Historia 


Atenas, cuna de la democracia (II)

En un ambiente al borde de la crisis social, los atenienses otorgaron a Solón plenos poderes para que redactara unas leyes que aliviarán el sufrimiento de una mayoría empobrecida con el fin de evitar la guerra civil.

Sus reformas crearon una escala de privilegios que contentaron en cierta medida a todas las clases sociales, y que garantizaban que su labor no fuera rechazada por nadie.

1ª medida o Sisactia (“descarga del peso”): en primer lugar se establecía la prohibición absoluta de que cualquier hombre tuviera que responder, ante las deudas, con su propia esclavitud. Y en segundo lugar implicaba la abolición de la deuda de los hectemorioi y los pelates. Solón repatrió a todos los atenienses vendidos como esclavos fuera de Atenas. A partir de este momento todo ciudadano ateniense, con independencia de su poder económico, estuvo protegido de la esclavitud. La medida protegía al ciudadano pero no solucionaba el problema, ya que no expropió tierras a los aristócratas. Simplemente abolió las deudas haciéndose cargo de ellas el Estado.

Constitucionalmente Solón definió el sistema legal ateniense, aunque muchas de las reformas que le han sido atribuidas, son puestas en duda hoy en día por algunos historiadores.

Solón ante Creso durante su visita a Sardes, por Gerrit van Honthorst.
Crédito: W. Commons

2ª medida o Reforma Timocrática: a partir de la cual se establecerá un censo para la población ateniense, en el que el criterio de adscripción será exclusivamente la posesión de bienes.  Un sistema basado en la posesión de grano, aceite o vino. Cantidades que se medirían en: medimno/i (52 litros) para el grano y metreta (39 litros, también llamada “ánfora griega”) para el aceite y el vino. Dividiendo la sociedad ateniense en cuatro categorías de ciudadanos. El primer grupo correspondía a los pentakosiomedimnoi, al que se adscribieron todos aquellos ciudadanos que acreditaban una renta de quinientos medimnoi o metretos anuales. La segunda clase de ciudadanos eran los hippeis o “clase de los caballeros”, los cuales debían acreditar un patrimonio anual de trescientas medidas de líquidos o sólidos. Se denominaban “caballeros” porque quién poseía dicha renta estaba en posición de costearse un caballo. Al tercer grupo pertenecieron los zeugitas (“aquél que posee una yunta de bueyes”), quienes debían acreditar una renta anual de doscientas medidas. Por último, la clase más baja de la sociedad ateniense fueron los thetes, aquellos que vivían con menos de doscientas medidas al año.

De ésta forma todos los ciudadanos atenienses estaban representados en la ciudad, ganasen lo que ganasen. Este sistema abrió las puertas del poder a los eupátridas. Las tres primeras clases eran capaces de costearse el equipamiento hoplítico, y por lo tanto eran consideradas las responsables de la defensa de la ciudad. Mientras que los thetes, al no poder costearse el equipamiento militar, quedarán relegados a la función de remeros de la flota ateniense en caso de conflicto armado.

Sabías que… Paradójicamente, la clase baja de la sociedad ateniense fue la que, posteriormente, haga fuerte a la polis y permita su supremacía en el mar.

En este período se van a establecer en Atenas las magistraturas atenienses, pero eso formará parte de la siguiente entrega de esta serie sobre Atenas.

Vía| Dave Meler, iHistoriArte

Más información| Meler, D., Los Albores de la Civilización, ed. iHe, Zaragoza 2014

Imagen| W. Commons

En QAH| ATENAS, CUNA DE LA DEMOCRACIA (I)STASIS: CONVULSIÓN EN EL MUNDO GRIEGOLA CRISIS DE LA GRECIA ARCAICATIRANÍA ¿SOLUCIÓN O PROBLEMA?LA COLONIZACIÓN GRIEGA DE LA ÉPOCA ARCAICA (I)

RELACIONADOS