Economía y Empresa 


Bancos VS personas

Hoy me gustaría invitar a una reflexión lo suficientemente profunda sobre el tema que voy a tratar y no quedarnos como siempre en el superficial titular de prensa, o la noticia sensacionalista del informativo.

Toda la actualidad económico financiera del país últimamente esconde un factor común: La banca. Y es que nadie tiene a estas alturas duda alguna de que fruto de la mala praxis bancaria en gran parte, la economía está herida y lastrada a niveles históricos. No hace falta que entre en detalles específicos pero la reestructuración a la que se está sometiendo la banca es total, así que puestos a hacer un reset, ¿Por qué no sentar bien los cimientos?

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Los desahucios son ejemplo actual de la lucha banca vs personas

Bien, ahora pongámonos en el lado del banquero. Y es que desde el propio sector, también podrían poner el grito en el cielo atribuyendo comportamientos de mala gestión personal a la hora de endeudarse los clientes. Mucha gente que pidió créditos no sabía todas las implicaciones que ello suponía, en parte, por la poca información a la hora de contratar hipotecas, préstamos personales, etc. Es cierto que las entidades bancarias no son escuelas financieras y no tienen el deber legal de formar a sus clientes. ¿O sí?

Lo que yo creo es que la banca se nutre de las relaciones con las personas. Ese debe ser el punto de partida, así que visto lo acontecido hasta ahora, cabe pensar que este puede haber sido el primer paso mal dado, y si me apuráis, creo que el único. En efecto, lo que vengo a decir que donde ha fallado la banca, es a la hora de la comercialización, porque está claro que no hay productos financieros malos ni buenos, ni mejores ni peores: lo que hay es una mala venta, esto es, vender productos no adecuados por riesgo a gente con un perfil de inversión conservadora. También es recomendar cierto tipo de productos porque les reporta más comisiones que otros que sí se hubieran adaptado mejor a lo que el cliente demandaba. También me refiero con mala comercialización, a ese aprovechamiento del exceso de confianza depositado sobre nuestro banco a la hora de planificar financieramente nuestra vida.

En estas luchas continuas de las que tenemos noticias a menudo tenemos dos partes tal y como reza el artículo: bancos y personas. ¿Quién está detrás de los bancos? Más personas. Entonces quizás sabiendo por dónde empieza el problema, seamos capaces de buscar una solución, pero quedarse en la queja superficial hacia todo el sector bancario de forma generalizada, es abordar el problema sin perspectiva.

En mi opinión la solución a los problemas en los que se han visto envueltos banca y clientes –véase preferentes, fondos  de inversión arriesgados, instrumentos de poca liquidez, subordinadas, etc…– pasa por un cambio radical en el sistema de incentivos. O sea, que se acabó el colocar productos por colocar sin hacer un estudio más en profundidad, y sí, ya sé que la banca está obligada a realizar unos test de idoneidad a sus clientes antes de firmar el producto, pero si nadie se lee el folleto legal de unas preferentes de 100 folios, qué más me da ese papel? Se firma y punto.

Aunque suene a utopía, lo ideal sería que quien comercialice unas acciones, unos fondos, un depósito a plazo fijo, un “loquesea”, su comisión estuviese sujeta al rendimiento del cliente. En otras palabras, que si el cliente no obtuviese beneficio líquido por sus inversiones, el banco y el vendedor tampoco, así de simple.

Aunque si me lo permitís, os voy a desengañar ya y deciros que volveremos a la falta de ética en la comercialización bancaria, solo es cuestión de tiempo, y en lugar de arreglar  el problema de raíz, daremos patada a seguir a una bola que se irá haciendo más grande y que estallará en un futuro. ¿Cuándo? No lo sé, pero por lo que sí que pongo la mano en el fuego será por decir que marcará el inicio de la siguiente crisis financiera. 

Imagen | 20minutos.es

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