Especial El Bosco, Patrimonio 


El coleccionismo del Bosco en España

92-253

Antonio Moro: Retrato de Felipe II. c. 1550

En la actualidad, el Bosco es uno de los pintores más célebres de toda la Historia del Arte. Prueba de ello no es sólo el gran éxito de público de la exposición conmemorativa organizada por el Museo del Prado o las hileras de visitantes que de manera casi permanente se agolpan delante de El Jardín de las Delicias, sino también su influencia constante en otros artistas desde comienzos del siglo XX. Casi podría decirse que el Bosco, aún cuando su nombre nos sea desconocido, está presente en el imaginario colectivo a través de sus monstruos y escenas infernales. Sin embargo, ¿cuál fue su fama en vida? ¿Cuántas pinturas del Bosco se conservan en España y quiénes las adquirieron?

Michel_Sittow_-_Portrait_of_Diego_de_Guevara_(-)_-_Google_Art_Project

Michael Sittow: Retrato de Diego de Guevara. c 1517

El Bosco gozó de reconocimiento en vida y ya desde finales del siglo XV sus obras eran apreciadas en los círculos cortesanos. Se sabe, por ejemplo, que Felipe el Hermoso adquirió una obra del pintor a comienzos del siglo XVI y sólo a finales de esta centuria su fama comenzaría a decrecer. Durante todo este tiempo discípulos, miembros del taller o simplemente seguidores e imitadores advenedizos, deseosos de hacer dinero, realizaron pinturas a la manera del Bosco, es decir, insistiendo en el que todavía hoy día es considerado su rasgo por antonomasia: su gusto por los monstruos, seres híbridos y escenas infernales.

Contra todos ellos ya nos advierte en la década de 1560 uno de los grandes coleccionistas de pintura flamenca de la corte española, Felipe de Guevara. Hijo de Diego de Guevara, contador mayor de cuentas del futuro Carlos V, Felipe heredó y amplió la rica colección de su padre, llegando a poseer el Matrimonio Arnolfini de van Eyck y varias pinturas del Bosco, entre ellas una versión del Carro del Heno –hoy considerada copia del tríptico del Prado- que se conserva en El Escorial. Muchas de estas pinturas, si no todas, pasarán a las colecciones de Felipe II tras ser adquiridas a los herederos de Felipe de Guevara en 1570. Con el llamado Rey Prudente se llegará en España probablemente al período de máxima admiración hacia la obra del Bosco.

Y es que Felipe II, quien bien pudo conocer la obra del Bosco durante sus viajes a Flandes aún siendo príncipe, llegó a reunir en El Escorial una importante colección de sus obras. Así, ya antes de 1560 Felipe II poseía una obra a la que siempre tuvo gran estima, la Mesa de los Siete Pecados Capitales (hoy en el Museo del Prado), cuya procedencia se desconoce, aunque se piensa que el rey pudo adquirirla personalmente en Flandes o bien encargar su compra allí.

ieronimus-bosch-el-bosco-cristo-camino-del-calvario-1505-7-óleo-sobre-tabla-142x104cm-monasterio-de-san-lorenzo-del-escorial-madrid

Cristo camino del Calvario. El Escorial.

En la década de 1560 Felipe II comprará en almoneda otro de los boscos que hoy custodia el Prado. Se trata de las Tentaciones de San Antonio Abad, un tema muy querido por el pintor flamenco, que será enviado al Escorial algunos años después, donde permanecerá hasta el siglo XIX.  Allí también conservará el rey el Tríptico de la Adoración de los Magos (Museo del Prado), la tabla Cristo camino del Calvario (hoy en el Escorial), el tondo de la Coronación de Espinas (Escorial) y, por supuesto, El Jardín de las Delicias. Este tríptico, probablemente la obra más conocida del Bosco, fue adquirida por Felipe II en la almoneda de los bienes del duque de Alba, quien a su vez se lo había confiscado al príncipe protestante Guillermo de Orange. Fue enviado al Escorial, donde permaneció hasta el final de la Guerra Civil, momento en que se trasladó al Museo del Prado, donde hoy permanece en calidad de depósito de Patrimonio Nacional.

Otra de las grandes obras del Bosco también estuvo en las colecciones reales. Nos referimos a la versión del Carro del Heno que conserva actualmente el Museo del Prado. Se ignora su procedencia exacta (pudo pertenecer también a Felipe II), pero la primera noticia que se tiene de ella es a principios del siglo XVII en El Pardo, de donde sería llevada al Alcázar de Madrid. Durante los tres siglos siguientes cada una de las tablas del tríptico será separada, volviéndose a unir en 1914 por orden de Alfonso XIII.

