Economía y Empresa 


¿Cómo ahorrar energía en una empresa?

Es conocido que en la actualidad la competitividad (se recomienda este  corto vídeo del catedrático JMª O´Kean sobre la competitividad española) es un factor esencial que rige el funcionamiento de las empresas que se hallan en un mercado en el que cada vez prima más la eficiencia del que más produce consumiendo menos recursos.

Con motivo de la incertidumbre actual acerca de los recursos energéticos, el precio de la producción de la energía, la conciencia global respecto al cambio climático y la crisis económica, se intenta reducir los costes de producción asociados al consumo de energía a la vez de fomentar un desarrollo sostenible.

Como sector que más consume energía destacamos el industrial, debido al mayor uso de puntos de consumo energético, como pueden ser los motores eléctricos, aire comprimido, sistemas de iluminación y vapor y fluidos térmicos.

Para analizar cómo ahorrar y reducir el consumo, es interesante atender a la siguiente función:

CONSUMO ENERGÉTICO = DEMANDA / EFICIENCIA.

Por lo tanto, para conseguir una reducción del consumo energético, se puede actuar sobre la demanda (reduciéndola), sobre la eficiencia (aumentándola), o bien sobre las dos variables de manera homogénea.

¿Cómo podemos conseguir reducir la demanda energética en la empresa  sin perder calidad en el servicio o producto? Destacamos tres acciones principales:

· Cambio de hábitos y horarios.

· Fomentando la conciencia del personal.

· Solicitando asesoramiento de un gestor energético (interno o externo).

Y atendiendo a la otra variable, ¿cómo conseguir aumentar la eficiencia energética en la empresa  sin perder calidad en el servicio o producto? Principalmente, realizando un auditoría energética.

Las auditorías energéticas consisten básicamente en conocer consumos energéticos e identificar opciones técnicas y económicas de ahorro.

Como beneficio de aplicar dichas auditorías obtendremos la consiguiente reducción de los costes energéticos debido al aumento del rendimiento y de la vida útil de los equipos, al aumento de la competitividad, la mejora de la imagen corporativa y acceso a ayudas públicas.

Por último, destacamos posibles actuaciones útiles para la reducción del consumo energético como son: la mejora de los aislamientos del edificio, sustitución de equipos de climatización  poco eficientes, cambios en la iluminación (de bajo consumo), implantación de sistemas de aprovechamiento energético (microgeneración), valorización de residuos (biomasa) e implantación de vehículos más eficientes (híbridos).

Más información| ¿Cómo podemos ahorrar energía?

Imagen| Ahorro

En QAH| El enigma energético: ¿Estamos ante el fin de le era del petróleo?

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