un impuesto indirecto al consumo que actualmente alcanza el 19% en Alemania, dos puntos porcentuales menos que en España tras la última subida aprobada por el Gobierno de Rajoy. Se aplica también una tasa reducida del 7%  a la alimentación, libros, transportes, publicaciones y turismo.

 En cuanto al IRPF (Einkommensteuer), se trata de una tasa progresiva que se paga en función de la renta, con seis categorías fiscales distintas (Steuerklassen). Las categorías fiscales varían en función del estado civil, número de hijos y número de personas que trabajan en el hogar. Los datos sobre la categoría fiscal y los niños aparecen en la tarjeta de impuesto sobre el salario que se recibe del ayuntamiento. El tipo oscila del 14 al 45% y las rentas hasta 8.004 euros están exentas de tributación.

 Las empresas alemanas tributan en el Impuesto de Sociedades (Körperschaftssteuer) que se sitúa en un 15% tanto por los beneficios distribuidos como por los destinados a reservas, y se evalúa de modo independiente por cada municipio. A dicho porcentaje hay que sumar el llamado “recargo de solidaridad”, equivalente al 1,5% sobre la cuota, este recargo tiene su origen en la época de la reunificación alemana. Por último, se añade la llamada “tasa profesional”, que depende de la votada por cada municipio y de un coeficiente multiplicador, y se sitúa en torno al 13%. Podemos decir, por tanto, que los impuestos a pagar por las empresas alemanas suponen aproximadamente un 29% de sus beneficios.

 Uno de los impuestos alemanes más peculiares y polémicos es el Impuesto Eclesiástico (Kist) que gira en torno a un 9% sobre la cuota del impuesto sobre la renta. Los creyentes católicos, protestantes y judíos están obligados a financiar sus respectivas iglesias si tienen capacidad para ello con una cuantía que varía en función de la renta. Para evitar este impuesto hay que renunciar a la fe mediante una declaración de apostasía ante un tribunal u otro organismo según las normas de cada estado federado. En casi todos los obispados la renuncia formal a pertenecer a una religión cristiana implica la imposibilidad de contraer matrimonio, bautizar a los hijos, trabajar en la Iglesia o en instituciones asociadas, formar parte de grupos de caridad e incluso ser padrinos de niños católicos. La única excepción es la de recibir sepultura eclesiástica si la persona que dejó la iglesia da muestras de arrepentimiento antes de la muerte.

 La canciller alemana Angela Merkel ha declarado recientemente que está valorando una rebaja de impuestos en Alemania para de esta forma impulsar la demanda doméstica y contribuir a una mejora de los países de la zona euro: ¿se beneficiarán los alemanes de una reducción impositiva para impulsar el crecimiento europeo?

Vía| Comercio exterior Banesto

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Imagen| Alemania

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