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Carlos Pavón: “La financiación para emprender una actividad empresarial es un recurso esencial en todo emprendimiento”

abogado_concursal_carlos_pavonCarlos Pavón es abogado especializado en asesoramiento a empresas en situación de crisis económica y Director del departamento concursal de Iure Abogados, despacho pionero en la creación de un área de asesoramiento exclusivo a emprendedores (Iure Emprendedores & Business).

Tras la reciente aprobación de la Ley de apoyo a emprendedores y su internacionalización responde amablemente  nuestras dudas.

Esta pregunta ya es tradición en QAH, ¿qué opina del sistema educativo español?

Considero que debería fomentarse la cultura del trabajo y el emprendimiento, el interés por aprender una materia o un oficio, ya que de ello dependerá el futuro profesional de la persona. La aspiración generalizada de llegar a alcanzar un “puesto fijo”, en el sentido de no asumir los riesgos inherentes a desarrollar una actividad por ti mismo, pueden llevar a la frustración de quien, viéndose capaz, se ve anclado en un puesto que no le satisface sin posibilidad de promoción. Esa persona ha podido verse influenciada por esa cultura que anima de forma desmesurada a conseguir ese “puesto fijo” que, con la mínima responsabilidad, pueda reportar cierta estabilidad económica; sin embargo, muchas de las frustraciones laborales vienen por no haber visto espoleadas desde el propio sistema educativo las aspiraciones legítimas de quien tenía la ilusión de haber emprendido por sí mismo una actividad profesional.

¿Qué es para usted emprender?

Emprender supone asumir la decisión y el riesgo de llevar adelante por sí mismo una actividad económica o profesional. Quien durante años adquiere la formación, experiencia y recursos necesarios para iniciar su propia andadura empresarial, huyendo del conformismo de lo que ya tiene, es sin duda un emprendedor.

En Iure Abogados son pioneros al crear un departamento de Emprendedores ¿cómo surge la idea? ¿En qué se diferencia esta área del servicio que puedan dar otras firmas que no cuentan con ella?

La división de IURE EMPRENDEDORES & BUSINESS (IE&B) surge como consecuencia de la demanda de nuestros clientes satisfechos con el asesoramiento prestado en IURE ABOGADOS en el ámbito de la crisis empresarial. La mala praxis en el asesoramiento preventivo ante un escenario de crisis pone de relieve, en la mayoría de los casos, una ineficiente actuación preventiva que ha conducido a que los clientes que acuden al despacho en busca de asesoramiento en su situación de crisis hayan requerido la continuidad en el asesoramiento de su vida diaria en su siguiente andadura empresarial. Ahí reside el germen del nacimiento de IE&B. La diferencia frente al resto de firmas que pueden prestar un servicio de asesoramiento continuo estriba, de origen, en la experiencia concursal de la firma IURE, que permite anticipar las soluciones precisas que pueden salvaguardar, en un escenario de crisis, la continuidad de la empresa, con medidas tales como el diseño de la estructura societaria óptima para diversificar riesgos, la utilización de contratos laborales ad hoc que permitan la flexibilización del coste laboral ante una caída en ventas, etc. A ello se une la incorporación al equipo de profesionales cualificados en la gestión financiera, marketing, recursos humanos y demás áreas de gestión, que permiten dotar de una profesionalidad en la gestión de los clientes de IE&B que redunde en su beneficio.

Entrando en materia ¿qué opinión le merece la recientemente aprobada Ley de Apoyo a Emprendedores y su Internacionalización?

En mi opinión, la medida más relevante que aporta la nueva Ley a nuestro ordenamiento jurídico es, sin duda, la modificación operada en la normativa concursal en lo referente a la remisión de deudas de las personas físicas a través del proceso concursal, cuando concurran ciertos requisitos. Se trata de una novedad fundamental en nuestro Derecho, que venía siendo demandada desde los orígenes de la Ley Concursal, si bien su introducción ha venido acompañada de múltiples restricciones. En todo caso, es de aplaudir este primer paso en pro de paliar la insolvencia perpetua de las personas físicas. En cuanto al resto del articulado, considero que el fomento del emprendimiento no va a venir de la mano de esta Ley ni de ninguna otra, sino de incentivos en cuanto a los recursos puestos a disposición del emprendimiento. Así, las líneas de financiación al emprendimiento en condiciones óptimas constituyen el instrumento fundamental para apoyar la iniciativa privada.

En su opinión, ¿Sirven este tipo de iniciativas para ayudar a los emprendedores a emprender, a tener iniciativa empresarial?

