Jurídico 


Cataluña y la Reforma Constitucional

En un artículo anterior exponíamos los requisitos y las reformas necesarias para celebrar un referéndum pactado, con el objeto de dar una posible solución a la situación generada en Cataluña.

Haciendo política-ficción, supongamos que, tras la celebración de un referéndum pactado y con todas las garantías legales, la opción de constituir una República catalana en un territorio independiente del territorio español obtiene los votos favorables de la mayoría de la población.

Tal y como decíamos, el resultado de un referéndum de estas características no sería vinculante, por lo que solo expresaría la voluntad de los ciudadanos a que se acometieran las reformas necesarias para su consecución.

En el caso de que los actores políticos se comprometieran a llevar a cabo el resultado obtenido en el referéndum celebrado, sería inevitable una reforma constitucional.

Procedimiento de la reforma constitucional

Con independencia de señalar los artículos concretos a reformar, ya que existen diferentes opiniones de los expertos al respecto, debemos de señalar el artículo 2 de la Constitución española como artículo imprescindible de modificación. Esto es debido a que nuestra Constitución no prevé la separación de una parte de su territorio, y la propia Constitución española se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles.

Por ello, sería necesario la modificación del artículo 2:

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Pues bien, para la modificación de este precepto hay que remitirse a lo recogido en los artículos 166 y 168 de la Constitución, donde se recoge quién podrá iniciarla y el procedimiento de reforma.

El artículo 166 de la Constitución española recoge quién ejerce la iniciativa de reforma constitucional, remitiéndose al apartado primero y segundo del artículo 87 de la misma.

Artículo 166

La iniciativa de reforma constitucional se ejercerá en los términos previstos en los apartados 1 y 2 del artículo 87.

El artículo 87 de la Constitución española recoge que “la iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al Congreso y al Senado, de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras.
Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la adopción de un proyecto de ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de la Asamblea encargados de su defensa.”

Una vez que se presenta la correspondiente iniciativa de reforma constitucional, como consecuencia de que, en este caso, afecta al Titulo Preliminar, para el comienzo de la tramitación de la reforma, se procederá a su aprobación por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes Generales.

Tras las elecciones que se celebren para la elección de los nuevos diputados al Congreso, así como los nuevos senadores elegidos para le Senado, las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado nuevamente por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.

Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación por el conjunto de la ciudadania.

Como vemos, el proceso es largo y requiere de un gran consenso entre todos, desde partidos políticos hasta el conjunto de la ciudadania.

El hecho de aprobar la iniciativa de reforma constitucional al principio no garantiza que la disolución de las Cortes y las Constitución de las nuevas Cámara que salgan de las elecciones vayan a ratificar la misma por la mayoría cualificada de dos tercios. Y si esto ocurriese, el último paso sería la ratificación de la reforma por el pueblo español, donde reside la soberanía nacional.

Todas estas exigencias hacen que las reformas constitucionales que afecten a la totalidad o de forma parcial que afecta al Titulo preliminar, al Capítulo segundo, Sección primera del Título I, o al Título II, deban de tener un gran consenso en la sociedad española, y no sea fruto de la imposición de una mitad de la misma frente a otra.

La reforma hacia el Estado Federal

Algunos partidos políticos defienden que no es necesario reformar el artículo 2 de la Constitución española ni otros que supongan una reforma constitucional recogida en el artículo 168 de la Constitución, sino que la solución es un Estado Federal, defendiendo que lo único que habría que reformar sería el Titulo VIII de la Constitución española.

Sin entrar a considerar la posibilidad o no de que dicha reforma no afecta a otras partes de la Constitución española que sea necesaria la reforma por la vía del artículo 168, en el caso de seguir esta tesis, la reforma constitucional se haría en base al artículo 167 de la Constitución española.

Así, para la reforma del Titulo VIII, el proyecto de reforma constitucional debería ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que sería votado por el Congreso y el Senado.

De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento recogido en el párrafo anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la mayoría absoluta del Senado, el Congreso podrá aprobar la reforma por mayoría de dos tercios .

Aprobada la reforma por las Cortes Generales, podría será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo solicitasen, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.

En este caso, seria mas sencilla la reforma constitucional, ya que no implicaría necesariamente un referéndum para ratificarla ni la celebración de elecciones.

Conclusión

Una reforma constitucional para hacer realidad las aspiraciones independentista conllevaría la reforma del artículo 2 de la Constitución española, mediante el siguiente procedimiento:

1.- Aprobación de la iniciativa de reforma constitucional por dos tercios del Congreso de los Diputados y del Senado.
2.- Disolución de las Cortes Generales y elecciones para elegir a nuevos miembros del Congreso de los Diputados y del Senado
3.- Ratificación de la iniciativa de reforma constitucional por parte de ambas Cámaras por aprobación de dos tercios de cada una de ellas.
4.- Ratificación por el pueblo español mediante referéndum convocado al efecto.

Todo ello teniendo en cuenta que el artículo 169 recoge que la imposibilidad de iniciar la reforma constitucional en tiempo de guerra o de la vigencia de la declaración de los estados de alarma, de excepción o de sitio.

Vía|Constitución española
Imagen|Banderas
En QAH|Cataluña y el referendum pactado

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