Patrimonio 


Los bronces de Benín en la encrucijada

Los techos de las galerías están sostenidos por columnas de madera, revestidas de placas de bronce, cuidadosamente conservadas que ilustran sus victorias…” Olfert Dappers (1668)

La escultura negroafricana tiene múltiples referencias en el arte de vanguardia en Occidente y su influencia ha permanecido vigente hasta nuestros días. Artistas como Vlaminck, Derain, Modigliani, Matisse o Picasso quedaron fascinados ante su gran fuerza expresiva debido a la simplicidad de sus formas y potente simbolismo. Estas obras consideradas “primitivas” fueron valoradas estéticamente tras pasar por el tamiz del arte moderno.

Si bien el arte negroafricano presenta una serie de bases comunes, tales como la técnica y materiales, que sirven para distinguir estilos- o incluso relacionarlos con determinados autores-, cada región o grupo tiene una forma propia de creación. Por tanto para su estudio, la producción de este vasto continente se suele dividir por zonas, es decir, África occidental, Sahel occidental, banda septentrional del Golfo de Guinea, África ecuatorial occidental, República Democrática del Congo y África oriental y austral.       

Estas zonas se han distinguido a lo largo de la historia por su rica producción artística. De esta manera, en este breve recorrido por el arte negroafricano- que igualmente se vio influenciado por el arte europeo en época colonial-, merece la pena detenernos en los conocidos como bronces del reino de Benín en el Golfo de Guinea. En la actualidad la mayoría de estas piezas se encuentran en museos europeos, gran parte de ellas -unas 700- en el British Museum, pero también en el Museo Etnológico de Berlín. Las piezas que se conservan en el museo británico son fruto del saqueo llevado a cabo por el almirante Rawson en 1897 tras la emboscada al vicecónsul James Phiplips y su séquito por parte de guerreros bini al desoír las advertencias de no entrar en la ciudad de Benín durante el transcurso de las ceremonias rituales. La respuesta de los británicos ante este hecho fue contundente. La expedición de Rawson masacró y destruyó la ciudad, llevándose consigo sus tesoros.

Los bronces de Benín en el British Museum.

Estas placas de metal se encuentran realizadas principalmente en bronce, pero también en latón, mediante la técnica de la cera perdida. Ya durante el siglo VI-V a. C. aparece la metalurgia en África, siendo el bronce y el latón los metales más utilizados para la realización de figurillas modeladas y después perfeccionadas mediante el cincelado, pulimiento y limado.

Máscara de marfil y bronce. Benín, s. XVI. British Museum.

A partir del siglo XV los europeos se asentaron a lo largo de la costa en fuertes militares y establecimientos para el comercio y la trata de esclavos conviviendo con pequeños reinos o ciudades-estado, como fue el caso de Benín. El arte cortesano de Benín favoreció el retrato escultórico y el relieve en paralelo a una producción tradicional y otra de influencia islámica. Los habitantes de este reino eran descendientes de los bini y no de los yoruba, como se pensó en un principio. Los bini mantenían el culto a los antepasados hacia los cuales se orienta gran parte de su arte. Según la tradición en el siglo XII la dinastía de los Ogiso fue destruida y el consejo envió una delegación a Ifé, ciudad sagrada de los yoruba, para procurarles un nuevo rey. Esto explicaría que Benín entrara dentro del círculo cultural de los yoruba, aunque lo más justificado es que fuera debido a un acontecimiento violento. De esta manera los yoruba enseñarían a los bini el arte de obtener bronce y trabajarlo para uso personal del Oba o rey divino de Benín.

En el siglo XV, el Oba Ewaré transformó esta monarquía dependiente de Ifé en un pequeño reino independiente. El estilo de sus bronces se separó del naturalismo propio de Ifé para adoptar unas características propias cercanas al simbolismo figurativo. Con la intensificación del tráfico esclavista a mediados del siglo XVI y principios del XVII, la producción artística se incrementa. Es en este momento cuando debemos situar las placas de bronce; un arte inusual dentro del arte africano que debemos a la influencia del arte europeo. Todas estas piezas son altos y bajorrelieves y contienen escenas con personajes que adoptan posiciones variadas en base a su rango y temática. Los rostros son estilizados con profusión de adornos. El espacio se decora con motivos florales o zoomorfos, diseños lineales o rostros europeos. Su importancia radica en el hecho de ser testimonio gráfico de las campañas bélicas, cacerías o acontecimientos regios destinados a glorificar al Oba, así como poner de manifiesto la presencia de los portugueses y demás europeos en Benín.

Será entre los siglos XVIII y XIX cuando el barroquismo de sus formas y estereotipado de sus figuras anuncie su inminente decadencia. Los personajes europeos y africanos invaden las escenas con sus armaduras y objetos ornamentales de carácter bélico en un claro afán decorativo que anuncia el ocaso de su época de esplendor dentro de un arte en la encrucijada de dos continentes.

Vía| Cortés López, José Luis. Arte Negroafricano. Madrid: Editorial Mundo Negro, 2000; Colombres, Adolfo. Teoría transcultural del arte: hacia un pensamiento visual independiente. Buenos Aires: Del Sol, 2005

Más información| Blier, Suzanne P. El arte de los reinos de África. Madrid: Akal, 2011

Imagen| British Museum

En QAH| La influencia del arte africano

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