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Caso Renaissance Techonologies Corporation

Jim Simons es un matemático estadounidense que funda, en 1982, Renaissance Techonologies Corporation, una firma de inversión privada con sede en Nueva York y  de la que sigue siendo presidente, pero no ejecutivo ya que en 2010 se retiró. Es uno de los más exitosos fondos de alto riesgo (hedge fund) del mundo. Se estima que su fortuna oscila en los 7.900 millones de euros. Tras esta breve introducción, entiendo que toda esta información que os acabo de transmitir la agradezcáis, pero sé que vuestra curiosidad abarca más allá que una simple referencia de datos, pues lo que realmente os interesa saber es ¿Cómo consiguió esa fortuna?, ¿Qué método empleó?, ¿Suerte o meros conocimientos?

Bueno intentaré contaros la aventura de su vida y como lo consiguió, espero que este viaje os guste y apasione; en primer lugar, decir  y recalcar que Jim Simons a la edad de 40 años  ya había  conseguido hacer algo de historia  en el mundo de las Matemáticas en Estados Unidos y había ganado el Premio Oswald Veblen de Geometría  e incluso, existía una teoría con su nombre: la Chern- Simons. También como antecedentes de hechos debemos saber que fue despedido del  Departamento de Defensa de EEUU por criticar la Guerra de Vietnam, tiene un carácter bastante peculiar, por no mencionar especial. Y como  historia a modo de verbigracia, era tan especial y aventurero que, a los 20 años de edad se fue en moto desde EEUU hasta Colombia y, allí, montó una fábrica para baldosas.

Jim Simons además de su carácter especial, se caracteriza por poseer una plantilla  peculiar, hedge fund, Renaissance Technologies está formado por programadores, físicos y matemáticos y ni un solo economista. Es curioso, pero un matemático consiguió tener éxito en el campo de las finanzas y así, a través del “trading de alta frecuencia”, en inglés (High  Frequency Trading), creo una máquina de hacer dinero.

 Su éxito se basa  en dos términos: “hegde fund” y “trading de alta frecuencia”

Un “hedge fund” es un fondo no regulado. Debemos saber, antes de nada, para entender este término que las instituciones financieras están reguladas por los Estados y sólo se les permite invertir en determinados activos (activos con calificación triple A)  y que tienen poco riesgo como: “bonos”. Los hedge fund se encuentran también regulados pero su campo de actuación es mucho más amplio  que el de las instituciones financieras reguladas. En realidad, no se encuentran regulados y eso permite que puedan invertir en lo que quieran, pedir prestado cuanto quiera y correr los riesgos que estimen oportunos con amplio margen discrecional, porque el Estado no corre con el riesgo en caso de que quiebren. Estos hedge funds son muy parecidos a los fondos de capital riesgo (private equity). Para realizar una inversión en ellos suele ser necesario aportar como mínimo 20 millones de dólares, sin embargo sus comisiones son bastante grandes: 20% de la ganancia de la inversión.

A modo de ejemplo, si invertimos 30 millones y conseguimos una ganancia del 15% (4, 5 millones), el fondo se queda con 900.000.

No obstante, lo más curioso e importante de explicar es que, la empresa de Jim Simons utiliza para estos hedge hund un trading de alta frecuencia que se basa en operaciones financieras que son realizadas por ordenadores y no por seres humanos.

La explicación a esto es sencilla, una transacción tarda alrededor de 0,0025 segundos y sus márgenes son minúsculos pero si se repite con cierta continuidad los beneficios son inmensos. Simons centró sus actividades en el llamado arbitraje, es decir, en la búsqueda de diferencias minúsculas en los precios de los mismos activos. Los ordenadores son capaces de detectar dicha situación y conseguir comprar un milésima más barato y vender una milésima más caro. Sin embargo, los ordenadores no tienen en consideración las reacciones de los mercados ante eventualidades complejas o imprevistas, como un terremoto o un mensaje de Obama o del Banco Central Europeo. Estos ordenadores sólo tienen en consideración números, fuera de ellos  les da igual todo. Sería necesaria una reprogramación de los mismos ante dichas eventualidades. En EEUU este método está siendo muy utilizado.

En QAH| Ponerse corto, ¿estrategia bursatil o mala praxis financiera?,

Imagen | International business seedmagazine

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