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Cómo conseguir una verdadera Autoestima

Tener una alta autoestima es sentirse confiadamente apto para la vida, es decir, capaz y valioso. Cuando alguien tiene un término medio de autoestima significa que fluctúa entre sentirse apto e inútil, acertado y equivocado como persona, y manifiesta así estas incoherencias en la conducta -actuar a veces con sensatez, otras tontamente-, reforzando de esta forma su inseguridad. La alta autoestima favorece el emprendimiento y el éxito para alcanzar nuestras metas más grandiosas. 

En 1999, los investigadores Justin Kruger y David Dunning, de la Universidad de Cornell, en Nueva York, evaluaron si las personas que carecen de ciertas destrezas en un determinado campo son más propensas a no notar esta falta de habilidad que alguien más diestro o hábil para igual labor. El resultado fue que a medida que alguien era menos capaz, más inteligente se creía, y es que la modestia no suele ser un punto fuerte de los más torpes. Al contrario, la falta de auto-percepción es mucho mayor en personas poco hábiles o con nivel de inteligencia limitada. Estas personas basan su Autoestima en lo que tienen y no en lo que verdaderamente son. Por ello, necesitan atribuirse cualidades que no tienen y acumular bienes materiales que no siempre necesitan.

Cómo conseguir una verdadera Autoestima

La verdadera Autoestima está en tomar conciencia de las fortalezas y debilidades de nuestro ser, sacar provecho de nuestros talentos y mejorar nuestras habilidades. En lo que no consiste la Autoestima es en alardear de lo que no se tiene, porque ese comportamiento es ridículo, infantil e innecesario. Es exasperante observar cómo algunas personas tratan de ser algo que les sobrepasa, en lugar de concentrarse en sus talentos naturales. Hay  en cambio mentes emprendedoras que aprovechan sus talentos para hacer realidad sus sueños con el soporte que tienen en su auto-confianza.

Las personas que tienen una verdadera alta Autoestima son capaces de reconocer sus errores, auto-observarse, valorar sus capacidades, aceptar sus debilidades (que no resignarse), y en última instancia, tener el coraje de aprender o dejarse ayudar por otros. Son aquellos que pueden ser resilientes y superar los obstáculos y vicisitudes de la vida. En el lado contrario, las personas con falta de Autoestima necesitan sobrepasar a los demás, demostrar continuamente su valía, y rechazan la posibilidad de desarrollar sus competencias personales, aprender de otras personas o buscar ayuda para crecer personalmente o conseguir sus objetivos, y son quiénes desfallecen ante los obstáculos.

Como prueba de este auto-engaño en el que se encuentran algunos, las observaciones de Kruger-Dunning confirmaron por medio de tres estudios que aquellos cuyo desempeño estaba en el 25% inferior del total sobrestimaron de manera dramática sus propias habilidades y se calificaron a sí mismos por encima del promedio. Es decir, según los resultados obtenidos, los más incompetentes tienen además carencias de herramientas mentales para juzgar adecuadamente la propia competencia.

Ahora bien, son muchos los que padecen sentimientos de inutilidad, inseguridad, dudas sobre si mismos, culpa y miedo a participar plenamente en la vida, una vaga sensación de “no ser suficiente” o incluso sentirse “poca cosa”. La baja autoestima no facilita precisamente la vida, por lo cual conviene trabajar para hacer más sólida nuestra autoestima, el auto-concepto positivo que tenemos de nosotros mismos. Desarrollar la autoestima consiste en fortalecer la convicción de que uno es competente para vivir y merece la felicidad, y por lo tanto puede ver la vida con mayor confianza y positivismo, los cuales nos ayudan a conseguir nuestros objetivos y experimentar la plenitud.

En última instancia, la autoestima es una experiencia íntima, que reside en el núcleo de nuestro ser, que nada tiene que ver con lo que otros piensan o sienten sobre mí, sino que se fundamenta en lo que yo pienso y siento sobre mí mismo. Únicamente teniendo en cuenta este matiz tan importante, podemos desarrollar la autoestima efectivamente. En otro caso, nos veríamos condenados al fracaso más absoluto en la búsqueda de una autoestima dependiente de los demás, lo cual es en sí mismo una incongruencia.

A pesar de ello, la realidad es que la mayoría de las personas buscan la auto-confianza y el auto-respeto en todas partes menos dentro de sí mismas, y por consiguiente fracasan en su búsqueda, como no podría ser de otra forma. Solo aquellos que encuentran la fe en sí mismos son capaces de emprender proyectos que algunos no se atreven a llevar a cabo por falta de confianza y coraje, y que otros ni siquiera osan plantearse.

¿Crees que tienes una sana y verdadera Autoestima? ¿Eres capaz de cuestionarte a ti mism@? ¿Tendrías el coraje de enfrentarte a ti mism@ en un proceso de auto-conocimiento y auto-reflexión personal?

Via|bbc.co.uk, inteligencia-emocional.org

Más información|Ayuda-T Pymes, Pymex

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