Como decía en la respuesta anterior, la nueva Ley aporta incentivos, si bien no resuelve el problema. La financiación para emprender una actividad empresarial es un recurso esencial en todo emprendimiento, por lo que deben dotarse las líneas flexibles oportunas para que los emprendedores puedan ir adelante con sus iniciativas. El riesgo inherente a toda actividad empresarial debe suponer un riesgo compartido entre emprendedor y entidad financiadora, de suerte la exigencia de avales personales en la constitución de una sociedad desincentiva al emprendedor, pues el interés en crear tal sociedad para minimizar el riesgo desaparece en cuanto se exige la garantía personal del socio en la obtención de financiación. Es por ello que debe ponerse el acento en la obtención de financiación que no conlleve más riesgo para el emprendedor que el que asume con la constitución de su nueva empresa. Sólo así se incentivará realmente al emprendedor a poner en marcha su iniciativa empresarial.

¿Qué otras medidas piensa que deberían llevarse a cabo para fomentar el emprendimiento en España? 

La escasa formación que, en general, los responsables de las pymes tienen en materias fundamentales como finanzas, marketing, gestión de recursos humanos, etc. suponen que, en la práctica, muchos emprendimientos fracasen por no contar con las herramientas necesarias para analizar sus resultados, realizar estudios de mercado, planificar estrategias de empresa, etc. Por ello considero que la formación, junto a la financiación, son las medidas necesarias para fomentar el emprendimiento.

La nueva Ley facilitará la entrada y permanencia en territorio español por razones de interés económico a los extranjeros a los que no se les aplique el derecho de libre circulación y residencia en la Unión Europea.  Ha habido cierta polémica al respecto, ¿qué piensa usted?

En la economía de mercado en la que vivimos es el capital el motor que puede hacer rodar la actividad empresarial y, con ello, generar los puestos de trabajo y riqueza que redunden en beneficio privado de los accionistas, directivos y trabajadores, así como público, mediante la recaudación de impuestos. Por ello, cualquier medida que brinde la oportunidad de atraer capitales a nuestra economía debería ser bien vista, sin perjuicio de no caer en el absurdo de considerar que todo vale. En la medida en que una persona pueda acceder a la residencia en un país extranjero cuando cuente con un contrato de trabajo o medios económicos para desarrollar una actividad económica, considero que resulta una medida razonable.

Muchos emprendedores inician su start up conjuntamente y para ello constituyen una sociedad y no podrían beneficiarse de la famosa tarifa plana de 50 euros. ¿Podría ser la Comunidad de Bienes una solución?

Lo cierto es que la discusión al respecto de si podrían o no aplicar dicha tarifa plana no parece tener una respuesta favorable, por el momento, en el sentido de que el Gobierno insiste en considerar que el autónomo que lo es en virtud de su participación en una sociedad no puede aplicar este régimen, por más que la Ley no estableciera esta distinción con el resto de autónomos. Más allá de criticar la ausencia de amparo legal para sostener esta diversidad de criterio, lo cierto es que la constitución de una comunidad de bienes frente a una sociedad conlleva unos riesgos adicionales en cuanto a no delimitación del riesgo empresarial, por lo que no considero, salvo casos concretos, que deba ser el instrumento preferente en orden a iniciar una andadura empresarial.

La Ley contiene muy diversas materias jurídicas, desde mercantil a administrativa, ¿una ley demasiado compleja?

La mayor crítica al respecto es que, en la práctica, se aprueban normas en leyes que nada tienen que ver con su enunciado, si bien en esta Ley, aunque se adoptan modificaciones un materias muy diversas, lo cierto es que todas ellas tienen el vínculo común de regular aspectos relacionados con el emprendimiento.

Se ha creado una dualidad emprendedor-empresario, ¿generará inseguridad jurídica?

La figura del empresario está claramente identificada en el Código de Comercio y, como tal, seguirá existiendo en el ámbito del Derecho Mercantil. Ahora bien, ya el Derecho Laboral se encargó de definir su propio concepto de empresario a efectos laborales, por lo que el concepto de emprendedor-empresario no viene a generar mayor inseguridad jurídica que la ya preexistente. En este sentido, sería deseable una regulación más sencilla y coordinada en todas las ramas del Derecho Empresarial, pues la complejidad normativa no ayuda a la inversión.

Para terminar, ¿cómo es el abogado emprendedor?

Podríamos definir al abogado emprendedor como aquél profesional dispuesto a asumir la responsabilidad y el riesgo de ejercer su profesión lejos de la “seguridad” propuesta en el ejercicio de la abogacía por cuenta ajena. Otra figura interesante al respecto sería la del “abogado de emprendedores”, que se identifica con el profesional capacitado para prestar un asesoramiento preventivo eficaz al emprendedor en el inicio y desarrollo de su iniciativa empresarial.

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