Salud y Deporte 


Asexualidad: Vivir sin deseo sexual

Actualmente existen muchas variantes de la expresión sexual humana: relaciones convencionales de pareja (monógamas), relaciones abiertas (sin exclusividad pero sin ocultar las relaciones extra parejas), parejas poliamorosas (enamoradas de varias personas al mismo tiempo), demisexuales (personas que sólo tienen relaciones sexuales con alguien con el que previamente han desarrollado un vínculo afectivo profundo), swingers (actividad sexual no monógama), asexualidad, entre otros.

La asexualidad está relacionada con el deseo y con la frecuencia sexual. Es como vivir sin deseo sexual. Son personas que no experimentan atracción sexual por nadie, hay ausencia de deseo sexual.

¿La asexualidad, es una opción o una patología? De acuerdo al manual diagnóstico en sexología, editado por la Asociación Mundial de Sexología y la Academia Internacional de Sexología Médica, podría considerarse como una alteración a nivel de deseo sexual, podría ser “deseo sexual hipoactivo” (marcada disminución del deseo sexual) o “deseo sexual inhibido” (ausencia total de deseo sexual). No es una conducta fisiológica ya que ante la presencia de un estímulo de orden sexual un individuo debería activar su respuesta sexual.

Por otro lado existen como existen parejas asexuales que viven juntas, pueden tener hijos, se llevan muy bien, pero tienen baja frecuencia sexual, no sienten necesidad de tener relaciones sexuales. Desde el punto de vista sexológico es una alteración a nivel de frecuencia sexual: “frecuencia de funcionamiento excesivamente baja, anorexia sexual o inhibición sexual”. Las relaciones sexuales se dan en estos casos, una vez al mes, cada dos a tres meses o más.

Las personas asexuales se consideran románticas, capaces de enamorarse, sentirse atraídas de una manera no sexual y vivir en pareja pero la actividad sexual no es importante para ellos. Para algunos la masturbación es una opción aceptada con la finalidad de liberar tensiones, salir del aburrimiento o simplemente sentirse bien consigo mismo, para otros es una actividad que no les llama la atención.

Una regla tácitamente aceptada es que los dos miembros de la pareja deben ser asexuales para que este tipo de relación funcione, esto permite dejar de lado los conflictos y resentimientos por la escasa o nula actividad sexual.

Anthony Bogaert (2004), sexólogo y estudioso de la asexualidad, calcula que el 1% de la población británica es asexual y que las personas asexuales pueden presionarse para tener algunas relaciones sexuales aunque no lo deseen.

Las personas asexuales pueden tener cualquier orientación sexual: heterosexual, homosexual o bisexual, sin embargo muchas veces se confunde la asexualidad con la orientación homosexual, sobre todo en los varones, ya que la ausencia de interés sexual se relaciona socioculturalmente con las mujeres pero no es una conducta socialmente aceptada en los hombres.

La asexualidad no se relaciona con la castidad ni con el celibato. En las personas célibes y castas, a diferencia de los asexuales, el deseo sexual está presente, sienten atracción sexual por otras personas. En el celibato hay prohibición de relaciones sexuales por motivos religiosos. La castidad es considerada una virtud, donde se ejerce un control férreo sobre la sexualidad.

Generalmente las presiones socioculturales hacen que muchos asexuales tengan actividad sexual sin desearlo, como una forma de cumplir con lo que sexualmente se espera de ellos. En este sentido muchos asexuales tratan de ocultar su asexualidad y se relacionan a través de las redes sociales con personas de su misma corriente, ellos necesitan del afecto y rechazan la soledad. Los vínculos afectivos pueden estar presentes y ser muy profundos, simplemente con ausencia de actividad sexual.

Es indudable que la actividad sexual en pareja tiene múltiples beneficios relacionados con la salud psicológica y fisiológica, sin embargo es una decisión personal mantener o no relaciones sexuales que debemos respetar y también debería ser un derecho sexual para quien opte por la forma de vivir sin deseo sexual.

En QAH| ¿Con qué frecuencia se deben tener relaciones sexuales?

Imagen| El Clarín

Imagen| Centro Mujer

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