Jurídico 


Cesión de crédito en fraude de ley (I)

Fraude de Ley: cesión de crédito a favor del cofiador solvens que ha efectuado el pago en perjuicio del resto de cofiadores solidarios.

 ¿Qué es el negocio en fraude de ley? El negocio en fraude a la ley no es más que una manifestación especial del fraude a la ley. Consiste en utilizar un tipo de negocio o procedimiento negocial conforme a la ley con el que se busca evitar las normas dictadas para regular otro negocio; aquel precisamente, cuya regulación es la que corresponde al resultado que se pretende conseguir en la actividad puesta en práctica. Por lo tanto, el negocio en fraude de ley no busca un enfrentamiento digamos directo con la ley que pretende evitar, sino que busca amparo en otras normas legales o principios del ordenamiento para lograr su objetivo (sententiam eius circumvenit). Siendo el fin último de este negocio “escapar” (mediante un camino indirecto) del mandato legal imperativo o prohibitivo que establece la norma. En consecuencia, el fraude se descubre una vez se valora el estado de cosas, y las consecuencias que produce el acto o actos que, en principio, son lícitos. 

El art. 6.4º del Código Civil recoge por primera vez con carácter general la represión del fraude de ley en nuestro ordenamiento jurídico. En este sentido la jurisprudencia de nuestro Alto Tribunal predica (STS de 21 diciembre 2000 [R.1082], con cita de otras muchas] lo siguiente: <<el fraude de ley es sinónimo de daño o perjuicio conseguido mediante un medio o mecanismo utilizado a tal fin, valiendo tanto como subterfugio o ardid, con infracción de deberes jurídicos generales que se imponen a las personas, e implica en el fondo un acto “contra legem”, por eludir las reglas del derecho, pero sin un enfrentamiento frontal sino, al revés, buscando unas aparentes normas de cobertura o una cobertura indirecta, respetando la letra de la norma, pero infringiendo su espíritu, de forma que el “fraus alterius o fraus homini” implica, con carácter general, un “fraus legis”, que requiere como elemento esencial, una serie de actos que pese a su apariencia de legalidad, violen el contenido de los preceptos en que se amparan, ya se tenga o no conciencia de burlar la ley, y persigan el logro de un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico>>. Por lo tanto, el fraude de ley requiere como elemento esencial <<un acto o serie de actos que, pese a su apariencia de legalidad, violen el contenido ético de los preceptos en que se ampara, ya tenga conciencia o no de burlar la ley>> (STS de 28 enero 2005 [R. 1829]).

¿En qué consiste la cofianza? Tal como expresa la jurisprudencia del Tribunal Supremo, la fianza es un contrato accesorio subordinado que existe en cuanto hay una obligación principal que otro debe cumplir y que el o los fiadores (se admite pluralidad de personas en la condición de fiadores) se obligan a pagar de no hacerlo aquél (art. 1822 CC). Según se desprende del artículo 1137 del Código civil, cuando la obligación garantizada es única y son varios los fiadores se está ante la figura de la cofianza. Siendo la regla general la mancomunidad simple, debe dividirse la deuda en tantas partes como fiadores haya. Habiendo un título único, hay cofianza, aunque los cofiadores no garanticen toda la deuda principal, sino tan solo una parte. Sin embargo, no hay cofianza cuando varios sujetos garantizan la misma deuda, pero a deudores distintos. Por lo tanto, la cofianza tiene lugar siempre que varios fiadores garanticen a un mismo deudor frente a un mismo acreedor y por una misma deuda; inclusive, podríamos añadir, aunque se obliguen por título distinto y aunque desconozca uno la garantía del otro. En síntesis, la cofianza se produce cuando más de un fiador, esto es, una pluralidad de ellos, se comprometen a garantizar una deuda ajena correspondiente a un mismo deudor principal.

En el régimen que nuestro Código civil ofrece a la cofianza, los cofiadores cuentan pues con el beneficio de división que ofrece el art. 1837 párrafo primero. En este sentido, el cofiador que haya pagado más de lo que le corresponde tiene a su favor el derecho de reembolso (regreso) que le otorga el art. 1844 párrafo primero del Código civil frente al resto de cofiadores. Ello sin perjuicio del derecho que le asiste para dirigirse contra el deudor principal mediante la acción indemnizatoria de reintegro, por subrogación en los derechos del acreedor, al amparo de lo previsto en los arts. 1838 y 1839 del mismo texto Legal. En aquellos supuestos de insolvencia de la mercantil deudora (o, en su caso, de la persona física o jurídica deudora y obligada principal) -y esto es importante, acreditar la insolvencia de la mercantil deudora, aunque no cabe exigir el estricto cumplimiento del párrafo tercero del art. 1844 en los supuestos de pago por un fiador solidario que a todos beneficia, sólo en aquellos supuestos en que el pago entero y espontáneo del cofiador se produzca por móviles torcidos, buscando su propio beneficio o en perjuicio de los demás fiadores-, si uno de los cofiadores asume la deuda se colocaría, en su condición de cofiador solvens, en una posición de subrogación por pago (nunca de cesión), pago que le permitiría reclamar de cada uno del resto de cofiadores la parte (siempre proporcional en función del número de cofiadores) que les corresponda, corriendo proporcionalmente (en razón de su cuota) con la insolvencia que padezca cualquiera de ellos (art. 1844 párrafo primero y segundo del CC; como aplicación ad casum de la de la acción de regreso del art. 1145 CC).

En otras palabras, el cofiador solidario que paga se subroga en la posición del acreedor tanto frente al deudor principal, como frente a sus cofiadores, pero ello no le da derecho a que pueda reclamar íntegro a cualquiera de ellos mediante la cesión del crédito litigioso, sino que sólo podrá pedirles la parte que les corresponda en virtud del título de la cofianza, descontada la suya (arts. 1087 y 1210.3.º CC) e incluso reclamar de los cofiadores los intereses del anticipo (art. 1145 párrafo segundo CC).

En la próxima entrega de este artículo hablaremos de lo que entiende doctrina y jurisprudencia respecto de la utilización en fraude a la ley de la figura de la cesión de crédito.

Imagen| QAH

En QAH| La cesión de Créditohttp://queaprendemoshoy.com/la-cesion-de-credito/

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