Economía y Empresa 


Big Data: la revolución de la información en la empresa

Big Data surge como reacción a una nueva realidad que, en torno al Social Media, cobija a consumidores muy sofisticados que cada vez son más desconfiados y que, precisamente por esa razón, cada vez exigen más información. Sin embargo, la escalabilidad y granularidad que, dando respuesta a esta necesidad, constituyen la clave del valor que aporta Big Data, no serían concebibles sin automatización.

Big Data  trabaja con unos volúmenes de datos increíblemente grandes, de tales dimensiones que, hasta hace pocos años, sería impensable el plantearse recogerlos, comprenderlos y mucho menos tenerlos al alcance de un click. Pero, al mismo tiempo, es capaz de procesar toda la información recibida.

 

Captura de pantalla 2013-12-15 a les 20.12.12Big Data: del ahorro a la rentabilidad

Trabajar con Big Data es ahorrar. En primer lugar, porque hacerlo no implica necesariamente un cambio de infraestructura. De hecho, existen distintas formas de implementación de Big Data y cuál escoger dependerá de cada empresa, de la madurez de su Business Intelligence, de los recursos disponibles, de su nivel de conocimiento del nuevo entorno (Data Science) y de su perfil, más o menos tradicional, más o menos tecnológico.

Por eso, en la medida en que se avance hacia Big Data se irá consiguiendo:

Reducir los tiempos de acceso significativamente: en otras palabras, concluir en segundos tareas que antes podían necesitar de horas o incluso días.

Aumentar la capacidad de almacenamiento: ganando en granularidad y accediendo al detalle entero, lo que confiere una mayor y mejor capacidad de comprensión de la información.

Reducir los costes de adquisición y operación: ya que Big Data se construye en base a commodity hardware, lo que implica también simplificación a nivel de mantenimiento y de uso.

Sin embargo, con Big Data, desde el ahorro se avanza naturalmente hacia la rentabilidad. Incorporar Big Data, y todas las alternativas que brinda, a la organización conlleva a que:

– Se produzca un incremento en la oferta de servicios: basados en aspectos sobre los que anteriormente no se tenía visibilidad o que, directamente, se hallaban fuera del alcance de la organización.

Aumenten notablemente los niveles de calidad: contribuyendo a posicionar la empresa mejor en los mercados y dotando de solidez y buena imagen a los servicios que ya venía ofreciendo.

Es decir, que mientras los costes se reducen, la ventaja competitiva aumenta y no deja de hacerlo ya que, cuanto más se conoce Big Data, más posibilidades se descubren derivadas de él que caminan de la mano con los avances tecnológicos, respaldando las necesidades que van surgiendo en los consumidores y usuarios y cubriendo sus expectativas al servicio de la empresa.

Si quieres descubrir más sobre Big Data y como puede afectar a tu empresa, puedes descargarte la Guía  “Del Bit… al Big Data”

 

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