Política 


¿Comer con la mano izquierda o la derecha?

El cambio de modelo político en España es un hecho innegable que casi suena a antiguo en la prensa si tuviésemos la osadía de tildar como “nuevo”. La necesidad de los medios y la ciudadanía porque los dos nuevos partidos emergentes compartiesen mesa con los partidos del turnismo PP-PSOE adelantó incluso a las elecciones de hace más de un año. Al ahora un convulso y dividido Podemos se le sumó un hasta entonces partido regional surgido del movimiento “Anti-Independentista” catalán, como respuesta a la política que ERC, Convergencia y otros partidos pretendían generar.

Hoy el partido liderado por Albert Rivera ha crecido notablemente, gracias a ese sentimiento transversal -que había despertado UPyD-. Ha sabido jugar sus cartas como “partido bisagra”, como decía Duverger, y como elemento facilitador de acuerdos en las distintas comunidades y a nivel nacional. No olvidemos que su adscripción -desde el origen de su partido- a la coalición de partidos liberales europeos, ha garantizado a Rivera cierta presencia a este nivel, cuestión que no habría tenido de limitarse a pensar en clave nacional o catalana.

Con el actual panorama de juegos políticos, y un Ciudadanos vigilante frente a las promesas pactadas con el PP, el congreso celebrado el pasado fin de semana cambia las claves de Ciudadanos de “socialdemocracia” por “liberal”. Un cambio meramente terminológico si no fuese porque encierra en sí una lucha interna: “dónde se planta la pica de la sombrilla”.

La idea de un Ciudadanos que le haga competencia al PSOE en una izquierda dividida, con una alta competencia entre PODEMOS y PSOE, podría mosquear a los socios de gobierno en multitud de ayuntamientos y de comunidades. La estrategia pasa por mantenerse en el centro (aunque el centro diste de considerarse liberal), y apoyarse en el margen derecho de la escala ideológica. La presencia de un Ciudadanos “guerrillero” junto al PP servirá para que éste se sienta necesitado de reivindicar las fuerzas que se ubiquen un poco más a la derecha de su centro ideológico, escapando de la batalla ideológica con Ciudadanos y dejando a éste una horquilla mayor en el centro-derecha.

Esto en lo ideológico. Pero ¿qué pasa en lo visual?Resultado de imagen de congreso ciudadanos 2017

La invitación de Ciudadanos a PP y PSOE a su acto de clausura tuvo a dos políticos de aparato (Maillo y Casado), escenificando el interés del partido gobernante por la deriva de su ignorado “socio de gobierno”. Por otro lado, el PSOE, que lucha por posicionarse como la alternativa viable al PP por encima del fraccionado PODEMOS, hizo oídos sordos y decidió no presentarse en dicho acto de su adversario centrista.

La nueva definición estatutaria de Ciudadanos, junto a un aparato político y organizativo más maduro facilitará a este partido su establecimiento como elemento estabilizador a los gobiernos de izquierda y derecha que se han de conformar, con el compromiso de ser parte de gobiernos de coalición, en un futuro 2019 en el puzzle que supone nuestro panorama político actual.

* Más información|Duverger (1957) “Los partidos políticos”.
* Imagen|(Diario de Navarra, Europapress)

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