Historia 


Atarazanas Reales de Sevilla: ‘La catedral civil’

Astillros

Astilleros para Galeras

Las Reales Atarazanas de Sevilla fueron levantadas después de que la ciudad fuese recuperada a los musulmanes en el año 1248 por el rey Fernando III de Castilla, cuando su hijo Alfonso X, El Sabio, decide en 1252 la edificación de unas Reales Atarazanas para la construcción de galeras en unos terrenos fuera del recinto amurallado, cerca del río en la zona comprendida entre la Torre del Oro y Torre de la Plata, junto a las Puertas del Carbón y del Aceite. En el Hospital de la Caridad esta la placa que lo indica.

Se construyen los astilleros, después de la toma de los musulmanes en el año 1248, por el el rey Alfonso X el Sabio quien lo ordena se edifiquen para las galeras en terrenos fuera del recinto amurallado, cerca del río. Facilitando el control del estrecho de Gibraltar evitando así parte de las invasiones venidas del Norte de África. El sentido de estos astilleros de abastecer a la Real Marina de Castilla fundada en Sevilla con el fin de contrarrestar las invasiones norteafricanas.

Nave, polígono.

Galera Real

Las Atarazanas Reales están ubicadas en el Barrio del Arenal; son un recinto amurallado de coracha saliente, una obra gótica mudéjar realizada toda ella de ladrillo mostrando la influencia del arte almohade, de 17 naves de ladrillo adosadas y cubiertas por bóvedas de arista, perpendiculares al río Guadalquivir con el fondo de la muralla almohade de la ciudad cuyo acceso a esta ha sufrido distintas reformas siendo la más significativa la almohade por un sistema de acceso en forma pentagonal sobre saliendo en el ángulo de unión entre dos partes de la muralla.

A principios del XIII, comenzó la fabricación de galeras que a imitación de las venecianas y genovesas estaban hechas a modo artesanal por los carpinteros de ribera, era típicas de la navegación mercantil por el Mediterráneo, por su estructura y funcionalidad sirvió de igual modo a la armada española.

De las atarazanas la base de las pilastras se encontraban en una cota entre 6 y 15 metros en lámina con el nivel del río Guadalquivir con lo cual hacía muy fácil los embarques por medio de rodillos y maromas. Posteriormente, por los rellenos sufridos la cota a penas llegaba al metro, bajo ella se encuentra la cimentación que las excavaciones arqueológicas han ido descubriendo.

Naves del XIII

Diseño de proyecto para habilitar las dos plantas. comunicadas con sistemas eléctricos.

En el S.XVI bajo el reinado de Fernando el Católico se da una carencia importante de maderaje que junto al aumento del tamaño de los navíos hace muy complicado el uso de su estructura original. Bajo los enormes pilares y arcadas mudéjares comienzan a darle funciones de almacenaje para pertrechos de las flotas de las Indias, lonjas de mercaderes, depósitos de azogue y maderas. Después dos de sus naves pasan a formar parte de lo que es actualmente el Hospital de la Caridad y la Iglesia de San Jorge.

En el S.XVI nuevamente, se destinan parte de ellas a la edificación de la Real Aduana de Sevilla edificio de la maestranza de artillería que fue cuartel para tallaje de soldados. En el siglo XVII forman ya parte de ellas los talleres de de forja y deposito de carruajes que abastecían a Andalucía y Extremadura, en estos años se dio la ampliación horizontal sobre la antigua fachada medieval de cuerpo perpendicular Neoclásico.

Naves de astilleros

Naves en perspectiva, donde se aprecia un diseño exclusivo de la arquitectura naval de los siglos XIII-XV

Actualmente en la Junta de Andalucía en lo que refiere a Sevilla hay dos proyectos arquitectónicos debatiéndose en polémica, que según los distintos sectores de los que depende dan lugar a distintas interpretaciones:

  • Rehabilitar: por una parte esta la creación de un centro cultural como plaza pública la cual iría cubierta por las 7 naves que se mantienen en pie, dando lugar a intervenir la planta primera de la construcción junto a todos los requisitos que conlleva, ascensores, escaleras eléctricas, salidas de evacuación para casos de emergencia. Una vez realizado el proyecto con el hormigón añadido las Atarazanas perderían gran parte de su historia al no poderse recuperar la cota de los astilleros.
  • Restaurar: utilizar las Atarazanas como edificio de bien cultural respetando todos los elementos primitivos de la instalación, sin causar daños en su estructura. Eliminando los rellenos acumulados desde el siglo XII que sepultan los arranques de los arcos mas abajo de 5 metros, lo cual daría una ampliación en espacio muy útil nos mostraría este irrepetible monumento en todo su esplendor.

A la Fundación de las Atarazanas las respaldan importantes personalidades de la arqueología, restauración e ingeniería.

La Fundación Atarazanas, José Manuel Núñez, ha ofrecido por su parte la “máxima” colaboración y apoyo a la Consejería de Cultura en esta nueva etapa, que ha calificado de “ilusionante” pese a las dificultades económicas.

Vía| Visitar Sevilla

Imágenes: Visitar Sevilla, Wikipedia

En QAH| Sevilla, un palimpsesto urbano medieval

 

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