Economía y Empresa 


Características de la sociedad unipersonal

Las sociedades unipersonales, sean de responsabilidad limitada o anónima son las constituidas por un único socio, sea su personalidad física o jurídica. Este tipo de sociedades se pueden constituir ex novo o surgir de la asunción de todas las acciones o las participaciones sociales por parte de un único socio.

Diversos son los trámites a seguir para que se pongan de relieve todos los mecanismos correspondientes a una sociedad unipersonal, sobre todo en relación con la publicidad de la unipersonalidad. La publicidad de tal situación puede guardar relación con la constitución de la sociedad, estar relacionada con la compra por parte de un único socio de todas las participaciones sociales o acciones. Además, también existen unos plazos legales que hay que cumplir, siendo de una duración de seis meses, tras los cuales, de no haber registro de la unipersonalidad, se asume la responsabilidad personal, ilimitada y solidaria, del socio único, en cuanto a la respuesta frente a las deudas de la sociedad.

Sociedad unipersonal

Sociedad unipersonal

Pero también debe haber publicidad en el caso contrario o en el momento de producirse cambios en la titularidad de las acciones o participaciones sociales, sin perjuicio de la situación de unipersonalidad. Es decir, mediante el cambio de titularidad del 100% de las acciones o participaciones sociales. También si el cambio es hacia una sociedad con más de un socio.

En cuanto a las peculiaridades de este tipo de sociedad, se podría resaltar que es el socio único quien asume las competencias de la Junta General y que, para los contratos celebrados entre el socio único y la sociedad, debe haber registro particular de los mismos.

Quizá en este punto nos preguntemos si, dada dicha unipersonalidad, no sea mejor ejercer como autónomo (algo que también ocurriría en el caso de la sociedad unipersonal) sin tener que constituir una empresa. Una de las principales diferencias es la responsabilidad frente a terceros, siendo mucho más amplia la asumida por un autónomo. También el acceso a financiación es mucho más sencillo en el caso de las empresas. Si bien, los trámites legales son mucho más sencillos en el caso del empresario autónomo. Por último, la fiscalidad es distinta en cuanto a beneficio, teniendo que tributar por el impuesto de sociedades.

En definitiva, la sociedad unipersonal es una forma más de llevar a cabo una actividad económica dentro de los cauces legales, con sus ventajas e inconvenientes. En suma, decidirse por este tipo de persona jurídica tiene que ver con determinados objetivos de gestión y con la búsqueda de ventajas competitivas muy concretas que no otorgan otro tipo de sociedades o de negocios.

Vía| CIRCE

Imagen| OVB Allfinanz

En QAH| ¿Se pueden constituir sociedades de capital de un único socio? Análisis histórico

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