Jurídico 


Causas del despido disciplinario

El despido implica la extinción de la relación laboral por voluntad de la empresa, siempre que concurra un motivo justificado. En el ámbito laboral existen tres tipos de despido: disciplinario, objetivo y colectivo y, dado que cada uno de ellos presenta un tratamiento diferenciado, es necesario realizar una distinción correcta.

Concretamente, el despido disciplinario exige un incumplimiento grave y culpable del trabajador (artículo 54.1 del Estatuto de los Trabajadores, en adelante ET). Por lo tanto, para apreciar la existencia de un despido de este tipo hay que ponderar la gravedad (intensidad con la que se ha quebrantado la obligación laboral) y la culpabilidad (imputabilidad de la conducta al trabajador y voluntariedad de la misma).

Una vez realizado este doble juicio, acudimos al artículo 54.2 ET para apreciar los incumplimientos concretos que dan lugar al despido disciplinario:

Faltas repetidas e injustificadas de asistencia al trabajo: las faltas de asistencia no tienen como propósito dar por terminado el contrato de trabajo, diferencia primordial entre éstas y el abandono del trabajador. ¿Cuál es el número mínimo de faltas necesarias para que este comportamiento sea considerado grave y culpable? El ET guardia silencio al respecto, si bien es un aspecto que suele ser precisado por los convenios colectivos.

Indisciplina o desobediencia: el poder de dirección del empresario y el control de la actividad laboral justifican la introducción de esta causa por el legislador. Si la desobediencia carece de justificación alguna, es grave (trascendente y reiterada, por lo tanto, no ocasional) y culpable (imputable al trabajador), el empresario podrá proceder al despido disciplinario.

El despido disciplinario exige un incumplimiento grave y culpable

El despido disciplinario exige un incumplimiento grave y culpable

Ofensas verbales o físicas al empresario o a otras personas del entorno empresarial: la exigencia de unos deberes mínimos de convivencia y de unas conductas respetuosas en el ámbito empresarial hacen necesario que los insultos y las agresiones físicas sean sancionables. Sin embargo, hay que tener en cuenta las circunstancias de cada caso, pues no siempre podremos apreciar la gravedad suficiente de la conducta para justificar el despido.

Transgresión de la buena fe contractual y abuso de confianza en el desempeño del trabajo: se trata de actuaciones del trabajador que dan lugar a la pérdida de confianza por parte del empresario (Ej. Daño material en el patrimonio del empresario, revelación de informaciones confidenciales de la empresa, etc.). No es necesario que el comportamiento del trabajador haya producido daño a la empresa o sea una actividad delictiva, siendo suficiente la violación del deber de fidelidad, incluso de forma negligente.

Disminución continuada del rendimiento del trabajo normal o pactado: el comportamiento ha de ser voluntario, continuado (se exige una prolongación en el tiempo) y no necesariamente doloso.

Embriaguez y toxicomanía: se requiere la habitualidad de la embriaguez (salvo que los efectos sean graves, en cuyo caso basta el carácter esporádico) y la repercusión negativa de la misma en el trabajo. Si las situaciones de embriaguez son ajenas a la empresa y a la jornada laboral, el requisito de repercusión debe tomarse con cautela.

El acoso por razón de origen racial o ético, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas que trabajan en la empresa: el acoso efectuado por el trabajador puede tener lugar tanto sobre el empresario como sobre otro trabajador. Dicha causa viene motivada por el derecho a la intimidad y dignidad.

En definitiva, cuando un despido es considerado como disciplinario, debe llevarse a cabo una serie de formalidades y requisitos establecidos legalmente (artículo 55 ET), sin olvidar que el trabajador no tendrá derecho a la indemnización, precisamente porque las causas son motivadas por su propio comportamiento.

 

Vía| Lecciones de Derecho del Trabajo. 6ª Edición. Mercader Uguina, Jesús. Editorial Tirant Lo Blanch, 2013

Imagen| Despido

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