Coaching y Desarrollo Personal 


Coaching, ¿herramienta o proceso?

Coaching, herramienta o proceso.

 

El Coaching puede ser entendido como una herramienta para el desarrollo personal del individuo o de las organizaciones. Si nos quedamos con esta definición de coaching estaremos asumiendo que sólo puede ayudarnos en un momento concreto y como base para otras herramientas o modelos.

Es por todos los que lo han probado o  conocido, que el coaching es una potente herramienta que nos permite encontrar nuevos caminos y maneras distintas de afrontar los problemas y escalar hasta conquistar nuestros objetivos.

Sin embargo, aceptar el coaching como proceso, ya no sólo como herramienta, supone un paso más, ya que implica valerse de sus propios instrumentos y asumir su filosofía de manera continuada durante todo el recorrido.

Un proceso de coaching se inicia con el establecimiento del objetivo que se pretende conseguir y se acaba cuando éste se ha materializado, un cliente puede encargar a su coach tantos procesos de coaching como desee, pero la regla es clara: a objetivo conseguido, coaching finalizado.

Si el coaching es el proceso que finaliza cuando se alcanza el objetivo, las herramientas son los apoyos que hacen posible llegar a esa meta final. Cuando hablamos de herramientas nos referimos a técnicas de programación neurolingüística, ontología del lenguaje, psicología positiva, terapia gestalt, role play, terapias de movimiento corporal, técnicas de respiración, DAFO, test empresariales como el Phillips 6/6, trabajo con valores y creencias o la rueda de la vida, entre otras pero, por encima de todas, está el arte de preguntar.

El proceso de coaching suele abarcar los siguientes pasos:

· Establecer la relación entre el coach y el coachee. Sentar las bases de una relación basada en la confianza y la confidencialidad.

· Diagnóstico de las necesidades del coachee. Aquí suele darse reformulación del problema inicial por lo que es importante un claro análisis e identificación del objetivo hasta llegar a los temas concretos.

· Desarrollo de un plan de acción. Los pasos a seguir, la metodología y la frecuencia de las sesiones. La duración del proceso de coaching es variable, ya que depende de las necesidades de cada cliente y de la metodología empleada.

· Establecer las bases del seguimiento. Medir los resultados del plan de acción para comprobar si nos acercamos o nos alejamos de nuestra meta final.

· Suministro de retroalimentación. Comentar entre ambos los resultados del proceso, corrigiendo y mejorando las acciones como vía para consolidar nuevos aprendizajes.

La eficacia del proceso no se puede garantizar ya que los resultados no dependen sólo del coach y de las herramientas, sino también y en gran parte del cliente.

Herramientas de coachingEl cliente es el único que tiene la posibilidad de implementar mejoras en su vida, y por lo tanto la llave del cambio.

 

“La locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados distintos”.

 

 

Vía| ASESCO

Imagen| Proceso, Herramienta

En QAH| La figura del coachee (II)La figura del CoachAspectos fundamentales del Coaching (I)

 

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