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Un viaje al cine cómico mudo: Los olvidados más famosos

¿Quién no se ha reído a carcajadas con la escena en la que Chaplin juguetea con la bola del mundo en El Gran Dictador? ¿Quién no ha temido, una y otra vez, por la vida del pobre Buster Keaton en sus películas? ¿Quién no ha odio alguna vez hablar de El Gordo y el Flaco? Todos estos personajes y estas películas son de los que siguen hablando por su gran genialidad o por su acertada adaptación a nuestros tiempos. Estas películas y las actuaciones de estos actores se pueden considerar atemporales. Desde luego, no se pone en duda que asentaron las bases del cine cómico actual, pero ¿qué ha pasado con los que fueron antes que ellos? Existieron una serie de personajes que también fueron mundialmente conocidos en su época y que incluso fueron maestros de los que más se conocen en la actualidad. Este es un homenaje para esos casi olvidados.

Fotograma de "Una noche agitada" (1912) Max Linder y Ninette Peters.

Fotograma de “Una noche agitada” (1912) Max Linder y Ninette Peters.

La primera gran estrella de Hollywood fue Max Linder (1883-1925). Su alter ego se confeccionaba muy detallista: un elegante burgués al que solo hacen que pasarle desgracias, las risas ante tales desgracias derivaban de ser un engreído y del aire autosuficiente que siempre tenía, según Manuel Villegas López “todo su sistema cómico es la lucha entre su posición y su situación de cada momento” . Su fama llegó a ser tal que, en la Batalla del Aisne, durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes llegaron a dinfudir su falsa muerte para que decayera la moral del enemigo francés. La figura de Max Linder está considerada como la primera del star system que más tarde se desarrollaría, incluso llegó a serlo hasta el final de sus días terminando con un trágico final digno de una película de terror: con tubercolosis, rodeado de alcohol y cocaína, mató a su mujer y a continuación se quitó la vida a si mismo. El primero de los artistas devorado por su fama.

Ben Turpin (1869- 1940) es el típico caso de una genio que sabe aprovecharse la situación. Tras participar con escaso éxito en alguna películas cómicas, Ben sufrió en una de ellas un aparatoso accidente que le dejó graciosamente bizco. Sus particulares ojos, su constitución enjuta, su técnica acrobática y su gran mostacho le conferían todas las habilidades para tener éxito en el nuevo medio. Su relación con Chaplin fue a la vez su bendición y su caída. En 1915 es Chaplin quién le ofrece la oportunidad de trabajar con él en “His new Job” donde

Ben Turpin caracterizado.

Ben Turpin caracterizado.

Turpin realizó uno de sus mejores trabajos. pero fue precisamente Chaplin quién le retiró como primera figura de la compañía Essanay. Su éxito continuó en otras compañías como la de Mack Sennet pero, como a muchos otros, el cine sonoro lo llevó al olvido.

Muchos otros, como Larry Semon o Harry Langdon, también tuvieron sus momentos de éxito en la época pero, tal y como ocurre en la actualidad, aquellos actores que llenaban páginas de revistas y periódicos ya casi no son recordados. Cada uno de ellos añadió un estilo, un gesto que hizo que todavía hoy se siga estudiando y construyendo teorías entorno a ese gran invento que es el cinematógrafo.

 

Vía | BONET MOJICA, L., El cine cómico mudo. Un caso poco hablado. Madrid: T&B Editores. 2003.

Imagen | Max Linder  Ben Turpin

En QAH | El salto del cine mudo al sonoro

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