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Baudelaire y El pintor de la vida moderna

Charles Baudelaire por Etienne Carjat, 1863.

Charles Baudelaire por Etienne Carjat, 1863.

Considerado como uno de los primeros críticos del Arte, Charles Baudelaire fue quien acuñó la expresión de modernidad artística. La serie de ensayos que culminaron en su obra El pintor de la vida moderna expone tres ideas fundamentales acerca de la creación artística contemporánea. En primer lugar, Baudelaire declara que el arte se halla limitado a una época y que por ello no puede presentar un carácter de eternidad. Esto es debido a que el arte presenta elementos caducos y temporales, los cuales no pueden asegurar su pervivencia o fugacidad en la Historia. En segundo lugar, expone la necesidad de que el arte se comprometa a actuar siempre como intérprete de su tiempo. Obedeciendo a esto, establece que la creación no puede reiterar continuamente modelos del pasado y debe remitirse al presente. Por último, Baudelaire explica que dicha interpretación ha de realizarse desde la libre visión individual del artista y que, para lograr este objetivo, se deberá establecer un nuevo lenguaje que reorganice la experiencia.

Constantin Guys. La Loge de l'opéra. 1865

Constantin Guys. La Loge de l’opéra. 1865

En El pintor de la vida moderna se establece cómo debe trabajar y vivir el verdadero artista moderno. Baudelaire escoge como ejemplo al dibujante Constantine Guys, al que otorga el sobrenombre de Señor G. Pero, ¿qué es lo que posee este autor para situarse por encima del resto del ámbito artístico parisino? Pues precisamente la capacidad para cumplir tres requisitos. Aunque poseedor de una extraordinaria habilidad para el dibujo, el Señor G. no sobresale como genio del momento por esa cualidad. La razón, por tanto, se encuentra en la actitud que muestra Guys ante la sociedad y la vida parisina. Es, como expresa Baudelaire, un amante de la vida: un observador nato cuyas ansias de ver y sentir son inagotables. El Señor G. no se limita a las enseñanzas artísticas académicas ni reproduce modelos del pasado. Es capaz de encontrar la máxima belleza en la calle, en la muchedumbre, en la confusión de la contemporaneidad. Los ambientes más banales y superficiales, donde la apariencia, la moda y las reuniones en sociedad constituyen el eje que guía los días, son tan dignos de representación como lo fueron los acontecimientos históricos o literarios plasmados en el pasado. Se erige así como cronista del presente, encargado de extraer lo bello del entorno de la modernidad. Esta belleza rara vez mostrará la apariencia de lo que tradicionalmente se ha considerado bello o digno de ser representado, sin embargo, podrá suscitar igual o mayor emoción estética al espectador.

Constantin Guys. Au foyer du théatre. 1870 - 1892

Constantin Guys. Au foyer du théatre. 1870 – 1892

De lo dicho derivan varias ideas: por un lado, la de que el arte moderno es un arte autónomo que no está condicionado por la moral o los preceptos sociales, ni necesita de ellos para ser. Este arte, por lo tanto, podría considerarse la culminación de todo ese proceso de cambio hacia lo subjetivo que iniciaron los románticos. Por otro lado, la condición de pertenecer a su tiempo hace que el arte moderno se vea comprometido con las injusticias de la sociedad moderna, por lo que compartirá el afán liberador de las vanguardias. Dicho esto, podemos establecer que el arte moderno se caracteriza por una conciencia radical en su temporalidad. Pero esta idea de temporalidad es muy distinta de la que ha poseído el arte en otras épocas.

 

Vía| BAUDELAIRE, Charles; El pintor de la vida moderna. Murcia, 2000.

Más información| Fuentes de la Historia del Arte

Imagen|  Baudelaire, Ópera, Teatro

Lola Cazalilla Ramos Escrito por el oct 30 2013. Archivado bajo Cultura y Sociedad, Patrimonio.





  • María F.

    Cada vez que leo un artículo tuyo tengo más ganas de acabar la carrera! Los historiadores del arte no solo servimos para profesores de instituto! ole!

    • Lola Cazalilla Ramos

      ¡Muchísimas gracias, María!

      La docencia es una opción estupenda para aquellos que deseen dedicarse a ella pero, que no te desanimen, solo es una salida más de la Historia del Arte.
      Es un mundo que ofrece muchas alternativas. Y, aunque suene a tópico, solo nos queda formarnos lo máximo posible y pelear por ellas.

      Me alienta saber que mis artículos animan a personas como tú.
      Mucha fuerza.

      ¡Un saludo!

  • Vania Rocha

    Lola,

    una maravilla el análisis, me ha permitido completar las ideas. ¡Gracias!

CONOCE AL REDACTOR

Lola Cazalilla Ramos

Lola Cazalilla Ramos

Licenciatura de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla.

Año Académico 2012 / 2013 en la Universidad de Salamanca .

Tesina dirigida por D. Domingo Sánchez Hernández "Jeff Wall, tradición y modernidad". Universidad de Salamanca.

Prácticas de empresa en la Fundación Valentín de Madariaga.

Actualmente residiendo en Karratha, AustraliaVer perfil completo
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