Coaching y Desarrollo Personal 


¿Cómo combatir los trastornos de ansiedad social? Tú puedes

cómo combatir los trastornos de ansiedad social

Cómo combatir los trastornos de ansiedad social

 

¿Sufres de trastornos de ansiedad social? ¿Le tienes pánico a las situaciones sociales? ¿Tiemblas con la sola idea de hablar en público? En fin ¿Quieres saber cómo tratar esos trastornos que te impiden tener una vida social estable?

Los trastornos de ansiedad social, o también llamados fobia social, son trastornos psicológicos generados por el miedo intenso a las situaciones sociales.

En este tipo de trastornos, se produce un temor irracional a las interacciones con otras personas. Las personas que lo padecen, por lo general son obligadas a evitar situaciones en las que tengan que interactuar con la gente.

Los síntomas más característicos de este tipo de perturbación de la conducta son: sudor en las manos, espasmos musculares, tartamudez, rubor, respiración agitada, palpitaciones, y en ciertos casos, pánico.

Según algunos estudios, es más común en la personas de lo que se piensa. La mayoría de la gente ha pasado por este tipo de situaciones alguna vez en su vida.

En mi caso, ha sido una constante durante mucho tiempo en mi propia historia de vida. Indefectiblemente, padecía de trastornos de ansiedad social. Desde muy pequeño, me relacionaba con tan sólo 1 ó 2 compañeros, por lo que ya sentía ese miedo de relacionarme con los demás niños de la clase. Esto se fue acentuando tanto en la primaria, bachillerato e incluso la Universidad. Hasta el punto que siempre tenía como máximo un par de amigos en la clase. Para el resto, yo era casi un completo desconocido.

En los momentos que tenía que dar una exposición en público, me comía el coco pensando en todo momento en el desenlace del discurso. Tenía un pánico terrible de que me observaran, o estuviera expuesto al ridículo y al qué dirán. Ver los ojos de mis compañeros me hacía pensar que ya me estaban criticando de antemano. Era lo que se llama “ansiedad anticipatoria”.

Mientras hablaba, era difícil controlar los nervios, hasta el punto de que casi no me salían las palabras y sudaba copiosamente sobre todo en las manos. Además, los espasmos musculares eran insoportables. Esto me afectó mucho sobre todo a la hora de ir a eventos sociales y a  fiestas. Las aborrecía. Por un lado, me gustaba la idea de conocer gente, chicas, etc. Pero por otro lado sentía ese pánico irracional que siempre me afectó durante aquellos años, que me impidió establecer contacto con la gente y hacer amistades como cualquier persona normal.

Pero todo ello no son más que unas creencias limitantes, que precisamente obstaculizaban mi vida social y normal. Me sentía de hecho, un ser inferior a los demás. El sentimiento era de impotencia y a la vez frustrante durante aquellos años.

Si eres de los que padecen estos síntomas, lo primero que tienes que hacer es reconocer que tienes este problema. Padeces del trastorno de ansiedad social, ni más ni menos. Y tener conocimiento de cuál es exactamente tu problema, sabrás la forma efectiva de afrontarlo.

Lo próximo que debes hacer, es eliminar esas creencias limitantes y aprender a cultivar pensamientos positivos en tu mente. Controla esa voz interior negativa que te hace dudar de ti, e inunda de temores tus propios pensamientos. Cada vez que te encuentres en esta situación, respira profundo. Inhala y exhala aire para oxigenar bien tus pulmones y tu cerebro. En este caso, la meditación ayuda mucho para controlar tu respiración y limpiar tu mente de esos pensamientos. Además, te ayudará también a calmarte y a relajarte.

Por otro lado, el pensar mucho es lo que también te paraliza, y no te permite dar el primer paso. Por lo tanto, no pienses demasiado. Nos saboteamos tanto pensando el qué dirán, si voy a hacer el ridículo, que si soy torpe, o tengo miedo, que si soy inferior, etc. Contrarresta esos pensamientos con su contrario. Ejemplo: en vez de pensar soy torpe, piensa: soy muy [email protected]

Otra cosa importante para superar los trastornos de ansiedad social, es acudir a sitios donde se generen situaciones sociales, o ir a lugares en donde podamos interactuar con otras personas: como por ejemplo La Universidad, una cafetería, un bar, etc.

Todo depende del tipo de personas con las que quieras interactuar. No tiene que ser algo forzoso, si es que lo ves complicado para ti. Lo importante es que día tras día, o cada cierto tiempo, puedas darte la oportunidad de hablar con la gente y romper el hielo. Primero puede ser un ¡Hola! ¿Qué tal el día? ¿Me puede decir la hora? Cosas así. De manera que con la práctica, vas tomando confianza y seguridad en ti mismo.

Pero algo muy importante, no te muestres triste ni deprimido. Nadie quiere relacionarse con gente deprimida. Así que muéstrate sonriente y feliz.

Combatir los trastornos de ansiedad social, también implica enfrentar de una vez por todas tus miedos, y trabajar para vencerlos. Con pequeños pasos, podrás ganar pequeñas victorias. Y a mayor confianza, menor será la ansiedad.

 

En colaboración con QAH| Desarrollo Personal Efectivo
Imagen| Social Anxiety

RELACIONADOS