Historia 


Carlos V y la Liga de Cognac

Dado el éxito que está viviendo el interés por la historia de España y los grandes personajes que determinaron la construcción como nación debido a la expectación que están causando las series de ficción histórica emitidas por televisión española, primero “Isabel” y actualmente “Carlos, Rey Emperador”, queremos contribuir a dicho seguimiento con este pequeño artículo en el que ampliaremos uno de los sucesos que pudimos ver muy por encima en el capítulo del pasado lunes de la serie citada anteriormente “Carlos, Rey Emperador”.

captura-francisco-I

Captura de Francisco I

Nos referimos a la llamada Liga Clementina o más conocido como de Cognac (1526) que supuso la vuelta a las hostilidades entre el emperador Carlos V y el rey francés Francisco I tras el incumplimiento del tratado de Madrid por parte de éste último (dispensado por el parlamento borgoñón y de París), tras ser liberado del cautiverio y volver a suelo galo. De esta manera se conjuntaron varios elementos, para luchar contra el poder imperial de Carlos V, en primer lugar, el conflicto permanente entre Francia y España (junto al Imperio); en segundo lugar, la antigua disputa entre la preeminencia del Imperio sobre el Papado y viceversa; en tercer lugar, los deseos de los príncipes italianos por quitarse el yugo español de la península a los que consideraban bárbaros y poco refinados; y por último, el desafío de Enrique VIII a su sobrino Carlos tras no obtener los beneficios esperados en suelo galo tras la derrota francesa en Pavía.

300px-Sack_of_Rome_1527

Saco de Roma

Por éstas, entre otras razones, se creó la citada Liga de Cognac que concentró militarmente en torno al Papa Clemente VII (de ahí el nombre de Liga Clementina también) y a sus dominios pontificios, a Francia,  Inglaterra,  las repúblicas de Venecia y Florencia y el duque de Milán. La escasez de dinero para financiar la guerra determinó el sino de ésta. El primero en mover ficha fue el propio emperador, que intentó descabezar la dicha alianza atacando al miembro más débil de la misma, el Papa. El ejército imperial, debido a los impagos de sus soldadas, al descontento generado por ello y a la conformación en su mayoría por tropas luteranas, se lanzó contra Roma el 5 de mayo de 1527 protagonizando el famoso “Saco de Roma” que se vio sometida a todo tipo de violencias, pillaje, robos y desmanes durante varias jornadas, siendo prisionero el propio Papa en el castillo de Sant´Angelo.

La depauperada situación económica en ambos bandos significó la firma de una tregua durante el resto del año y el invierno siguiente que finalizó cuando Francisco I invadía por enésima vez el Milanesado y atacaba anfibiamente Nápoles con la ayuda de barones napolitanos sublevados en contra de los españoles. Milagrosamente, de nuevo, la llegada de los caudales americanos junto al cambio de alianzas del genovés Andrea Doria y su poderosa flota que se dispuso al servicio de Carlos V transformaron la situación sustancialmente. En julio de 1529, Papa y Emperador se reconciliaban, y el 3 de agosto, en Cambray, Luisa de Saboya (madre del rey francés y regente durante su cautiverio) y Margarita de Austria, tía de Carlos V, firmaban la Paz de las Damas. En dicha paz, Francisco I ratificaba el tratado de Madrid renunciando a Italia, Flandes y Artois y entregaba Tournay a Carlos, y éste finalmente aceptaba la pérdida del ducado de Borgoña en beneficio francés.

El final de las hostilidades permitió a Carlos centrarse en la defensa de Viena, la cual era asediada por los turcos ese mismo año y librarla de éstos gracias al invierno prematuro. La reconciliación “oficial” entre Imperio y Papado se produjo finalmente el 22 de febrero de 1530, cuando Clemente VII entregó en Bolonia a Carlos la Corona de Hierro de los Lombardos  y el día 24 la del Sacro Imperio Romano Germánico.

Vía|Martínez Ruiz E., Giménez E., Armillas J.A. & Maqueda C.: La España Moderna. Fundamentos Maior, Ed. Istmo. 1992. pp. 103-105.

Imagen|Captura de Francisco I  , Saco de Roma

RELACIONADOS