Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Breve Historia del Buceo: Fascinación por el Mar

Barcos fenicios, representados en los relieves del Palacio de Sargón II en Khorsabad, Irak.

Barcos fenicios, representados en los relieves del Palacio de Sargón II en Khorsabad, Irak.

Desde hace miles de años el mar ha supuesto para el ser humano una frontera que se ha esforzado en rebasar. El Mediterráneo ha sido testigo de la Historia de la antigüedad entre las principales civilizaciones. Los fenicios surcaban el Mare Nostrum (nuestro mar, el Mediterráneo)  con barcas rudimentarias  en busca de nuevos contactos comerciales. Tras romperse esa barrera marítima no se esfumó el interés y curiosidad por lo que el mar albergaba bajo el manto de agua de su superficie. La idea de moverse libremente bajo el mar ha provocado gran fascinación  y respeto al ser humano desde hace largo tiempo.

Sin embargo, como siempre que afrontamos el estudio de un acontecimiento en el pasado, las fuentes sobre los inicios de las exploraciones subacuáticas son difusas; más cuando nos centramos en los instrumentos que se usaron para bucear de manera independiente. Y una de las primeras referencias históricas  la encontramos en uno de los trabajos de Aristóteles, Las partes de los animales, donde se menciona una especie de tubos para respirar bajo el agua:

Los buceadores se sirven de instrumentos para respirar bajo el agua […] al igual que los elefantes que han sido obsequiados por la Naturaleza con una trompa para respirar por ella […] al cruzar un río.

Pero en la Antigua Grecia fue poco el avance en cuanto al material subacuático se refiere. Durante la Edad Media encontramos más referencias sobre buceadores que pasan largos ratos bajo el mar valiéndose de aparatos de respiración. Quizás la fuente más detallada sobre este tipo de dispositivos de respiración subacuática son las que hacen referencia a los buscadores de perlas del Golfo Pérsico, gran negocio durante esta época y que llevaba a muchos jóvenes a zambullirse largas horas en busca de estos tesoros marinos.

El buceo para la guerra

iniciosdel buceo

Dibujo a partir de un relieve asirio del siglo VII a.C., testimonio más antiguo del buceo.

Hacia el siglo XI el científico Al-Biruni describía cómo los buceadores se proveían con una especie de bolsa, creada a partir de un vientre de carnero llena de aire que se ponían en el pecho antes de sumergirse. Algo francamente aparatoso y con poca utilidad, ya que sería verdaderamente complicado no flotar con una bolsa de aire pegada al cuerpo. Al-Biruni proponía entonces un método a través el cual se conectaba esta bolsa con la superficie por medio de tubos.

Una cuestión que atrajo la atención de esta práctica y que más tarde aceleraría el estudio y desarrollo logístico del buceo sería sus beneficios bélicos. Las ventajas militares de mantenerse durante largos períodos de tiempo bajo el mar eran muy sugerentes. Ya en el siglo VII a.C. en el Palacio del rey Asirio Assurbanipal II aparecen unos guerreros sumergidos con una especie de bolsa (de aire?) sobre el pecho. En 1400 el militar alemán Konrad Keyser dibujó en su cuaderno de guerra a dos individuos manteniendo una pelea bajo el agua. Desafortunadamente, los detalles de los aparatos que portan estos tipos no se aprecian claramente. Otros manuales de guerra posteriores mostraban personas luchando bajo el mar con trajes y escafandra.

El primer traje moderno

augustus siebePero hubo que esperar hasta 1578 cuando William Bourne publicara su libro Inventos y dispositivos necesarios para Generales, Capitanes y líderes donde presentaba el primer aparato sumergible. Posteriormente, ya en el siglo XIX, el inglés August Siebe inventó la escafandra aunque con poco resultado. En 1830 se empezó a usar el traje completo de buzo, con sus pesadas botas y su enorme escafandra que sin embargo resultó un éxito. De ahí hasta Jaques Cousteau y las primeras actividades de arqueología subacuática quedaban solo unos años de distancia.

Vía| Ancient Inventions. Peter James and Nick Thorpe

Imagen| University College LondonBuceo Industrial de Mexico, Delmontealmar

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