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Caso Cirque du Soleil: la reinvención del circo

Todo comenzó con la ilusión de unos artistas de las calles de Quebec, liderados por Guy Laliberté y Daniel Gauthier, por transmitir la pasión por el espectáculo, con ocasión de la celebración del descubrimiento de Canadá en 1984…y se ha convertido en una auténtica revolución en el campo de la creatividad, logrando crear un nuevo modelo de negocio y ser ejemplo en las clases de marketing estratégico por la reinvención del concepto asociado a la palabra “circo”.

El Circo del Sol, conocido en todo el mundo, se ha convertido en un espectáculo de alto nivel que ofrece un valor añadido por el que el público está dispuesto a pagar un elevado precio. ¿Cómo ha llegado la idea original a tener un impacto tan fuerte? Teniendo una clara estrategia desde el comienzo, que en marketing se conoce como Océano Azul. Se trata de ser diferente, desarrollar lo que no existía antes y convertirlo en referente para todo aquél que quiera entrar en el mercado. Esta estrategia (definida por W. Chan Kim y Renée Mauborgne, en su libro “Blue Ocean Strategy“), implica 4 acciones fundamentales: eliminar, reducir, crear e incrementar. En el caso que aquí analizamos, que es uno entre varios casos conocidos, como IKEA o Starbucks, estas acciones se han concretado en los aspectos que indicamos a continuación.

El espectador no quiere únicamente ver un número que lo entretenga, sino que espera encontrar una obra de arte, algo diferente y único, una composición de música, danza, colores e ingenio que logre emocionarle y lo traslade a mundos desconocidos en los que se sienta también protagonista. Cambia, pues, el cliente al que se dirige el producto, que valora la creación y su formato. El Circo del Sol atrae a muchos espectadores que jamás habrían ido a un circo tradicional por considerarlo desfasado, poco original y nada exquisito.

Cambia también el producto: se eliminan los animales, los diferentes escenarios que obligaban al público a moverse, y las grandes estrellas, dando paso a un conjunto que revela el esfuerzo común de todos los artistas, y la fusión de la destreza de cada uno de ellos: malabaristas, acróbatas, bailarines y payasos se integran mágicamente en una historia, siempre diferente, que crea personajes originales y que guía a los presentes por los senderos de la magia y la ilusión.

Para lograr trasladar al espectador al centro de la escena es necesaria una elevada inversión, que requiere establecer un halo de exclusividad y situar entre sus máximas la sofisticación, la elegancia, la imaginación y la destreza; sustantivos nunca antes asociados a la idea del circo. El capital humano se convierte en el máximo activo de la compañía, y esto implica una exquisita gestión del personal, con una rotación mucho menor a la media del sector.

Además de la actividad directamente relacionada con los espectáculos, el Circo del Sol obtiene igualmente beneficios de la producción y venta de los productos asociados a ellos, y desempeña también actividades de creación para terceros.

En definitiva, el Circo del Sol es la bella materialización de cómo llegar al cliente con una idea regenerada y original, ofreciendo algo nuevo y convirtiéndose en líder del mercado. El desafío: mantener la ilusión y la creatividad, pues el riesgo de las estrategias de Océano Azul es que la idea sea imitada y que posteriores actores del mercado absorban la clientela.

 

Os dejo un vídeo como botón de muestra para que todo aquel que no los conozco de se lleve una buena impresión:

 

Vía| Pymes y Autónomos

Más información| El Circo del Sol, Blue Ocean Strategy

Imagen| cuv3

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