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Bendita música

Somos una especie lingüística, recurrimos al lenguaje para expresar aquello que pensamos, y generalmente lo encontramos al instante. Pero para las personas que padecen afasia, la incapacidad de comunicarse verbalmente resulta algo altamente frustrante. La denominada afasia no fluente se da en personas que, tras sufrir una lesión cerebral en el área premotora del lóbulo frontal del hemisferio dominante para el lenguaje (en la mayor parte de las personas suele ser el hemisferio izquierdo), sufren una alteración del lenguaje caracterizada por importantes problemas de expresión verbal.

Imagínese cómo se sentiría usted si quisiera hablar pero de su boca no salieran más que aislados sonidos incomprensibles o en el mejor de los casos alguna palabra que sin embargo, no correspondiese con lo que ansía expresar. Y ahora, imagínese qué sentiría si descubriera que por el contrario, sí es capaz de producir palabras, incluso frases, cuando éstas se encuentran enmarcadas dentro de una canción.

Área de BrocaEn ocasiones nos encontramos con pacientes afásicos que son incapaces de desearle verbalmente “cumpleaños feliz” a alguien, sin embargo pueden cantarle la canción de principio a fin sin ninguna dificultad. De repente, su discapacidad, su exclusión, parece mucho menor, y aunque cantar no es una comunicación proposicional, es una comunicación existencial muy básica. No sólo dice “Estoy vivo, estoy aquí”, si no que podría expresar pensamientos y sentimientos que en ese momento no puede expresar el habla. Ser capaz de cantar palabras puede proporcionar una gran tranquilidad a estos pacientes, pues demuestra que sus capacidades lingüísticas no se han perdido de manera irrecuperable, que las palabras están todavía “en” ellos, en alguna parte, aun cuando haga falta la música para sacarlas. Este maravilloso fenómeno nos abre las puertas de la denominada terapia musical del lenguaje, que mediante diferentes técnicas, basa su intervención en estimular las áreas homólogas del lenguaje, en este caso del hemisferio derecho.

En los últimos años nos hemos acostumbrado a encontrarnos con grandes revelaciones de la plasticidad cortical. Se ha demostrado que el córtex auditivo puede reubicarse para el procesamiento visual en personas con ceguera congénita, y que, en las personas ciegas, el córtex visual podría incorporarse a las funciones auditivas y táctiles. Pero quizás lo más extraordinario sea la idea de que el hemisferio derecho, que en circunstancias normales posee unas capacidades lingüísticas de lo más rudimentarias, pueda convertirse en un órgano lingüístico razonablemente eficaz tras un importante adiestramiento, y que la música sea la clave de esa transformación.

Más información| Musicofilia, relatos de la música y el cerebro. Oliver Sacks

Imagen| Área de Broca. Cerebro musical

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