Especial Elecciones, Política 


Clivajes, izquierdas, derechas y los Ciudadanos de Albert Rivera

Las elecciones andaluzas materializaron lo que se venía avisando en los últimos meses: el crecimiento de la fuerza política encabezada por Albert Rivera, Ciudadanos. Al final de este artículo propongo una de las posibles causas de este crecimiento, pero para ello me veo obligado a tocar dos cuestiones: las escisiones políticas o clivajes y el binomio izquierda-derecha.

Lo primero no tiene mucha historia, los clivajes son aquellas divisiones que separan a los votantes en grupos sobre la base de una fractura social. Un ejemplo: la desconfianza de dirigentes o líderes locales hacia crecientes élites nacionales enfocadas al gobierno del país en su conjunto, manifestación muchas veces de la tensión cultural entre la homogenización y los particularismos, da lugar al clivaje centro-periferia, llamado por algunos autores clivaje identitario. Esta división es una de las principales a la hora de explicar el sistema político español, y de la que surge la categoría de partidos nacionalistas. Las escisiones políticas son importantes en tanto que ayudan a explicar comportamientos electorales, y para que le deis una vuelta al respecto os dejo un hecho: las elecciones en Israel fueron el 17 de marzo ganadas por un Likud liderado por Netanyahu al que la encuestas daban un cercano segundo puesto tras la lista conjunta de Livni y Herzog. El lunes 16 de marzo, Bibi Netanyahu dijo que si era elegido, no habría Estado palestino. ¿Es el posicionamiento respecto a la existencia de un Estado palestino una divisoria social en Israel? ¿Tiene efectos electorales? ¿Puede ser uno de los factores explicativos del resultado?

Estados Generales FranciaY el segundo de los temas deriva de otro de los clivajes, en este caso el de clase o el que tradicionalmente separaba a los propietarios de los trabajadores. Es en el seno de este que se gesta el binomio izquierda-derecha. El origen de esta división nos lleva a mayo de 1789, a aquella Francia de revoluciones y guillotina. Es en dicho mes que se reúnen los Estados Generales constituidos por el clero, la nobleza y el tercer estado. Los miembros de este último más conservadores, y liderados por el barón Malouet, se sentaron a la derecha del presidente mientras los radicales de Mirabeau lo hicieron a su izquierda. Esta elección de asiento se mantuvo y así, en agosto, a golpe de vista se podía ver quién estaba a favor de otorgar al rey el derecho de veto sobre los trabajos de la asamblea y quién no. Curiosamente, este nuevo significado para la díada izquierda-derecha vino a dejar sin protagonismo al religioso, que distinguía entre lo bueno o derecho y lo malo o izquierdo. Echadle un ojo al significado etimológico de “siniestro” (sinister, sinistra, sinistrum).

Hay autores que señalan que izquierda y derecha se han convertido en cajas vacías, no obstante siguen siendo el elemento principal de autoidentificación en política “¿tú eres de izquierdas o derechas?” (o de centro o de centro-derecha o de centro-izquierda o de extrema derecha o de extrema izquierda, porque en esta ciencia inexacta a veces dos son cinco). No es fácil encontrar en la actualidad un criterio de distinción entra ambos polos, principalmente porque se cruzan factores descriptivos y valorativos, y en cuanto a estos últimos “lo que yo soy es bueno y lo que el otro es, es malo, aunque a veces el otro no es más que aquello opuesto a lo que yo soy… No sé si me explico”. Uno de los criterios de distinción más usado en su momento es el que oponía a la derecha orgullosa de la tradición y la izquierda que se liberaba de las cadenas del pasado. Otro criterio al que se ha acudido es la importancia para la derecha de la “jerarquía” mientras que la izquierda daría mayor importancia a la “igualdad”. En relación al posicionamiento respecto a la “igualdad”, criterio de distinción central para Norberto Bobbio en su clásica “Derecha e Izquierda. Razones y significados de una distinción política”, derecha e izquierda estarían en desacuerdo en la respuesta a ¿igualdad en qué, entre quiénes y sobre la base de qué criterio?

ciudadanosSe había prometido una explicación para el crecimiento de Ciudadanos y lo prometido es deuda. La irrupción de Podemos en la escena política española gana fuerza del planteamiento de la antítesis nuevo-viejo, en la que nuevo sería la devolución de su gobierno al pueblo y viejo el secuestro de dicho gobierno por parte de las élites políticas y económicas que se estarían enriqueciendo a costa de la mayoría. Esta narrativa presentaba una realidad en la que lo viejo lo representa por la derecha el PP y por la izquierda el PSOE e IU (perdóneseme que no sitúe por ahí también al resto de fuerzas políticas, es una cuestión de eficiencia, pero estar están) y lo nuevo, Podemos, pero ¿no hay izquierda y derecha en lo nuevo? Tras la resaca del subidón, la idea del Podemos transversal comienza ser sustituido por la (¿más real?) idea de Podemos como lo nuevo de izquierdas, quedando un espacio político por llenar en el cruce de lo nuevo y la derecha. Así, los votantes de centro-derecha y derechas desencantados con la vieja política habrían acudido, la mayoría de los mismos, a Ciudadanos. Seguramente no sea esta la única causa, pero sí una de ellas, la que nos permite lo que hemos aprendido hoy sobre clivajes y la izquierda y derecha.

 

Imagen| Estados Generales, Ciudadanos

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