Especial Cervantes, Patrimonio 


Cervantes y la escultura pública española

La figura de Miguel de Cervantes ha sido una de las piezas claves en la construcción cultural de la Historia de España. A pesar de no conocerse todos los datos en torno a su figura, no contamos con un retrato oficial, Cervantes es un icono también para la representación plástica española. En este pequeño homenaje referido al 400 aniversario de su muerte, me gustaría repasar alguno de los monumentos escultóricos más relevantes que podemos encontrar de Miguel de Cervantes.

Monumento a Cervantes. Antonio Solá

Monumento a Cervantes. Antonio Solá

Hoy sabemos que no existe conservado ningún retrato oficial de Miguel de Cervantes para poder saber cómo era realmente su aspecto. Sin embargo en pasado, sobre todo partiendo de la obra de Juan de Jáuregui, la figura del genio literario ha sido representada en numerosas ocasiones.

A lo largo del siglo XIX en España, los temas históricos y la vuelta al pasado glorioso español fue una tónica de gran éxito en el mundo del arte. Los grandes personajes de la historia fueron representados en cuadros de corte académico de excelente factura, y a su vez, con el crecimiento de las ciudades los nombres más relevantes del pasado fueron llenando las plazas de la geografía española. Será en este contexto en el que comenzarían a realizarse numerosas esculturas en homenaje a Miguel de Cervantes y a su Don Quijote de La Mancha.

Estatua de Cervantes. Nicolás Fernández de la Oliva

Estatua de Cervantes. Nicolás Fernández de la Oliva

Uno de los monumentos a Cervantes más tempranos y notables es la estatua realizada por Antonio Solá en la Plaza de las Cortes de Madrid (1835). Solá fue uno de los escultores con mayor reputación del siglo XIX en España, se encargaría de realizar la primera estatua realizada en Madrid no dedicada a un personaje que no fuese de la monarquía o religioso. Cervantes aparece de pie sobre un pedestal obra del arquitecto Isidro Velázquez. En él, además, los laterales están decorados con bajorrelieves esculpidos por el artista Francisco Piquer, representando a Don Quijote y Sancho Panza guiados por la Locura y la aventura de los leones. Cervantes aparece con ropaje a la moda de su tiempo, con gola y capa corta, en su mano derecha tiene un rollo de manuscritos mientras que con la izquierda sostiene una espada hábilmente escondida entre los pliegues de la capa. La obra ha sido tomada como ejemplo en numerosos monumentos a Cervantes de época posterior. En 2009 además se descubrió en su sillar central una “cápsula del tiempo” que contenía cuatro tomos del Quijote de 1819, un libro de la vida de Miguel de Cervantes y otras publicaciones, así como medallas y monedas en buen estado de conservación.

Monumento a Cervantes en Plaza de España (Madrid)

Monumento a Cervantes en Plaza de España (Madrid)

En 1862, tras el descubrimiento en Valladolid de la que había sido casa de Cervantes, comenzaría un movimentado período que daría como resultado un nuevo monumento escultórico. En 1876 comenzaría a erigirse una nueva escultura, en esta ocasión a manos del escultor madrileño Nicolás Fernández de la Oliva, que se inspiraría en parte en la escultura de Solá. En esta ocasión la obra también cuenta con un pedestal, realizado en las mismas fechas por Pablo Berasategui, profesor en la Academis de Bellas Artes de la ciudad. El pedestal está decorado con relieves fundidos en hierro que representan cuatro escenas del Quijote: La Aventura de los molinos de viento, la de Los Leones, la Batalla de los cueros de vino y la Estancia de don Quijote en casa de los Duques. La obra sufriría ya en sus primeros años distintos cambios, estructurales y de posición, aunque hoy en día podemos visitarla en la Plaza de la Universidad de Valladolid.

Los monumentos a Cervantes se sucedieron a finales del siglo XIX a lo largo de toda la geografía española. Son destacables la Estatua de Cervantes que realizó Joan Vancel en 1892 para la Biblioteca Nacionla, el Monumento a Cervantes de Carlos Nicoli (1879) en Alcalá de Henares, o el gran grupo escultórico de Don Quijote sobre una pila de libros de caballerías que sostiene el busto de Cervantes (1906) realizado por Mariano Benlliure en Valencia. Aunque si hemos de destacar un grupo escultórico en particular, éste es el Monumento a Cervantes realizado por Rafael Martínez Zapatero, Pedro Muguruza y Lorenzo Coullaut Valera en la madrileña Plaza de España (1929). La idea del monumento nació en 1916, al cumplirse los 300 años de la muerte de Cervantes, dando inicio a un concurso nacional para la elección de un monumento conmemorativo en la recién construida Plaza de España. El proyecto ganador es el que hoy podemos visitar, de 22 metros de altura, donde aparecen representados Cervantes sentado bajo un pedestal, Don Quijote y Sancho Panza en bronce cabalgando sobre Rocinante y su acostumbrado jumento. La obra está coronada con una bola del mundo y los cinco continentes, alegoría de la difusión del español en todo el mundo.

Sin duda, la figura de Cervantes ha sido especialmente prolífica para los monumentos realizados en nuestro país. Aunque su influencia también traspasa fronteras, puesto que hoy en día existen monumentos en homenaje a Miguel de Cervantes a lo largo de Latinoamérica e incluso en ciudades como Nueva York o Pekín. Cervantes, como siempre, gran abanderado de las letras y la cultura española, es uno de los mejores ejemplos para estudiar la evolución de los monumentos públicos durante la época contemporánea.

 

Vía| EsMadrid, Cervantes.BNE

Más información| ArteValladolid, Madridsensations

Imagen| Antonio Solá, Valladolid, Plaza de España

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