Simon_Bening_001

Simon Bening: Mencía de Mendoza

En una mujer coleccionista tiene su origen último un tríptico con escenas de la Pasión de Cristo que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Valencia. Aunque hoy día se considera obra de taller o un discípulo, realizada muy poco tiempo después de la muerte del maestro, se trata de un tríptico de gran calidad que en su tabla central repite con escasas variantes la pintura del mismo tema (La coronación de espinas) que se conservan en El Escorial. Se conserva también una copia, aunque considerada algo más tardía, en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid.

El tríptico perteneció a doña Mencía de Mendoza (1509-1554), que tuvo como primer esposo al conde Hendrik III de Nassau, propietario de El Jardín de las Delicias. Como vemos, una vez más, el gusto por la pintura del Bosco estaba muy presente en los ambientes cortesanos.

vlc

Tríptico de la Pasión de Cristo. Museo de Bellas Artes de Valencia

En este recorrido por el coleccionismo del Bosco en España no podíamos pasar por alto otra de las obras que hoy conserva el Museo del Prado y que es, quizá, junto a El Jardín de las Delicias, una de las más conocidas del pintor. Se trata de la tabla conocida por La extracción de la piedra de la locura, fechada en c.1501 y cuya procedencia suele relacionarse con el obispo de Utrecht Felipe de Borgoña, que la habría encargado y la tenía en su poder en el primer cuarto del siglo XVI. Desde entonces y hasta el siglo XVIII, momento en que ya aparece como parte de las colecciones reales, se desconoce su paradero; concretamente se tiene referencia de ella con Felipe V, encontrándose entonces en la Quinta del Duque de Arco o Quinta de El Pardo (en Madrid). En 1839 será enviada al Museo del Prado, donde permanece hasta el momento.

768

La extracción de la piedra de la locura. Museo del Prado

Una de las últimas incorporaciones bosquianas a nuestros museos es el San Juan Bautista en meditación del Museo Lázaro.  Se sabe que José Lázaro Galdiano, bibliófilo, editor y coleccionista de arte que después legaría su colección y casa al Estado español, poseía esta obra desde al menos 1926 porque en esa fecha apareció en el primer tomo del catálogo de sus obras como obra original del Bosco. Sin embargo, se desconoce su procedencia última. Su autoría ha sido corroborada por diferentes autores y  se han llegado a plantear diversas hipótesis acerca de su origen; una de las más recientes sostiene que formaba parte de un retablo de escultura y pintura realizado para la ciudad natal del Bosco.

2014_10_26_No_03-Foto+8

Juan Bautista en meditación. Museo Lázaro Galdiano

Pero si bien estos son los boscos hoy considerados verdaderos que conservamos en nuestros museos, existen numerosas obras que bajo la autoría de “taller o seguidor del Bosco” integran las colecciones de diversas instituciones españolas. No olvidemos que el universo fantástico del Bosco generó toda una oleada de seguidores hasta bien entrado el siglo XVI, dando lugar a una auténtica maraña de pinturas, de mayor o menor calidad, que a lo largo de los siglos han llegado a ser consideradas obras autógrafas del pintor flamenco. Incluso en la actualidad es frecuente ver cómo obras consideradas auténticas pierden para algunos la autoría del Bosco, mientras que de otras se defiende contra viento y marea su paternidad bosquiana. Exposiciones como la del Museo del Prado – autodenominada por la institución “La exposición del V centenario”- sirven para poner al día y mantener vivo un debate que en los próximos años aún puede dar muchas sorpresas gracias a los avances tecnológicos aplicados al estudio de las obras de arte y la documentación de archivo.

 Vía| El Bosco [catálogo de exposición]. Madrid: Museo Nacional del Prado, 2016. MARTÍNEZ LEIVA, Gloria y RODRIGUEZ REBOLLO, Ángel: El inventario del Alcázar de Madrid de 1666. Felipe IV y su colección artística. Madrid: Polifemo, 2015.

Más información|MATEO GÓMEZ, Isabel: El Bosco en España. Madrid: CSIC, 1991.

Imagen|Cristo camino del Calvario; San Juan Bautista, Felipe II, Coronación de espinas; Piedra de la locura, Mencía de Mendoza

En QAH| Arranca el Especial ‘El Bosco: V centenario’Jheronimus van Aken, el origen del BoscoLa exposición del V Centenario; La locura como temática en la obra del Bosco; Religión, reforma y superstición en la obra del BoscoEl Bosco: Visiones del Cielo y el Infierno; Animales, monstruos y criaturas fantásticas en El BoscoMesa de los pecados capitales del Bosco; Tríptico de Santa Wilgefortis; Los monstruos que tiran del Carro de Heno; Curiosidades del pintor maldito

RELACIONADOS