Historia 


Colombia, Venezuela y Ecuador fueron uno: La Gran Colombia (1819 – 1830)

La Gran Colombia dividida en provincias.

La Gran Colombia dividida en provincias.

La Independencia de los hoy llamados “Países bolivarianos” es un proceso histórico macro-regional, que no puede entenderse sin las vicisitudes y particularidades de una región de otra. De estos cinco países (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) tres de éstos conformaron un solo Estado a inicios del siglo XIX: Colombia, Venezuela y Ecuador fueron uno, bajo el nombre jurídico de “República de Colombia”. Hoy día, se le llama a esta nación que existió entre 1819 y 1831 “Gran Colombia” para diferenciarla de la actual Colombia, que ostenta el mismo nombre desde 1886. Durante la Independencia, la región que hoy es Colombia se denominaba Nuevo Reino de Granada, que además incluía hoy el país centroamericano de Panamá (que se separó de Colombia en 1903). A continuación haremos un recorrido por la breve y efímera existencia de la Gran Colombia, que no obstante, marcó el devenir de los Estados resultantes de su disolución.

Jurídicamente la Gran Colombia vio la luz a través del Congreso de Angostura, celebrado en esa ciudad venezolana a inicios de 1819. Dicho Congreso promulgó la Ley Fundamental de la República de Colombia, que establecía el nacimiento de la nueva república dividida en tres departamentos: Nueva Granada, Venezuela y Quito, cada uno gobernado por un vicepresidente y bajo el mando general de un solo presidente. Ante la apremiante situación (la mayoría del territorio de la nueva república estaba bajo dominio monárquico) Simón Bolívar fue nombrado presidente y capitán general del Ejército Patriota, mientras que el neogranadino Francisco de Paula Santander fue nombrado vicepresidente. De esta forma, el Ejército Patriota al mando de Bolívar comenzó la marcha desde los Llanos rumbo a Santafé de Bogotá, entonces corte virreinal para liberarla. Las acciones bélicas para liberar a la capital del Nuevo Reino de Granada ocurrieron en una región al norte de la capital, hoy llamada Boyacá, cuyas batallas decisivas: la del Pantano de Vargas y la del Puente de Boyacá (que tuvo lugar ésta última el 7 de agosto de 1819) provocaron pánico entre los realistas de Santafé que abandonaron la ciudad al conocerse la derrota de las tropas españolas.

El Ejército Patriota entrando en Santafé de Bogotá.

El Ejército Patriota entrando en Santafé de Bogotá.

Bolívar entró a Santafé de Bogotá días después de la Batalla de Boyacá. Prosiguió su marcha hacia el sur dejando como presidente encargado al entonces vicepresidente Francisco de Paula Santander. Santafé de Bogotá fue rebautizada como Bogotá y se convirtió entonces en la capital de la Gran Colombia. En 1821, mientras proseguían las campañas libertadoras en la región de Quito (hoy Ecuador), se instauró en la ciudad de Cúcuta un nuevo congreso, el cual debía redactar una Constitución para la República de Colombia. La Constitución de Cúcuta, que rigió durante toda la existencia de la Gran Colombia, era de carácter centralista y promulgó entre otras cosas la libertad de expresión, la paulatina abolición de la esclavitud, un congreso bicameral (Senado y Cámara de Representantes), además de reorganizar el territorio en provincias, con el objetivo de desestructurar las antiguas entidades administrativas (Venezuela, Ecuador y Nueva Granada), objetivo último que finalmente no se lograría y que sería una de las causas de la disolución. En 1822 con la Batalla de Pichincha las tropas libertadoras entrarían en Quito y en 1824 con la Batalla de Ayacucho, Bolívar liberaría el Perú y el Alto Perú. No obstante, Bolívar no regresaría a Colombia hasta 1826. Ese mismo año promulgaría una constitución para Bolivia en la cual se establecía la figura de una presidencia vitalicia.

Las élites de la Gran Colombia, que durante años habían trabajado junto al entonces presidente encargado Francisco de Paula Santander, temieron que al regresar Bolívar quisiera reformar la Constitución de Cúcuta y establecer una presidencia vitalicia, similar a la de Bolivia. De esta forma se inició una división en dos facciones políticas que con el regreso de Bolívar terminó por agravarse en vez de solucionarse. Al volver, Bolívar fue ratificado en su cargo como presidente y Francisco de Paula Santander como vicepresidente. Por otra parte, aquel mismo año, en 1826, estalló una rebelión en Venezuela al mando de José Antonio Páez, que entre otras cosas protestaba contra el excesivo centralismo del funcionamiento de la República. Algunos sectores de la Gran Colombia empezaban a abrazar la causa del Federalismo. Para evitar la desmembración se llamó a representantes para realizar una asamblea que reformara la constitución. Dicha asamblea, conocida como Convención de Ocaña, se realizó a mediados de 1828 en Ocaña (municipio hoy ubicado en la frontera colombo – venezolana). Bolívar, defendiendo la causa del Federalismo se enfrentó a Santander, quien estaba abanderando la causa del Centralismo. La Convención fue un rotundo fracaso. Temiendo perder poder, los seguidores de Bolívar se retiraron de Ocaña antes de que pudiese haber quórum. Una vez en Bogotá, Bolívar gobernó por decreto instaurando una Dictadura.

Retrato de Manuela Sáenz, quien se encontraba con Bolívar durante la Conspiración Septembrina.

Retrato de Manuela Sáenz, quien se encontraba con Bolívar durante la Conspiración Septembrina.

Finalizando ese mismo año, varios miembros de la élite grancolombiana, distanciados de Bolívar por sus últimas disposiciones intentaron acabar con su vida la noche del 25 de septiembre de 1828. Este hecho, conocido como la Conspiración Septembrina, fracasó, en parte por la alerta que Manuelita Sáenz, celebre amante del Libertador, le dio a éste para que salvara su vida. Varios participantes de la conspiración fueron ejecutados y Santander exiliado. Pero la Dictadura de Bolívar no solucionó la crisis, por lo que a principios de 1830 convocó un nuevo congreso, que se realizó ese mismo año en Bogotá. El denominado Congreso Admirable fracasó. Venezuela convocó entonces su propio Congreso constituyente que declaró la instauración de la República de Venezuela. Siguiendo este ejemplo, la región de Quito fundó la República de Ecuador. Habiéndose retirado del poder debido al fracaso del proyecto grancolombiano, Bolívar se retiró a Santa Marta, ciudad del norte de la Nueva Granada, donde murió el 17 de diciembre de 1830. Habiéndose separado Ecuador y Venezuela, la Nueva Granada creó también su propia república, volviendo hacia 1832 Francisco de Paula Santander para hacerse cargo de la presidencia. De esta forma llegaba a su fin la experiencia de la Gran Colombia, que debido a tensiones políticas y económicas había fracasado, sumado al hecho de la supervivencia de identidades administrativas heredadas del período colonial.

Vía| Bushnell, David. El régimen de Santander en la Gran Colombia. Bogotá: Ediciones Tercer Mundo – Universidad Nacional de Colombia, 1966.

Imagen| Mapa Gran Colombia; Bolívar en Santafé; Manuela Sáenz 

En QAH| La figura de Simón Bolívar

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