Patrimonio 


El arte corporal de David Nebreda

El arte contemporáneo tiene muchas formas de manifestarse y una de las más polémicas es el body art. Éste consiste en tomar el cuerpo humano, ya sea el propio del artista u otros cuerpos, como soporte principal sobre el que desarrollar la obra de arte. Sus exponentes son varios y conocidos: Ana Mendieta, Yves Klein o Rudolf Schwarzkogler (representante destacado del Accionismo vienés). España también ha dado un artista corporal poco conocido en nuestro país y quizá uno de los más controvertidos por sus circunstancias personales: se trata de David Nebreda.

Este artista nació en Madrid en 1952 y a la temprana edad de 19 años le diagnosticaron esquizofrenia, que muy poco después se convertiría en irreversible. Estudió la carrera de Bellas Artes y después fue internado en varios centros mentales de los que terminaría escapando para vivir su vida a su manera: aislado en un piso, sin recibir medicación y sin ningún tipo de contacto con el mundo exterior.

David Nebreda, El espejo, los excrementos y las quemaduras (1989-1990)

El espejo, los excrementos y las quemaduras (1989-1990)

Nebreda basa su trabajo artístico en el castigo de su propio cuerpo a través de quemaduras, cortes sangrantes, pinchazos, el cosido de la piel, etc., además de un ayuno muy severo que le mantiene en un estado de delgadez extremo. Fue en la década de los 80 cuando el artista (quien se define a sí mismo como fotógrafo) comenzó a realizar los primeros autorretratos en blanco y negro, obras en las que cultivaría posturas y actitudes que se repetirían en los años siguientes. En ellos aparecía desnudo, repleto de cortes, a veces cubierto con sus propios excrementos y en posiciones que él mismo asimilaba con las de Cristo a modo de Salvador.

Después de pasar casi toda la década de los 90 ingresado en varios psiquiátricos, tuvo un breve contacto con el exterior durante el cual enseñó sus fotografías a varios conocidos. De esta manera, sus obras acabaron llegando a manos del galerista Renos Xippas, quien le dedicó una exposición en su local de París. Fue aquí donde el sociólogo Léo Scheer vio sus fotografías y decidió hacerse editor para divulgarlas, publicándose en 2000 el libro Autorretratos, compuesto de dos volúmenes que contienen casi toda su obra completa y algunos textos del propio Nebreda.

La obra de Nebreda gira en torno a grandes problemáticas del arte contemporáneo como son la relación del artista con la locura y la creación artística o la presencia de lo siniestro y del dolor como vías de redención. Sus fotografías tienen grandes similitudes estéticas y simbólicas con las de Joel-Peter Witkin, ya que la obra de éste también está impregnada de contenido religioso. En cuanto al arte tradicional, Nebreda siempre se ha sentido muy cercano a los pintores barrocos como Caravaggio, José de Ribera y Georges de la Tour, lo que se hace patente en su utilización de los claroscuros, los ambientes austeros y las luces artificiales y artificiosas.

Lo que caracteriza la obra de este artista es que sus fotografías no son escenarios preparados concienzudamente para realizar la imagen y después deshacer dichos escenarios, sino que sus fotografías representan su realidad cotidiana, de modo que en David Nebreda arte y vida están inextricablemente unidos. En sus palabras: “Mi propia realidad es peor que las fotos”.

David Nebreda, La parábola de la madre y el hijo (1989-1990)

La parábola de la madre y el hijo (1989-1990)

Por otro lado, ante la contemplación de sus imágenes cabe plantearse un interrogante que le persigue a él y a otros artistas que también sufrieron trastornos mentales: ¿sus fotografías son arte o son sólo producto de su mente enferma? ¿Hasta qué punto las manifestaciones artísticas de un loco pueden considerarse eso, arte? ¿Es lícito admirar la obra de Nebreda cuando se conoce su delicado estado de salud mental y física? Estas y otras cuestiones similares nos vienen a la mente cuando contemplamos alguna obra de arte contemporáneo que resulta especialmente hiriente para nuestra sensibilidad y que choca contra los cánones artísticos que siguen estando establecidos. En este sentido, el body art en general y David Nebreda en concreto ejemplifican esto a la perfección.

 

Vía| Marisol Romo Mellid

Más información| Cada día un fotógrafo, RAMÍREZ, Juan Antonio, Corpus Solus. Para un mapa del cuerpo en el arte contemporáneo, ed. Siruela, Madrid, 2003.

Imagen| El espejo, los excrementos y las quemaduras, La parábola de la madre y el hijo

En QAH| ¿Qué es el arte corporal?

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