Economía y Empresa 


Balance económico de la X legislatura de España

Tras la disolución de las Cortes y con los españoles llamados a las urnas con fecha fijada para el próximo 20 de diciembre, toca hacer balance de la X legislatura. Sin duda, los últimos cuatro años han sido difíciles desde el plano económico, con una tendencia heredada de la anterior legislatura y con numerosos frentes abiertos.

La legislatura comienza con una situación de pre quiebra, con el país en recesión desde el segundo trimestre de 2011 (tras dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo), con un déficit público del 9,4% y con una tendencia de destrucción de empleo iniciada ya en 2007 y que llevó la tasa de paro hasta el 22,57% y el numero total de parados a los 5.287.300. A grosso modo, se heredaron las consecuencias de una política económica que, ante la burbuja crediticia auspiciada por los Bancos Centrales, se basó en el aumento desmesurado del gasto público y por la apuesta por el desequilibrio presupuestario. En definitiva y, sobre todo desde 2008, una política keynesiana basada en el gasto improductivo.

Déficit público español. Fuente: Eurostat

Déficit público español. Fuente: Eurostat

En noviembre de 2011, Rajoy alcanza la Moncloa y anuncia una fuerte reducción del gasto público para frenar el déficit antes comentado. Cuatro años después, el objetivo de déficit para 2015 se sitúa en el 4,2%, habiendo cerrado el último ejercicio consolidado, 2014, en el 5,8%. En este sentido los deberes se han cumplido en parte, pues se ha reducido el desequilibrio, pero el gasto público sigue siendo desmesurado y el problema no ha sido atajado del todo. La pregunta es, ¿el déficit ha disminuido por una reducción notable de los gastos o ha sido más bien por un aumento de los ingresos fiscales? Claramente se ha logrado por un aumento de la presión fiscal, pues el gasto comparado de los últimos presupuestos de uno y otro gobierno nos indican que los gastos, sin actuaciones de carácter general, alcanzan en ambos casos el 23% del PIB, destacando un fuerte aumento del 21% en pensiones.

La deuda pública sigue creciendo pues seguimos incurriendo en déficit público y el desequilibrio presupuestario provoca que tengamos que financiarnos con más deuda. Además, el rescate a determinadas autonomías y a las cajas de ahorros públicas (¿era posible un bail-in?) también han contribuido a ello. El objetivo para la próxima legislatura debe ser el de frenar la sangría financiera desde el crecimiento productivo y la reducción de los impuestos que generen mayor actividad y con ello mayor creación de riqueza. Esto último ya se está logrando y la tendencia ha cambiado. Además, desde el anuncio de Draghi en el verano de 2012, el coste de financiación es más laxo, pues los intereses de la deuda se han reducido.

Los datos de comercio durante la presente legislatura son de los más positivos, pues el peso de las exportaciones alcanza ya casi el 35% del PIB, casi un 10% más que al inicio de la legislatura. El sector turístico ha sido clave, pues repunta con fuerza, pero no sólo contribuye el mismo, sino también la venta de automóviles y el sector agroalimentario. Por otro lado, la cobertura de importaciones con exportaciones está en máximos históricos desde 1995.

Respecto al mercado laboral, la legislatura comienza con una tasa de paro del 22,56% y hoy se sitúa en el 21,18%. Comenzó con 5.287.300 parados y hoy hay 4.850.800, si bien la ocupación ha caído en más de 100.000 personas. Lo relevante de todo es el cambio de tendencia, si bien el fuerte aumento del esfuerzo fiscal quizá haya impedido que la recuperación del empleo marche a mayor ritmo. Respecto a la temporalidad, hoy el 74% de los asalariados tiene contrato indefinido, por lo que la temporalidad en España alcanza el 26%, algo que podría explicarse por la destrucción, en gran parte, de este tipo de contratos durante la crisis, que hoy comienzan a recuperarse.

Evolución PIB. Fuente: INE

Evolución PIB. Fuente: INE

Respecto al crecimiento de la economía, esta ha pasado de la recesión al crecimiento desde el primer trimestre de 2014, superando así la mayor etapa en recesión de la historia de la democracia. Además, esto no es achacable a la compra de bonos por parte del BCE, un mito bastante extendido, pues la economía española ya crecía antes de que esto ocurriese y, en 2008, en una situación similar, el comportamiento de la economía fue diferente.

En definitiva, estamos en una situación de cambio de tendencia, si bien el actual Gobierno ha optado por fiar la recuperación por el lado del aumento de la presión fiscal, en vez de por el lado del recorte del gasto público. La reforma laboral supuso aire para las PYMES, cuyos costes hubiesen sido mucho más altos de no haber existido la misma y, con ello, hubiesen tenido que cerrar. Además, es importante resaltar la importancia del sector servicios, especialmente el turístico (ha ayudado la crisis en algunos países del Mediterráneo) para la economía en general y para las exportaciones en particular. Estas últimas, gracias a la internacionalización de nuestras empresas, han dado aire a nuestra economía.

Esperemos que la nueva legislatura la encabece un Gobierno que sepa continuar con la tendencia de recuperación y que el crecimiento y el equilibrio presupuestario lleven a España a una situación de estabilidad económica consolidada en el tiempo. La reducción de la presión y el esfuerzo fiscal y la seguridad jurídica e institucional son claves.

Imagen| Eurostat, INE

Más información| El Mundo

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