Economía y Empresa, Emprendedores 


Cinema paradiso: ¿Quién queremos ser?

En esta ocasión hablaré de Cinema Paradisouna película que sobretodo recomiendo a todo aquel que no tenga muy claro que hacer, o mejor dicho, como enfocar su vida. El tipo de persona que se quiere ser, descubrir cuál es tu pasión… cuando vemos a alguien exitoso en su vida, no famoso necesariamente, pero sí feliz con su trabajo, nos parece muy claro que ese era su lugar pero probablemente llegar hasta allí fuera una odisea. Y como dato curioso quiero mencionar que una causa muy grande de la infelicidad es sentir que no controlas tu vida.

Esta película refleja muy bien algunas decisiones que hay que tomar y las consecuencias que tiene cada una.  El hecho es que trata con temas recurrentes en mis últimas conversaciones con amigos (3º de carrera, momento existencial), y me propongo verla con unos ojos menos románticos pero sí mas analíticos en base a lo que he aprendido a valorar.

El protagonista de la película, Totó, es una persona espabilada desde muy temprana edad, el cual sabe lo que quiere (gran ventaja, muchos no) y no se niega a renunciar a ello por la comodidad de sus cercanos (ejemplo: le gustan las películas y casi incendia la casa). El punto diferencial, aparte de su energía, es que encuentra a un mentor. El mentor es el proyeccionista del pueblo, un profesional del campo que le enseña tanto el oficio como en sentir amor por el.  Encontrar una influencia como esta en tu vida es más difícil (y aún menos probable a los 5 años, como es el caso en la película).

Durante su vida, este mentor, que a la vez ejerce de coach, le guía y aconseja.  El joven, de un carácter emprendedor que se demuestra con sus ideas para ampliar el negocio o por su atrevimiento, lo valora y confía en el. Para un mentor tener a un joven que guiar es como jugar por segunda vez a una partida de un videojuego:  ya sabemos cómo funciona todo tras 1000 cagadas y la segunda vez obviamente lo niquelamos.  Aquí es lo que aplica  este buen hombre con el protagonista.

Totó y Alfredo

Totó y Alfredo

Este señor, llamado Alfredo (y cuya muerte inicia el filme, que es un flash-back que cuenta la vida de Totó), le enseña la importancia de abandonar el nido y alcanzar el éxito para aquello en lo que tiene talento, aunque haya que hacer sacrificios. Sin querer destapar la trama, se enseña como el amor y la nostalgia son sentimientos bellos pero a la vez peligrosos.  Hay que saber controlarlos porque pueden sacar lo mejor de nosotros pero a la vez hacernos flotar en una reconfortante y quieta tranquilidad que no nos ayudará a desarrollarnos.  A la misma vez, hay que admirar la soltura con la que el personaje principal se comunica– su expresión de sentimientos, en particular su facilidad al declararse, es una cualidad que merece poseer.

¿Conclusiones tras ver la película? Obviamente que la veáis, que además tiene una buena BSO; que hay que moverse en la vida y crear valor allí donde vayamos;  que busquemos a alguien a quien consultar en el campo en el que nos queremos desarrollar y seguirle si tenemos claro que es EL campo. Y que no olvidemos el valor de saber comunicarnos claramente para transmitir lo que sentimos– con claridad se consiguen las cosas.

Imagen |  cinema paradiso

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