Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Arquitecturas utópicas (III): Madrid y su Ciudad Lineal, el sueño de Arturo Soria

Después de ciudades espaciales y edificios voladores… hoy, en esta tercera entrega: urbanismo utópico en Madrid.

Como ya sabemos, tras la Revolución Industrial se produjo un gigantesco flujo migratorio. Las grandes ciudades europeas acogieron enormes cantidades de población, y muy pronto surgió un gran número de caóticas barriadas obreras en las que se hacinaban familias enteras en condiciones deplorables de habitabilidad e higiene. Algunos urbanistas fueron tomando conciencia de la situación, lo que provocó la aparición de nuevas ideas que rompían con la imagen compacta e insalubre de la ciudad tradicional.

Tal fue el caso del inglés Ebenezer Howard, referente de muchos urbanistas posteriores, que creyó imposible que Londres pudiera crecer aún más, y propuso en la década de 1890 la innovadora idea de las Ciudades Jardín, ciudades-satélite que combinaban las ventajas de la ciudad y del campo.

Ciudad Lineal entre Chamartín y Ventas

Al mismo tiempo, en España, un tal Arturo Soria fue gestando otra idea similar. Compartía ciertas bases con la Ciudad Jardín de Howard, pero con la peculiaridad de encontrarse vinculada a una gran infraestructura lineal: una vía de ferrocarril en anillo que rodeaba Madrid, conectando núcleos que hoy en día son barrios consolidados de la capital, pero que entonces eran pueblos a cierta distancia de ella, consiguiendo terrenos mucho más baratos para construir.

Anillo del ferrocarril proyectado en torno a Madrid

Anillo del ferrocarril proyectado en torno a Madrid

Esta vía tenía la ventaja de poder extenderse sin límite si así fuese necesario, y funcionaría como una infinita estructura central en la que se ubicarían los servicios municipales básicos, sin olvidar que los puestos de trabajo y otros servicios importantes seguirían encontrándose en Madrid: se consideraba la Ciudad Lineal como un espacio residencial de la capital, y no una alternativa a ella. Los residentes podrían desplazarse a sus oficinas y talleres del centro por la mañana, y volver por la tarde, lo que convertiría el Madrid Viejo en algo parecido a la City de Londres.

 

Así, diseñó una calle principal con doble vía férrea en su centro, como eje de la vida allí. Se reservaría un 80% del terreno para árboles, huertas y jardines, “convirtiendo los áridos alrededores de Madrid en sitios amenos y saludables”. Por último, las manzanas de viviendas se ubicarían paralelamente a lo largo de la vía central, con un contenido social inusual para aquella época, ya que Soria apostó por una convivencia entre vivienda burguesa y proletaria.

Sección de vía principal de la Ciudad Lineal

Al llevar a la práctica su idea se encontró con numerosas trabas como la falta de fondos, la ausencia de ayudas oficiales, la brutal especulación del suelo, o la inevitable segregación final de la clase obrera a las manzanas más alejadas de la arteria principal.

Pese a todo, parte del proyecto pudo encontrar financiación y llevarse a cabo: 5 km al este de Madrid como primera y única fase construida, además de un anillo ferroviario de circunvalación entre Fuencarral y Pozuelo de Alarcón, y el tranvía que enlazaba la Ciudad Lineal con el centro (el primer suburbano).

Posteriormente, tras la muerte de Arturo Soria se fue desvirtuando su idea original y, por último, el progresivo crecimiento periférico de Madrid terminó por engullir este proyecto que muchos tachaban de utópico e irrealizable, pero que queda ya para siempre como uno de los revolucionarios en la Historia del Urbanismo.

 

La Ciudad Lineal de Arturo Soria, hoy

Vía| Urban Idade

Más información| Univ.Alicante, Wikipedia, ArteHistoria

Imagen| Ciudad Lineal, Anillo Madrid, Sección, Mapas

En QAH| Arquitecturas Utópicas (I)Arquitecturas Utópicas (II)

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