Política 


Casadas con la yihad

Según Naciones Unidas, en torno a 4 mil occidentales se han unido al grupo terrorista Estado Islámico desde que comenzó el conflicto. De ellos, 550 son mujeres que han viajado a Siria para alistarse en las filas del grupo radical.

Joven yiadista detenida en Ceuta

Joven yihadista detenida en Ceuta

Abandonando las comodidades propias de los países desarrollados, estas reclutas cambian su trabajo y su modo de vida occidental por una existencia en zona de conflicto. Un informe publicado por la BBC señala, que en la mayoría de ocasiones, estas mujeres que viajan a Siria acaban desarrollando unas funciones muy distintas a las que en un principio aspiraban.

Actuar como agente activo en el reclutamiento de nuevos miembros a través de redes sociales, es una de las principales actividades desarrolladas por las activistas dentro del organigrama del grupo. Aunque no siempre es así. En multitud de casos, las recién llegadas son puestas a disposición de los militantes para ser tratadas como objetos sexuales y garantizar una nueva generación de yihadistas.

En un artículo publicado en la revista yihadista “Dabiq”, Umm Sumayyah Al-Muhajirah, esposa de yihadistas, se desprende la visión que el integrismo islámico radical mantiene sobre el papel de la mujer en su sociedad. En el artículo titulado “¿Niñas esclavas o prostitutas?”, Al-Muhajirah pregunta: “¿Cómo pueden decir que tomar una niña como esclava en esta hermosa guerra va en contra de los derechos humanos y que tener sexo con ella es violación?”.

La constante violación de los derechos humanos por parte del Estado Islámico, con especial fiereza en relación al sexo femenino, es una de las principales preocupaciones de las organizaciones internacionales. El pasado mes, de junio el diario inglés “The Independent”, se hacía eco del informe publicado por el enviado a Siria de la ONU, Zainab Bangura, en el que manifiesta el uso sistemático de la violencia sexual como medio para esparcir el miedo entre las comunidades de la zona.

Adolescentes occidentales captadas por Daesh

Adolescentes occidentales captadas por Daesh

Llama poderosamente la atención, las diversas causas que hacen que una chica occidental alejada de toda influencia islámica radical pueda llegar a integrarse dentro de la estructura militar y social del Estado Islámico.

Si bien en ocasiones, acuden a zona de conflicto acompañando a sus maridos milicianos, en otras, lo hacen atraídas por el sistema de propaganda que manera exitosa desarrolla el EI.

La mayoría de las reclutadas, lo hacen a través de redes sociales y aprovechando la vulnerabilidad que se le otorga su juventud. Entre las más jóvenes, adolescentes de entre 13 y 15 años, son captadas sirviéndose de la rebeldía que manifiestan contra sus padres o su hogar, y bajo la promesa de un mundo ideal donde la joven será aceptada por todos los miembros de la comunidad.  En otras ocasiones, se les garantiza un marido, contrarrestando las carencias afectivas o sentimentales que la recluta tiene en su lo localidad de origen o simplemente mediante la garantía de obtener un trabajo una vez llegadas a sus destino.

Lo más peligroso del proceso es el punto de no retorno. Una vez que la joven llega a su destino, ya sea en territorio sirio o iraquí, la posibilidad de retornar a su país de origen se presenta como extremadamente complicada. La imposibilidad de moverse libremente sin la compañía de un hombre, y vivir bajo la concepción de pertenecer a su marido sin ningún atisbo de libertad individual, hace que en la mayoría de las ocasiones, este viaje tenga solo un billete de ida.

Vía: Balasdesilencio

Más información: BBC Jihad Watch The Independent

Imagen: Portada Joven Ceuta Adolecentes

 

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