Especial Isabel, Historia 


Colón antes del descubrimiento

Nace en Génova en el año 1451 y muere en Valladolid en 1506. Aunque el origen de Cristóbal Colón es muy controvertido, lo más probable y así lo demuestran ciertos documentos es que naciese en Génova.

Ramón Menéndez Pidal expuso en 1940, basándose en el testamento del Almirante, que  Colón era el mismo Colombo, un lanero hijo y nieto de laneros de Génova, que aparecía en los documentos que se conservan de 1470 a 1479. Así mismo en España y Portugal a Colón se le tuvo siempre por extranjero, pues él mismo lo declaraba así.

Cristóbal Colón

Cristóbal Colón

Era un apasionado del mar y desde muy joven se embarcó como grumete. Su contacto con el mar comenzó a través de la navegación de cabotaje con fines mercantiles.

También surcó el Mediterráneo al servicio de corsarios o de señores, como Renato de Anjou.

En 1476 la flota genovesa en la que viajaba, fue atacada por corsarios franceses cerca del cabo de San Vicente (Portugal), naufragando. Desde entonces Colón se establece en Lisboa como agente comercial de la casa Centurione, para la que realiza viajes a Madeira, Guinea, Inglaterra e incluso se cree que llegó a Islandia.

Durante este periodo Colón se dedica a aprender las lenguas clásicas, que le permitieron leer los tratados geográficos antiguos. De aquí fue tomando conocimiento de la idea de la esfericidad de la Tierra, defendida por Aristóteles y otros autores, a la vez que empieza a tomar contacto con los grandes geógrafos de la época, como el florentino Toscanelli.

Lee multitud de libros entre ellos “Las Maravillas de Marco Polo” y “La Imago Mundi” del cardenal de Ailly, estudia astronomía, geometría y cosmografía, además de aprender a manejar instrumentos de navegación y a diseñar mapas.

Oyó multitud de historias de navegantes nórdicos y portugueses, que aseguraban que había tierras por explorar al otro lado del Océano.

Isabel y Fernando

Isabel de Castilla y Fernando de Aragón

El padre Bartolomé de las Casas, en su “Historia de las Indias” (1559) habla del “piloto anónimo”, un español, de nombre Alfonso Sánchez de Huelva, que tras sufrir una fuerte tormenta su navío fue desviado de la ruta hacia Flandes, llegando a una isla remota al otro lado del océano. Muy maltrecho, consiguió regresar a la ciudad de Porto Santo, la capital de Madeira, donde residía Colón con su mujer y su hijo, y que éste le atendió. En agradecimiento, le contó a Colón lo acaecido y le proporcionó la ruta para llegar a esas tierras.

Todos estos estudios hacen fraguar en la mente de Colón, la posibilidad de alcanzar las costas de Asia (tierra denominada Catay), navegando hacia el oeste.

El interés económico del proyecto era indudable en aquella época, ya que el comercio europeo con Extremo Oriente era extremadamente lucrativo, basado en la importación de especias y productos de lujo; dicho comercio se realizaba por tierra a través de Oriente Medio, controlado por los árabes, lo cual lo hacía extremadamente peligroso.

En 1477 Colón es llevado a Lisboa, donde se casa con Felipa Muñiz de Perestrello, con quien tiene a su hijo Diego en 1482. Este mismo año se introduce en la corte portuguesa, por influencia de su suegro.

Colón ante Juan II

Colón ante Juan II

Aprovechando su nueva situación, Colón ofrece su proyecto al rey Juan II de Portugal. El Rey hizo someter el proyecto al examen de un comité de expertos. Finamente aceptan la propuesta, pero el monarca portugués pone como condición que no se zarpe desde las Canarias, pues en caso de que el viaje tuviera éxito, la Corona de Castilla podría reclamar las tierras conquistadas en virtud del Tratado de Alcaçobas.

Colón había realizado todos sus cálculos desde Canarias, por lo que no se atreve a zarpar desde Madeira, como le propuso el rey portugués.

En 1485, al fallecer su esposa, viaja con su hijo a España arribando al Convento de la Rábida, desmejorado y sin nada que llevarse a la boca. Los monjes lo acogen.  Allí hace amistad con fray Antonio de Marchena  y posteriormente con fray Juan Pérez, a quienes confía sus planes. Los frailes lo apoyan y lo recomiendan a fray Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel I de Castilla.

Colón se dirige a la Corte, establecida por entonces en Córdoba, y entabla relaciones con importantes personajes del entorno real.

