Patrimonio 


El Barroco de Hurtado Izquierdo

Siguiendo la senda del artículo anterior donde tratamos algunas de las obras del arquitecto Leonardo de Figueroa en Sevilla (ver aquí), hoy en la sección de Patrimonio vamos a hablar de la figura de otro importante, aunque quizá menos conocido, arquitecto del Barroco andaluz. Se trata de Francisco Hurtado Izquierdo, por cuya obra pasearemos en las siguientes líneas.

Francisco Hurtado Izquierdo, arquitecto y retablista cordobés, nació en 1669 y desarrolló su actividad artística entre Córdoba, Granada, Málaga y la ciudad que lo vio morir en 1725, Priego de Córdoba. Pero también traspasó los límites de la geografía andaluza para trabajar en el Monasterio del Paular en Segovia. En su obra encontramos retablos, ermitas, pequeñas ermitas y púlpitos, aunque en este artículo nos vamos a centrar en dos de sus obras para Córdoba y en el culmen de su carrera, el Sagrario y la Sacristía para la Cartuja de Granada.

capilla de santa teresa. cardenal salazar.

Capilla de Santa Teresa. Catedral de Córdoba.

Su arquitectura es plenamente barroca y en ella predomina la ornamentación y creación de efectos lumínicos y espaciales. Además en ella vemos el uso del estípite, un soporte que puede resultarnos inestable y que puede pasar a la Historia del Arte como símbolo del Barroco pleno. Frecuente en su lenguaje artístico es también la columna salomónica generalmente en mármoles de colores. En la obra de Hurtado Izquierdo todos los elementos arquitectónicos empleados tienden hacia la profusión ornamental: uso de capiteles, tanto corintios como compuestos, muy recargados, entablamentos fragmentados, zócalos con molduras quebradas, arcos rotos, plásticas yeserías, uso de hojarasca de hoja rizada de acanto que originan complejos follajes, etc. La simbiosis de estos elementos consigue un vibrante efecto visual y escenográfico, a lo que hay que sumarle su habilidad en el manejo de los recursos lumínicos naturales. 

Una de sus primeras obras se encuentra en la Catedral de Córdoba y es la “Capilla de Santa Teresa”, más conocida como “Capilla del Cardenal Salazar” por encontrarse en ella el panteón del Cardenal, Obispo de Córdoba al final del XVII.  Es de planta octogonal y está cubierta por cúpula dividida en ocho plementos. Sobre ella encontramos un amplio tambor perforado con ventanales decorados con frontones triangulares partidos. También destacan en la capilla el sepulcro del Cardenal,  proyectado por Hurtado y realizado por Teodosio Sánchez de Rueda, quien también talló el retablo de Santa Teresa, en colaboración con Juan Prieto y Domingo Lernico y que acoge en su interior la imagen de la Santa, obra de José de Mora. La decoración pictórica de la capilla se la debemos a Antonio de Palomino que hizo al menos tres de sus cinco frescos hacia 1713.

Fachada del Hospital Cardenal Salazar. Hurtado Izquierdo, 1701.

También en Córdoba realizó el “Hospital del Cardenal Salazar” en 1701, actualmente Facultad de Filosofía y Letras y uno de los ejemplos más interesantes de la arquitectura civil cordobesa del siglo que ha tenido diferentes funciones a lo largo de la historia. La fachada principal se estructura en dos cuerpos; el inferior con ventanales adintelados coronados por frontones triangulares y el superior, que repite el mismo esquema,  pero sustituye el frontón triangular por el curvo. Al centro de la fachada destaca la portada principal concebida también en dos cuerpos. El inferior muestra amplios pedestales de los que parten dos columnas dóricas que flanquean el dintel de acceso y sustentan un fino entablamento con triglifos y metopas. El superior está formado por un balcón del que parten un frontón curvo partido y dos pilastras rematadas por bolas. Al interior el edificio se organiza en torno a dos patios y una escalera principal.

Cambiamos de ciudad y nos trasladamos a Granada, donde vamos a ver la Sacristía y el Sagrario de la Cartuja. Ambas construcciones son las últimas en incorporarse al conjunto, la Sacristía en el lado del Evangelio y el Sagrario tras el Altar Mayor. El Sagrario de la Cartuja de Granada se levantó entre 1704 y 1720. Es de planta cuadrada, está cubierto por cúpula semiesférica sobre pechinas y en él se combinan arquitectura, escultura y pintura para conseguir los valores plásticos y efectistas que proclamaba el Barroco total. Una decoración en la que Hurtado Izquierdo contó con lo más destacado del Barroco andaluz del momento como es el caso de los escultores José Risueño, José de Mora, Pedro Duque Cornejo y el pintor y tratadista Antonio Palomino que fue el responsable del programa iconográfico guiado por Fray Francisco de Bustamante y en el que se combinan el tema religioso propio de la orden cartuja y el conocido repertorio de símbolos y alegorías de Cesare Ripa. En el centro de la estancia se levanta el tabernáculo en mármoles rojos y negros que es el Sagrario propiamente dicho. En sus ángulos destacan las columnas salomónicas de mármol negro con las alegorías de todas las virtudes cartujanas. La Eucaristía se simboliza en el pinjante como un surtidor sobre el tabernáculo que aparece rematado por la Fe.

sagrario cartuja granada

Sagrario de la Cartuja de Granada.

La cúpula que cierra el conjunto apoya en los ángulos sobre dobles columnas corintias en cuyos intercolumnios aparecen los santos más representativos de la orden cartuja: San José, San Bruno, San Juan Bautista y la Magdalena. Las pechinas de la cúpula se decoran con los cuatro Evangelistas y el programa iconográfico se cierra en el casquete de la cúpula donde vemos la Trinidad rodeada por ángeles, coros con la Virgen, patriarcas, profetas, etc. Es un Gloria al que se accede practicando las virtudes de la iglesia militante, especialmente las de la orden cartuja, y que vienen representadas en la base del casquete: Fe, Silencio, Soledad y Religión Monástica.

Respecto a la Sacristía se construye en el lado del Evangelio, adosada al ábside, entre 1732 y 1764. Sobre ella se cree que Hurtado dio la traza para la misma aunque los estudiosos del tema no le atribuyen la obra con total seguridad. Entre los nombres que se barajan encontramos a José Bada, sustituto de Hurtado en el Sagrario de la Catedral de Granada y Fray José Manuel Vázquez, autor de la cajonería de la sacristía. La sacristía es de planta rectangular, cubierta por bóveda de cañón con lunetos y muestra ábside con retablo mayor y cúpula. Su decoración a base de yesería tallada en los más diversos motivos, su pintura y el uso de los recursos lumínicos la convierten en uno de los mejores exponentes del Barroco final en España. Destaca en su interior por un lado el retablo de dos cuerpos y tres calles realizado en mármoles de colores con esculturas en mármol blanco, así como la decoración de la cúpula sobre el ábside.

Vía| Arquitectura barroca de los siglos XVII y XVIII, arquitectura de los Borbones y neoclásica, en: Historia de la Arquitectura Española. Planeta. 1986.

Más información| TOVAR MARTÍN, V.; El siglo XVIII español, en: Historia del Arte. Grupo 16. 1989.

Imagen| Hospital del Cardenal Salazar. Capilla de Santa Teresa.  Sagrario de la Cartuja de Granada.

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