Economía y Empresa 


Bitcoin: la moneda electrónica

La oferta y la demanda, los pagos y los cobros, la forma en que las transacciones se llevan a cabo se han ido adaptando a cada época histórica. Desde que nació el trueque como primera forma de comercio, la evolución de la cultura y la sociedad ha provocado que el aspecto económico siga cambiando. Así, se aceptaban originariamente distintos objetos como método de pago (por ejemplo la sal), hasta la aparición de la primera moneda metálica, los billetes, las tarjetas de crédito… Pero una generación plenamente adaptada a las tecnologías y que vive en Internet, ¿no necesita un avance más? Ahí es donde entra en juego la nueva divisa electrónica, de la que se empezó a hablar en los años 80.

Antes de la invención de Bitcoin, cuando quería realizar un pago online, se debía recurrir a plataformas como Paypal, Neteller, Bancos, etc. para realizar los pagos, pero ahora se pueden realizar sin necesidad de una tercera parte y con efecto inmediato.

Bitcoin es una moneda, como el euro o el dólar, que sirve para intercambiar bienes y servicios. Sin embargo, presenta novedosas características y destaca por su eficiencia, seguridad y facilidad de intercambio. Una moneda descentralizada y que no tiene un emisor central. La criptomoneda es producida por las personas y empresas de alrededor del mundo.

Bitcoin-mobile

Todas las transacciones que se realizan se almacenan en lo que se conoce como Blockchain, de manera que se crea una cadena de transacciones que pueden rastrearse hasta su origen. Una transacción no puede modificarse sin modificar todas las anteriores, para lo que se necesitarían recursos tecnológicos muy potentes. Esto hace prácticamente imposible que se lleve a cabo una modificación y, por tanto, dota al sistema de seguridad. A la acción de añadir records de transacciones al Blockchain se le denomina “mining”.

En la actualidad, es la moneda digital más usada de todo el mundo porque facilita las transacciones internacionales, ya que pueden cambiarse bitcoins a euros u otras divisas y viceversa, como se haría con cualquier moneda. No debemos olvidar que el valor del Bitcoin viene determinado por la confianza de sus usuarios, así como también por la oferta y la demanda en los mercados de intercambio. Esto significa que la moneda podría fluctuar tanto hacia arriba como hacia abajo, aunque, gracias a su consolidación durante los últimos años, la moneda goza de creciente estabilidad.

Otras de las características de esta moneda, como se explicaba antes, es que aporta seguridad, dado que es BITCOINimposible su falsificación o duplicación gracias a un sofisticado sistema criptográfico y las transacciones son irreversibles. Por otra parte, su sistema peer-to-peer implica que no es necesario revelar la identidad al hacer negocios y preserva la privacidad. Sin embargo, ningún sistema es infalible. Evidentemente, existe una manera de acceder a bitcoins ajenos: sustrayendo las credenciales o contraseñas privadas, lo que no es novedad alguna para ningún sistema de transacciones, compras online o cualquier tipo de servicio. Este obstáculo ha existido siempre desde la creación de Internet e incluso mucho antes.

La innovación de esta idea o la revolución de su descubrimiento provocan que todas las miradas se giren a cuál fue su origen o a quién se le ocurrió esta idea. ¿La respuesta? Nadie lo sabe. Si investigamos un poco sobre el tema, veremos que el software de Bitcoin se lanzó en 2009 por Satoshi Nakamoto, que ya había publicado un artículo sobre ello en 2008. ¿Dónde está la cuestión entonces? No se sabe quién es Nakamoto. De hecho, no se sabe si es una persona (o su pseudónimo) o grupo de personas, y su identidad  ha sido objeto de mucha especulación. Han intentado analizarse las horas a las que dejaba mensajes en la red por ejemplo, para deducir en qué franja horaria podría vivir (seguramente en una región dentro de la zona horaria UTC-5 o UTC-6, en América). Igualmente, se ha investigado a distintas personas que podrían estar vinculadas, pero, de momento, continúa siendo una incógnita y, lo que es más, Satoshi Nakamoto fue nominado al Premio Nobel de Economía de 2016, pero su candidatura fue rechazada porque este premio no puede otorgarse si el galardonado es “anónimo o ha fallecido”.

A pesar del potencial de este invento, se ha arrojado una cierta luz negativa sobre el sistema de bitcoin, ya que ha sido empleado para llevar a cabo actividades ilegales, fraudes, para blanquear dinero y en alguna ocasión se ha visto expuesta a los ataques de hackers (en 2014 fueron robados bitcoins por valor de 427M$). Muchos bancos e instituciones financieras alrededor del mundo lo han calificado de burbuja especulativa y han defendido que implica una pérdida de control sobre la oferta monetaria. Sin embargo, muchas miradas se centran en las ventajas que puede ofrecer, especialmente en el Blockchain, que podría incorporarse a los sistemas bancarios actuales para mejorarlos y darles una mayor seguridad.

También son numerosas las empresas que lo utilizan, como M-PESA (“M” de móvil y “pesa” que en Swahili significa dinero), que es el nombre del producto de telefonía móvil de una filial de Vodafone que ofrece diversos servicios a los usuarios tales como realizar pagos con el teléfono móvil, enviar y recibir dinero entre usuarios (y no usuarios), reservar hoteles o retirar dinero efectivo en cajeros entre otros, proporcionando un servicio de banca sin sucursales y que se ha implantado con fuerza en Kenia, contando en 2011 con más de 14 millones de usuarios solo cuatro años después de iniciarse su comercialización en el país.

Vía| Queesbitcoin
Más información| Bitcoin, Wikipedia
Imagen| Betanews, Coinreport

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