Cultura y Sociedad 


Caleidoscopio urbano

Ilustrar al mirar de Raquel Echeandía

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar

Antonio Machado

Es curioso descubrir que el lugar en el que vivimos no solo es un espacio al que llamar hogar. Aunque no nos demos cuenta, este como ente tiene vida propia y no llega igual a todos los individuos que habitan en él. De este modo, una plaza, una calle o un edificio pueden ser feos, bonitos, interesantes o simples dependiendo de la persona que viva un hecho determinado en un espacio de los nombrados en cualquier época del año.

Para descubrir esto, simplemente hay que pararse a mirar y descubrir las historias que nos cuentan los muros. Esas que siempre evitamos y que desechamos al instante sin saber que son necesarias y que forman parte de nuestro ADN. Gracias al Arte, algunas de ellas se recogen y eso es lo que ha hecho la artista Raquel Echeandía en Ilustrar al mirar que se puede ver estos días en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica del Alcalá de Henares hasta el 2 de septiembre.

 

En esta muestra volvemos a ver algunos de los espacios ya tratados por otros artistas, como es el caso de la fotógrafa Samantha Herrera de la que hablé en mi último artículo,  pero tratados de manera diferente. Así, en las dimensiones de la sala La Capilla se puede, en un intenso vistazo, pasear por las inmediaciones de la plaza Cervantes, la calle Mayor o el Colegio Mayor de San Ildefonso, a la vez que se experimenta con diferentes soportes y texturas. Así el lienzo, la madera y el lino juegan con el acrílico y el óleo buscando dar una visión distinta y personal de una complutense de pro como es Echeandía. Y todo ello teniendo presente que la autora ha pasado un tiempo alejada de la ciudad (debido a sus estudios de Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid) que ha retratado para verla diferente; para observarla con esa mirada renovada pero a la vez nostálgica, teniendo presente las enseñanzas de los grandes maestros como es el caso de Caspar David Friedrich, como la propia artista argumenta en una de las cartelas de la exposición.

De hecho, sus palabras también ratifican varios de las expresiones escritas unas líneas más arriba:

“Mediante una construcción social del paisaje, Raquel Echeandía aplica diferentes lenguajes artísticos para expresar, gracias a un mismo entorno, diferentes emociones y momentos vitales”

Palabras de Raquel Echeandía en el folleto de la exposición

También se da un espacio a grandes personajes asociados a la ciudad de Alcalá y que son parte de su identidad. Por lo que no faltan un retrato de Don Quijote de la Mancha, la estatua de Miguel de Cervantes o la efigie del Cardenal Cisneros.

De todo lo que se puede observar, que no mirar (términos con los que se expresan muchas cuestiones en la muestra), cabe destacar el mapa de la ciudad que se encuentra al principio de la exposición, que presenta gran originalidad y da la bienvenida hablando del carácter de cicerone que las obras tienen y muestran con maestría.

*Datos de la exposición:

http://culturalcala.es/exposiciones/

*Video de la artista:

https://player.vimeo.com/video/273016001

*Fotografía realizada en la exposición (de la autora)

 

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