Por fin, es recibido en enero de 1486, gracias a Hernando de Talavera, por la reina Isabel, a quien expone sus planes. La soberana muestra interés por el proyecto, pero quiere que sea estudiado por un consejo de doctos varones, presidido por Talavera. La reina asigna a Colón, pobre de recursos, una subvención de la Corona, mientras los sabios dictaminan.

El Consejo reunido en la Universidad de Salamanca dictaminó lo siguiente:

  • Basándose en la circunferencia  de la Tierra, aceptada desde Eratóstenes, determinó que la distancia que había a las verdaderas Indias era excesiva y determinó la viabilidad del proyecto como absolutamente imposible.
  • Talavera temía que el viaje propuesto por Colón transgrediría el tratado de Alcaçovas firmado con Portugal y refrendado por bula papal.
  • Las exigencias económicas y políticas expuestas por Colón eran muy altas.

La reina llama entonces a Colón, asegurándole que no descarta totalmente su plan.

Colón ante Isabel I de Castilla

Colón ante Isabel I de Castilla

En 1488 conoce a Beatriz Enríquez de Arana, con quien tiene a su segundo hijo, Fernando o Hernando Colón, quien viajaría con su padre a América en su cuarto viaje.

Durante la espera acude a proponer su proyecto al duque de Medina Sidonia, que lo rechaza, y después al duque de Medinaceli, quien se muestra interesado y acoge a Colón durante dos años en su palacio del Puerto de Santa María.

Consultada de nuevo, la reina manda llamar a Colón y le promete ocuparse de su plan, tan pronto como se termine la conquista de Granada.

Colón se desplaza al campamento de los Reyes Católicos en Santa Fe, en diciembre de 1491, donde su proyecto es sometido de nuevo a una junta y es rechazado, principalmente por las excesivas pretensiones del navegante.

Con la intervención de Luis de Santángel y Diego de Leza, consiguen ganar para su causa al rey Fernando, que otorga su apoyo.

Colón derrotado, emprende viaje a Francia, para ofrecer su proyecto al monarca galo, pero durante su viaje es interceptado, llegándole  la feliz noticia de que sus planes estaban aprobados por la Corona española.

Regresa inmediatamente al campamento real, donde se firman las famosas “Capitulaciones de Santa Fe” que le otorgaban las siguientes prebendas:

  • El título de Almirante en todas las tierras que descubriese o ganase en la mar Océana, con carácter hereditario y con el mismo rango que el Almirante de Castilla.
  • El título de virrey, también hereditario y gobernador general en todas las islas o tierras firmes que descubriera o ganara en dichos mares, recibiendo el derecho de proponer ternas para el gobierno de cada una de ellas.
  • El diezmo del producto neto de la mercadería comprada, ganada, hallada o trocada dentro de los límites del Almirantazgo, quedando un quinto para la Corona.
  • La jurisdicción comercial de los pleitos derivados del comercio en la zona de su almirantazgo, según correspondiese a tal oficio.
  • El derecho a contribuir con un octavo de la expedición y participar de las ganancias en esa misma proporción.

Las Capitulaciones fueron firmadas en Santa Fe de Granada el 30 de abril de 1492, a la vez que se concedía a Colón el título de “Don”.

Después de firmadas las Capitulaciones, comienzan los preparativos para lo que sería el viaje del descubrimiento que cambiaría el mundo.

Vía| COLÓN, Hernando (1892). Historia del almirante Don Cristóbal Colón. Madrid: Imprenta Tomas Minuesa. DE LAS CASAS, Bartolomé. Historia de las Indias. Madrid: Imprenta de Miguel Ginesta, 1875. Edición del Marqués de la Fuensanta del Valle.

Más Información| FERNÁNDEZ DE OVIEDO, Gonzalo (1535). Historia general y natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano.  Madrid: Imprenta de la Real Academia de la Historia, 1851. LÓPEZ DE GÓMARA, Francisco (1552). Historia General de las Indias. Edición de 1922 de CALPE

Imagen| Cristobal Colón, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, Colón ante Juan II, Colón ante Isabel I de Castilla

Vídeo| Las capitulaciones de Santa Fé

En QAH| Especial en QAH sobre la serie de RTVE “Isabel”, La forja de los Reyes Católicos: Madrigal de las Altas Torres y Sos del Rey Católico, Los pactos de Guisando, Se cumple el V Centenario del descubrimiento del Mar del Sur por Nuñez de Balboa

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