Reflexiones 


Arteterapia: sanar con arte

 

Cuando las personas nos encontramos mal, en muchas ocasiones no sabemos por qué y en otras no sabemos cómo cambiarlo. El lenguaje a veces se queda corto y otras veces parece incluso que encierra el problema en una circularidad causa-efecto plagada de excusas lógicas para no cambiar lo que nos está haciendo daño.

El arte esquiva todas estas excusas y leyes al trabajar en un ámbito al margen de las reglas y la lógica. A través del arte el ser humano puede expresar todo cuanto quiera sin sentirse limitado y sin perder la esencia, el detalle o los pequeños matices de la experiencia.

El arte late por todo el cuerpo

El arte late por todo el cuerpo

Gracias a la gran variedad de colores, texturas, formas, materiales, sonidos, movimientos e imágenes las personas pueden sacar fuera sensaciones dolorosas, placenteras o ambiguas que les mueven por dentro y que con frecuencia están fuera de su control.

Estas sensaciones son, en gran medida, producto de nuestro inconsciente. Pensamientos, emociones y asociaciones que están al margen de la consciencia pero que nos afectan día a día, influyen en todas nuestras funciones vitales (sueño, comida, sexo, reproducción, etc) y subordinan la consciencia y la conducta a sus deseos y miedos.

El proceso central de la arteterapia es la creatividad, entendida como la capacidad de hacer las cosas de forma original y genuina y encontrar soluciones novedosas a los problemas. Otro proceso importante es el juego, actividad simbólica en un mundo ficticio cuyo fin es el placer del proceso mismo. Cuando la mente nos lleva siempre por caminos conocidos que queremos evitar, debemos pararnos, respirar y buscar una nueva trayectoria en la que podamos disfrutar del camino paso a paso.

El dibujo nos enseña formas rectas y curvas, ángulos abiertos y cerrados, líneas continuas y discontinuas, perspectivas imposibles y direcciones opuestas que conviven en el espacio; la pintura nos dota de texturas, formas, colores, matices y brillos con los que experimentar y teñir nuestras experiencias; la escultura resulta una creación mano a mano entre lo interno y lo externo, dónde el contacto y la emoción son los motores de la creación.

El arte no tiene edad, color o condición social.

El arte no tiene edad, color o condición social.

La música nos aporta el ritmo, la vibración, la melodía y los silencios que conectan con los de nuestro propio cuerpo, el canto expresa el timbre y el tono de nuestro instrumento personal y único, la voz. La danza es el lenguaje del cuerpo, la expresión de nuestro interior se funde con el exterior en el espacio vacío y en el espacio ocupado.

La fotografía graba un instante preciso para siempre, el teatro interpreta cualquier creación que queramos dar a luz, la escritura puede reescribir nuestra vida y la poesía embellecerla.

Todas estas artes y muchas más están a nuestro alcance y además dentro de nosotros, ya que son lenguaje universal y natural del ser humano desde sus orígenes más remotos, ¿cómo hemos podido olvidarlo?

 

Más información| Wikipedia

Imagenes| El mundo de los Asi, Globomedia, Arteterapia y trabajo social

En QAH| ¿ Qué y para qué es el arte?, Somos como somos: Bioenergética, El descubrimiento de las pinturas de Altamira, ¿Conoces el concepto de Kitsch?

RELACIONADOS