Reflexiones 


Cambiar

FlechasResulta que un día te levantas y te preguntas qué estás haciendo, por qué sigues caminando por inercia en un sinsentido que se ha convertido en algo mucho peor que la rutina. Y no hayas respuesta, no sabes por qué, solo sabes que sigues haciéndolo, como atrapado, maniatado, desorientado, cegado por una obligación que nadie más que tú parece imponerte. Y miras a tu alrededor, intentando buscar consuelo, una mirada cómplice, un consejo que te ayude a responder a esa pregunta que llevas tiempo pensando. Buscas luz entre la oscuridad en la que se ha convertido una vida sin sueños ni risas, sin motivos ni razones para seguir caminando.

Sientes miedo, la desesperación de no saber dónde está la opción correcta. Y sigues sin respuestas fáciles, solo sabes una cosa: necesitas cambiar. Borrar el escenario habitual y salir hacia lo desconocido en busca de quién eres y sobre todo, de quién quieres ser. Y de pronto vuelves a sentir la energía que un día se apagó dentro de ti, esa que siempre te ha movido hacia tus sueños, y la sientes, está ahí. Y te revolucionas.

Piensas, gritas, sueñas, sientes que eres capaz, que puedes hacerlo, que no volverán a detenerte. Te pones en pie y caminas sabiendo exactamente por dónde no pasarás, a dónde no volverás, con quién no quieres estar, en qué clase de persona no te convertirás. 

Has aprendido a pesar de todo, te ha servido la oscuridad para darte el valor de zafarte de ella y escapar.

Y ahora solo depende de ti y de lo que estés dispuesto a dar. Solo te acompañan tus pasos, tu determinación, la fuerza con la que seas capaz de golpear al destino para forjarle a base de esfuerzo y pasión. No pierdas la pasión, no pierdas el tesón, busca la ilusión, encuentra el motivo y sigue caminando hasta alcanzarlo.

 Imagen | Cambios

RELACIONADOS