Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Brasilia: Una utopía moderna

La capital de Brasil es una ciudad relativamente nueva, creada en 1956 por el urbanista Lucio Costa y el arquitecto Oscar Niemeyer. Una joya para los amantes de la arquitectura, creada con tal perfección, que se planeó para que todos los edificios estuvieran en armonía con el diseño de la ciudad, que tuvieran cierta simetría.  Sin embargo hoy en día, su urbanismo atrae las mayores críticas del proyecto.

La construcción de esta ciudad  no se decidió a consecuencia de un ramalazo de entusiasmo popular, ni es tampoco un alarde de la capacidad de los arquitectos, sino que es el fruto de una voluntad política determinada que trataba de resolver, con un acto sustancialmente autoritario, las contradicciones económico-sociales del país. En Brasil la población estaba concentrada en la costa Atlántica por lo que el Gobierno propuso desplazar parte de esta población al centro del país mediante la creación de una nueva capital interior. Finalmente, la ciudad se localizó en una meseta muy desértica por lo que se hizo necesaria la creación de un lago artificial.

Planta de la ciudad

Planta de la ciudad

El urbanista Lucio Costa pretendía que la ciudad tuviera forma de cruz pero al final quedó más parecida a la forma de un avión. Posee un gran eje principal donde están los edificios más importantes de carácter público. En la cabeza (o cabina del avión)  está la Plaza de los Tres Poderes donde se localiza el Palacio de Planalto, el Congreso, y el palacio de Justicia. A ambos lados están los pisos de la administración federal y todo ello rodeado de  zona verde. Por otro lado, en la cola del avión se encuentra la administración local. Ya en las alas es donde se sitúan a lo largo de un gran eje los barrios residenciales, con amplios bulevares que actúan de viarios. La vivienda se organiza en torno a manzanas, desvinculándose del viario y con bloques de edificación abierta puesto que se levantan sobre pilotis.

La imagen de esta ciudad enorme, no congestionada, transmite al visitante la concepción de un tiempo y de un espacio van más allá de nuestras dimensiones habituales. Proyectadas hacia el futuro, tales dimensiones sólo nos parecen comprensibles si se tienen en cuenta las del propio Brasil. El aspecto monumental es el denominador común de todos los edificios del conjunto; este carácter no está vinculado a cada una de las construcciones en particular, sino a la relación que entre ellas existe, junto a la naturaleza circundante y al elemento luz; precisamente estas complejas relaciones crean un espacio casi irreal, de sueño. Cada arquitectura presenta el raro encanto de volúmenes geométricos situados en un plano sobre el que rueda la luz.

Sus colosales distancias hacen del coche un indispensable en esta ciudad.

Sus colosales distancias hacen del coche un indispensable en esta ciudad.

Su fundación, incluso dentro de la validez de los motivos económico-sociales que la impulsaron, queda enmarcada en el campo de las decisiones políticas. Pero en su ilusión, Brasilia corre el grave peligro de convertirse en una capital simbólica o, peor aún, en una ciudad estrictamente burocrática. Brasilia era un proyecto utópico, de una ciudad profundamente planificada, tanto en arquitectura, infraestructuras, e incluso en otros ámbitos como paisajismo. Sin embargo, esa planificación, unida a la descomunal escala del proyecto y su orientación al tráfico (llegando a convertirse en dependencia), hacen de Brasilia una ciudad casi no apta para el peatón.

Hoy por hoy, y comenzando este siglo, en donde todas las grandes ciudades, en particular las capitales, cada vez más se vuelcan en los transportes alternativos y promueven el uso de la bicicleta como principal medio de transporte, en Brasilia sin embargo resulta imposible vivir sin un coche. Entonces, ¿es Brasilia un sueño hecho realidad o una utopía de la ciudad moderna (hecha realidad)? Aún así,  esta ciudad es todavía capaz de transmitir fascinación por su rica arquitectura y vanguardismo, más de 50 años después de su construcción.

 

Vía| Portal Planeta, Ceprofis

Imagen| Planta, Vista aérea, Portada

En QAH| Oscar Niemeyer

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