Economía y Empresa 


¿Cómo crear contenidos eficaces en la web 2.0?

El primer problema con el que se enfrenta una empresa que ha decidido tener presencia en Internet es qué contenidos crear para su público. En general, se asume que deben reunir tres características principales: ser relevantes, destacar sus beneficios e inducir a la acción. Pero, ¿cómo podemos llevar estos principios a la práctica? 

Con demasiada frecuencia vemos ejemplos de empresas que ofrecen información difusa e incompleta a sus clientes potenciales, poco elaborada, casi nunca adaptada a las posibilidades del entorno 2.0. La realidad nos muestra que no sólo la creación, sino también el mantenimiento de estos contenidos, es una actividad a la que hay que dedicar considerables recursos, tanto personal cualificado como tiempo y dinero. Si no estamos dispuestos a realizar dicha inversión, tampoco deberíamos querer estar en Internet. Al fin y al cabo, es mejor no hacer nada que hacerlo a medias, o mal.

Lo primero en lo que nos hemos de fijar a la hora de crear los contenidos es que deben ser interesantes para el cliente. Quienes necesitan nuestros productos o servicios no quieren saber cómo es la empresa, sino que va a hacer esta por ellos: qué beneficios van a obtener. Ésta es también una de las primeras leyes del marketing. Podemos aprender del ejemplo de Apple: como vemos en la imagen, ellos dicen “Más fino, más ligero, más rápido”, en lugar de reflejar las mediciones de los distintos parámetros de su iPad 2.

Una característica imprescindible de los contenidos de una web 2.0 es precisamente que han de ser contenidos 2.0: deben promover la participación activa de los usuarios, permitir el contacto y la interactuación con ellos. Hoy disponemos de muchas herramientas útiles para conseguirlo: foros, chats de consulta, blogs, enlaces a redes sociales… Es importante conocerlas y aprender a usarlas -pero sin abusar de ellas-.

Los contenidos deben ser fácilmente comprensibles. Una web no tiene manual de instrucciones, el usuario debe ser capaz de navegar con comodidad por ella, para lo cual ésta debe tener una estructura lógica y sencilla. Además, el tiempo del que disponemos para captar la atención de nuestros visitantes es muy limitado.

En relación con esto último, es importante saber diferenciar la oferta. La competencia en la red es enorme, y como hemos dicho, nuestro tiempo muy limitado. Es muy importante que la idea que queremos transmitir sea muy clara, pues de otro modo quien esté tratando de llegar a ella optará por otros caminos si no es capaz de comprendernos. El usuario, nada más acceder a nosotros, debe saber responder a tres preguntas: ¿qué ofrece/vende?, ¿qué la diferencia de otras?, y ¿por qué debo elegirla?

A la hora de presentar gráficamente la web, hemos de ser conscientes de los hábitos que siguen los internautas. En general, y es también unan tendencia que se sigue en la televisión, nos guiamos por impactos: buscamos imágenes, titulares, textos precisos… Por lo tanto, los textos deben ser sencillos, con párrafos y frases cortas. Que atraigan la atención y consigan con poco esfuerzo transmitir lo fundamental. Una web dominada por textos largos y farragosos no va a ser leída hasta el final, por lo que parte de los contenidos que trate de hacer llegar a su público se pierden. Por ello, otra de las tesis con más aceptación en Internet es que una imagen vale más que mil palabras. Siendo hábiles en combinar textos cortos y directos con imágenes explicativas, incluso vídeos o cuñas de audio, conseguimos reducir el esfuerzo para entendernos.

Y finalmente, una consideración acerca de los buscadores. Google o Yahoo son herramientas muy poderosas que, si sabemos usar, pueden aumentar significativamente nuestro tráfico. Las técnicas para ello, conocidas como SEO, son complicadas, y requerirían de muchos artículos para explicarlas. Simplemente un par de trucos: las keywords son las palabras clave que usan los internautas para encontrarnos, por ello deben estar en nuestros contenidos -aunque no en exceso- para que los buscadores nos sitúen en buen lugar. Otra forma de puntuar más es la utilización de enlaces internos, dentro de nuestra web y con otros contenidos.

En QAH| Crisis en redes sociales: 7 claves para salir airoso, Siete obligaciones del profesional 2.0, ¿Qué es la actitud 2.0?

 Imagen|  es.engadget

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